6 Razones para que los niños ayuden en el hogar

Hace un par de semanas Luciana me preguntó, por que a sus amigos les pagaban cuando hacían las tareas del hogar y a ella no. Lo primero que quise contestarle era que yo no consideraba que eso estuviera bien, pero sólo me limité en decirle que cada casa se manejaba diferente.

Mi esposo y yo nos hemos criado en hogares y con reglas muy diferentes. Yo soy la mayor en mi casa y de cierta forma, en mi familia se esperaba mucho de mi por ser así. Él es el súper pilón y así siempre se le trató. Así que tuvimos que encontrarnos a la mitad con nuestros hijos, en sus responsabilidades en la casa.

A nadie le gusta todo lo que implican las tareas del hogar. Son tediosas, a veces ni se notan y si no se llevan a cabo, la casa puede verse patas p’arriba. 

Nosotros como padres llevamos toda la carga, pero eso no significa que no queramos que los niños nos ayuden. De hecho esto puede ser parte de la rutina, ya que nos ayuda a organizarnos, a los niños les da más estabilidad y con ello, la casa funciona mejor.

No subestimes a los niños, ellos pueden hacer muchísimas cosas, sólo que hay que adaptarlas según su edad y sus capacidades. Algunos van a querer ayudar y otros se van a resistir (cuenta hasta 10).

Te comparto algunas razones por las cuales es bueno que los niños ayuden en la casa desde muy temprana edad.

  1. Desarrollan habilidades de vida. Ya se que parece que faltan años para que se vayan de casa, pero créeme que ellos van a agradecer haber aprendido al menos a cocinar un huevo.
  2. Aprenden a ser responsables de sus espacios y de los demás.
  3. Aprenden a hacer las cosas en equipo. Sobretodo cuando son varios hermanos.
  4. Aprenden a agradecer lo que se hace por ellos. Uno no lo entiende, ni aprecia hasta que se muda de la casa de sus padres.
  5. Les ayuda a ser más conscientes de las cosas que tiran y desordenan.
  6. Les ayuda a ser más organizados. Una vez que terminan las cosas que tienen que hacer, pueden disfrutar de las cosas que quieren hacer.

Con Luciana al final hablamos con ella. Le explicamos que todos tenemos un rol en la casa porque todos vivimos aquí. No creíamos en pagar por cosas que se tienen que hacer, pero si le sugerimos hacernos una lista de tareas extras en las que ella nos podría ayudar. Decidió sacar a pasear a nuestra perrita alrededor de la cuadra y aunque su “pago” es en realidad muy poco, para ella es significativo y le enseña otro buen hábito que es el ahorrar.

Recuerda que todas las actividades en casa requieren de una enseñanza, aprendizaje y práctica. Yo diría que también requiere de paciencia porque aunque apreciemos que los niños nos quieran ayudar, a veces necesitamos hacer las cosas rápido. Aún así, vas a ver que a largo plazo todo va haber valido la pena.

M.

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