No te dejes llevar por las redes sociales.

Hace un par de semanas en mis redes sociales personales y de Mi Rol de Madre, recibí un par de comentarios que me llamaron mucho la atención. No me acuerdo literal cómo decían pero básicamente la idea era que “Yo con mis comidas exóticas, con mis hijos lo máximo, con tiempo hasta para el parque, sola y además fresca como una lechuga” la vida perfecta.
Se me hizo tan curioso porque de perfecta…nada, creo que estoy muy lejos de serlo. Vivo con el peinado de mamá, las comidas son de lo más fáciles, vivo corriendo y por ende con el estómago todo apretado, tratando de lidiar con la actitud adolescente de mis hijos y miles de cosas más.

Pero me hizo pensar en lo que reflejan mis fotos.

Como figura pública muchas veces nos tenemos que cuidar de lo que publicamos. Ya sabes, a los trolls no les toma nada voltearte la tortilla y comenzar a tirar tierra. Por eso debemos de pensar dos veces lo que escribimos y cómo lo escribimos; no vaya a ser que también toquemos fibras sensibles y luego nos ataquen.
Lo mismo sucede con las fotos. La gente se ha vuelto muy poco tolerable en lo que ve en las redes sociales. Muy sensible y toman todo muy personal. Pero díganme la verdad, ¿A quién no le gusta subir fotos bonitas a sus redes?

Deja que te diga que lo que publico, no es más que mi vida actual. Pero antes de decirme que tengo la vida perfecta, quisiera decirte que no, no la tengo y todo lo que hago requiere de un gran esfuerzo (por no utilizar otra palabra mayor)

Detrás de cada foto, hay miles que salieron mal. Detrás de cada video hay uno de mis hijos diciendo “Mamá quiero hacer popó” (o algo similar). Detrás de cada post, hay interminables espacios que no me dejan terminarlo. Detrás de cada comida, hubieron varios fracasos hasta que la receta salió bien. Detrás de un producto promocionado, hay una negociación que haga valer el trabajo que estoy realizando. Detrás de cada toma de mis hijos haciendo manualidades o repostería, estoy yo traumada por todo lo que están tirando pero hey...están haciendo algo productivo ¿no?, etc.
Y así son las redes sociales.

Gracias por las veces que me dices “Te admiro, tu sola, yo no podría” o “¿Cómo logras hacer todo eso? “Wow yo quiero cocinar como tu” y muchas más. La realidad es y como te lo dije anteriormente, UN GRAN ESFUERZO. Para mi y para todas las que escribimos.
Si ves publicaciones de nosotras, no es porque todo nos salga bien a la primera. Algunas cuentan con ayuda en casa; otras tienen hijos grandes que se entretienen solos; otras hijos que pasan la mitad del día en la escuela y ahí aprovechan; otras escriben de noche cuando los hijos ya se han dormido y otras escriben con los hijos encima.

No te dejes llevar por lo que ves en las redes sociales, no sabes todo lo que hay detrás.  Es muy bonito tener personas que son fuente de inspiración o de motivación, pero nada en esta vida llega sola  y si, muchas tienen la suerte de contar con un gran equipo para sus publicaciones, presupuesto para sus fotos, patrocinadores para sus sorteos y tal vez lo que visten o con lo que juegan sus hijos; pero aún así, son personas que se mueven, buscan contactos, trabajan y andan buscando temas nuevos de interés para ti; como quien dice también hacen su luchita.

Las redes sociales han llegado a ser una herramienta muy útil, pero también un arma de doble filo y hay que tener mucho cuidado con lo que vemos y leemos.
Y así como me decía mi mamá "No todo lo que brilla es oro" Ahora entiendo por qué.

Por lo pronto yo te sigo compartiendo por aquí  y créeme que lo disfruto bastante.

Atte:
La mamá “Perfecta”

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