Tipos de crianza. ¿Cuál es la tuya?

El tipo de crianza que nosotros usamos con nuestros hijos, impacta en su comportamiento y su desarrollo; tanto que pueden tener un resultado positivo como negativo.

Un día platicando con mis amigas, les pedí consejos acerca de cómo manejar una situación con mis hijos.
Resulta que los 3 últimamente me contestan de una forma que no quiero permitirles. Para mi es una falta de respeto y además algo que definitivamente, no quiero que hagan con los demás. Ellas lo primero que me dijeron es que yo soy muy blanda, que necesito poner orden y de ahí, cayó una lluvia de estilos de crianza que le funciona a cada una.
Yo en lo personal, he leído tanto sobre este tema, que a veces mi cabeza está confundida. Sin embargo, hay ciertas cosas en las que mi postura es firme y por más que en ocasiones lo pierda, la violencia no es la solución. No ganas nada, generas miedo en ellos, los lastimas y al final tu también te sientes mal.

Te voy a presentar los tipos de crianza que existen y dime ¿con cuál te identificas tu?


Padre Autoritario.

Un padre autoritario establece las reglas de la casa y espera que sus hijos las sigan sin excepción.
Las cosas se hacen como los padres dicen y los hijos no tienen ninguna decisión ni aportación al respeto. De hecho una de las frases comunes de un padre autoritario cuando los hijos cuestionan el por qué?, es “porque yo lo digo”. No se les da una respuesta razonable y los hijos se quedan en las mismas.

Un padre autoritario, usa castigos en vez de consecuencias, lo cual puede afectar el autoestima del niño, incluso pueden tomar una actitud hostil y agresiva hacia los padres; están enojados con ellos por los castigos y no aprenden a tomar decisiones y solucionar problemas.

Los niños que crecen bajo este tipo de crianza, tienden a ser dependientes de sus padres, tímidos e inseguros.

Padre Democrático

Un padre democrático también tiene reglas y espera que sus hijos las sigan, sin embargo, a veces existen excepciones. Les explican a sus hijos la razón de las reglas y consideran sus sentimientos al establecerlas.

Con ellos no existen los castigos pero si las consecuencias, tanto positivas como negativas; todo con el fin de reforzar buenas conductas. Los verás usando algún método de cumplimiento de tareas o de conducta y con él alguna recompensa.
Los hijos se sienten seguros porque saben que sus padres los quieren y porque saben lo que se espera de ellos. La base más importante de este tipo de crianza es la comunicación.

Los padres respetan los intereses, las opiniones y la personalidad de sus hijos, aunque también los guían.
Los niños que crecen bajo este tipo de crianza, tienden a ser más felices y exitosos. Son buenos en la toma de decisiones y crecen siendo unos adultos responsables y seguros de expresar sus opinions.

Padre Permisivo.

El padre permisivo normalmente no cuenta con mucha disciplina en el hogar. Deja a sus hijos “libres” y solo entra en escena cuando hay un problema.
Tal vez pueda que haya algunas consecuencias por un mal comportamiento por parte de los hijos, pero normalmente es del pensamiento de “los niños siempre seran niños” o "déjalos, son niños".

Tiende a ser más amigo que padre, ya que, anima a que sus hijos platiquen con el; sin embargo tienen pocas exigencias de ellos.
Los hijos que crecen bajo esta crianza, tienden a batallar académicamente. Demostrarán problemas de conducta ya que, no tienen una figura de autoridad. Muchas veces tienen una autoestima baja y se les puede llegar a percibir tristes.

Padre Indiferente.

Un padre indiferente tiende a ser negligente. No conocen las necesidades básicas de sus hijos y esperan que estos se crien por si solos. Muchas veces la salud mental del padre o algún problema serio tiene mucho que ver.

No tiene idea de cómo educar a sus hijos o su desarrollo y generalmente les preocupa situaciones externas a la crianza.
Este tipo de padres, normalmente no saben lo que sus hijos están haciendo o por lo que están pasando.
No hay reglas en el hogar (o tal vez muy pocas) y por lo tanto tampoco expectativas.

Los hijos no cuentan con orientación y tienden a tener una baja autoestima, se sienten solos, tienen bajo desempeño en la escuela y problemas de conducta.


Como puedes ver, en este mundo hay de todos los sabores y colores. Tantas combinaciones, que cada padre recomendará lo que le sirve a su familia; recuerda que no siempre es lo mejor para otras.
La comunicación es esencial en una crianza respetuosa y positiva. Nuestros hijos merecen sentir y saber que son amados y respetados, aun cuando su comportamiento no es el que nosotros esperamos.

Establezcamos límites y normas, para que ellos sepan lo que deben de hacer y lo que se espera de ellos. Reconozcamos las cosas que hacen y lo orgullosos que estamos de ellos.

Y sobretodo, recuerda que nadie nace sabiendo ser padre. Tu sabes lo que es mejor para tu familia y lo estás haciendo bien.

M.

 

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