Papá es papá

Recuerdo el día que me casé y llegó el momento del baile de la novia con su papá. Creo que en todo el día no había llorado como lo hice en ese momento. ¿La razón? Dejaba a la persona que siempre me hizo sentir comprendida.

En la familia que formaron mis padres, todas fuimos mujeres. Siento que eso y el hecho de haber sido la mayor, fueron un gran factor para que yo estuviera más unida a mi papá; al fin y al cabo yo era la niña de papá.

Conforme pasó el tiempo, fui aprendiendo muchas cosas de él. Cosas que me ayudaron a ser lo que soy, ya sean buenas o malas, mi padre me ha dejado muchos aprendizajes que hoy quiero compartir contigo y que estoy segura que tu padre te ha dejado alguno que otro también.

Me enseñó que fuera lo que fuera, creyera en Dios. Él no juzga y me va a querer por la persona que soy.

Mi papá habla el lenguaje del amor. Lo veo a diario con mi madre. Él la ama de la forma en la que ella necesita y está a su lado sin importar qué.

Me enseñó a tener bien claro qué es lo que yo quiero en el matrimonio. Alguien que me ame incondicionalmente y que me ayude a mejorar mis errores. Alguien bueno, inteligente, trabajador y que me tenga sobre todas las cosas.

Me enseñó a tener cuidado con mis palabras. A pensar bien antes de hablar. En que una palabra puede ser mucho más dolorosa que una acción y que tal vez la herida tarde más en sanar.

Me ha enseñado a siempre estar al tanto del bienestar de los demás. Siempre ha dado aún cuando lo que tiene en sus manos no es lo que sobra. Y siempre ha preguntado cómo estás, aunque tu no quieras responder.

Me ha enseñado a aceptar mis errores y pedir perdón por ellos.

Si no estas agusto en un grupo de personas y no quieres hacer lo que ellos hacen, no pierdas el tiempo y vete de ahí. La vida es muy corta para desperdiciarla en cosas que no valen la pena.

Los amigos son pocos, cuídalos.

La educación es la herencia más importante que podemos darle a nuestros hijos.

Da un lugar especial a las cosas que te gustan y trata de hacerlas lo más seguido posible.

Los niños son un tesoro, si tu das, ellos dan a cambio.

Está bien fracasar. La clave es saber levantarse y seguir adelante.

La familia siempre es primero. Aunque te molestes con ellos o estés lejos, ellos son parte de ti.

Y yo creo que lo más importante es que pase lo que pase, él siempre estará ahí echándote porras.

Feliz Día del Padre papá, mejor no pude haber pedido.
¡Te amo!

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