Me rehúso a criar hijos inútiles.

Cuando comenzó el invierno el año pasado, toda la logística de las chamarras, guantes, gorros, mochilas, loncheras, termos y demás se volvió muy complicada a la salida de mis hijos de la escuela.
Saliendo del salón, siempre me daban todas sus cosas para poder abrir su snack y comérselo mientras caminamos para recoger a todos los demás.

Al final ya te puedes imaginar cómo estaba yo y todo eso, mientras parecía un enorme hombre de malvavisco por mi chamarra de casi cuerpo completo que tengo que usar para no morir de frío.
Lo que más coraje me daba era verlos a ellos frescos corriendo, mientras yo batallaba para caminar sin perder el balance con todas las cosas que llevaba encima.

Otro ejemplo que me desgastaba, era que siempre tenía que estar persiguiendo a mi hija la mayor para que hiciera AB SO LU TA MEN TE todo. Inclusive levantarla y vestirla en las mañanas porque de plano batalla mucho para despertar. Ya se, no me juzgues, era eso o que llegara tarde. Pero digamos que me cansé de cargar un saco dormido de 7 años.

Como esos ejemplos varios, hasta que dije ya basta.
                                        Me rehuso a criar hijos inútiles
Que escandaloso suena eso ¿No? Por eso me propuse que este año, ellos iban a ser responsables de sus cosas. Pero no solamente con la escuela, sino en todo momento.

No te voy a mentir, va a ser difícil, puesto que creo que aún están pequeños para muchas cosas. Seguramente van haber algunos retardos en la escuela, algunas mañanas sin desayunar, algunas prendas olvidadas, etc. Pero creo que ahorita es el momento clave para que lo aprendan, quieran o no. Sobretodo porque sólo nos tienen a mi y a su papá, sin nadie más que ayude en la casa.
Claro que siempre con nuestra ayuda. Porque eso les va a ayudar por el resto de sus vidas.

¿Pero cómo lo podemos hacer?

Te voy a compartir lo que nosotros estamos haciendo y que nos está funcionando.

Predica con el ejemplo. Juntos hagan un par de veces los deberes, para que ellos sepan qué hacer y luego ya lo puedan hacer ellos solos.

Adapta los espacios para que ellos puedan hacer las cosas. Ten a la mano banquitos, la ropa a un nivel que ellos alcancen, herramientas que ellos puedan usar, etc.

Dejen el uniforme/outfit listo en sus camas una noche anterior. Así no pierden tiempo en sacarlo a la mera hora.

Comienza el día 20-30 min antes. Eso te dará un colchón de tiempo extra a ti y a tus hijos para hacer lo que necesitan.

Dales opciones, pero que todas te lleven al mismo resultado. De esa forma, ellos sienten que tienen un poco de control.

Lleva a cabo un pizarrón de responsabilidades.

Olvida la perfección. Si no te sirve una técnica, prueba otra que alcance el objetivo.

Felicita.

Repite, repite y repite. Los niños aprenden por constancia. Si siempre se hace lo mismo, se convierte en un hábito.

Se realista. Actúa con responsabilidades de acuerdo a la edad.

Persevera.

Recuerda que nos cambios y el aprendizaje llevan tiempo. Hay días en donde tengo que recordarles hacer muchas cosas y otros en los que ellos las hacen en automático. Lo importante es que sembremos la semillita para que ellos continúen haciéndolo.

¡Buena suerte!

M.

 

 

 

 

 

 

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