¿Cómo puedo enseñarle a mis hijos a ser agradecidos?

Mi hija practica equitación desde hace 3 meses. Ahí, para los principiantes, tienen la opción de rentar un casco y no tener un gasto extra en caso de que las clases no les gusten.
Para Navidad, se me hizo una excelente idea que mis papás le regalaran su propio casco para no tener que usar el de alguien más.
Yo personalmente lo escogí de su color favorito y me aseguré que la talla fuera la perfecta.

Así que en Navidad lo abrió con mucha ilusión y fue la niña más feliz.
Lo trajimos cargando desde México y cuando llegó el día de su clase… ¡Oh sorpresa! no la dejaron usarlo, porque no tenía el código de seguridad que la asociación de equitación exigía en los cascos.
Ya te imaginarás el dilema y yo como su mamá, traté de alivianar lo más que se pudiera la decepción y fui al día siguiente a cambiarlo por uno con el código (aunque tuviera que pagar un poco más).

Bueno para no hacerte el cuento largo, a mi hija no le gustó. Dijo que lo odiaba y que ni siquiera quería seguir en sus clases de equitación.
Obvio la entendía, y más que molesta en mi interior me sentía decepcionada porque a pesar de no ser su color favorito, iba a tener su propio casco para algo que ella había pedido por muchos meses ya.
Sentí que fue malagradecida. Pero la realidad no fue así.
Después de pensar mucho, entendí que el ser agradecida es una actitud y un sentimiento que toma tiempo desarrollar y a esa edad, todavía es muy inmaduro.

Seguro tu también te has visto mortificada cuando alguien le regala algo a tus hijos y estos no les dan las gracias o tienen algún buen gesto para con ellos y no te queda más que dar (en voz alta para que lo repitan) las gracias por ellos ¿NO?
O qué tal después de haber hecho mil actividades divertidas, comido su comida favorita o  haber visto su programa preferido y luego, pasa algún incidente y en vez de agradecer se quejan. Frustración y decepción ¿no?Además, cómo molesta que te digan que tus hijos son unos malagradecidos.

La verdad es que a esa edad aún no entienden muchas cosas, no han desarrollado la empatía y a veces nosotros esperamos que ellos piensen o sientan cosas que aún en su poca madurez, es difícil alcanzar; por eso nos sentimos decepcionados.
Pero CALMA PUEBLO nosotros podemos inculcarles el ser agradecidos.

 La clave es fomentar en ellos el sentimiento.

Ser agradecidos no es un estado de ánimo, es una actitud positiva.

Comienza por platicar con tus hijos sobre lo que les gusta (personas, objetos, comida, etc.) y cómo lo obtuvieron.

Haz una lista con ellos de lo que estén agradecidos y todas las personas que estuvieron involucrados en ello.

Pregunta por qué están agradecidos por eso.

Enséñales a apreciar los miembros de la familia. Las virtudes y lo que contribuyen al hogar.

Se tu también agradecida y házselos saber. “Gracias por recoger tu cuarto, que lindo se ve” “Gracias por poner las cosas en su lugar, se ve más ordenado” “Gracias por ayudarme a cortar la verdura, voy a terminar más rápido”

Agradezcan a las personas que les den un servicio. A los de la basura, a los de la recepción del colegio y platiquen el por qué están agradecidos con ellos.

Se paciente. A veces no obtendrás la actitud adecuada, pero con paciencia y amor verás que poco a poco la semilla de la gratitud se irá implantando y se convertirá en un modo de vida.

Ahora si, si alguien te dice que tus hijos son malagradecidos, mándalos a leer este post para que vean que no funciona así.

M.

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