A ti madre, que luchas contra la enfermedad de tu hijo.

Hace un par de semanas, estuvimos en el hospital porque mi hijo tenía programados unos estudios de sangre.
Estuvimos ahí toda la mañana. Mi pequeño no podía comer desde una noche antes y la verdad es que fue todo un valiente. Lo canalizaron al llegar y de ahí en adelante, le sacaban sangre cada 30 minutos.

Ahora que todo ya pasó, puedo decir que me siento relajada y tranquila. Aunque seguimos en la espera de los resultados y a la expectativa de lo que va a seguir a continuación, nuestro hijo gracias a Dios está sano y es perfecto para su dos años y medio (al menos a nuestros ojos).

Pero…¿Qué pasa cuando los hijos tienen que pasar más de una mañana en el hospital?

En nuestra estancia vimos varias familias llegar, otras que ya estaban ahí y algunas que a primera vista visitan el hospital seguido.
No puedo describir la cara de los padres; fuerte, segura y sonriente para sus hijos. Algo que a mi parecer es digno de admiración. Y a pesar de que muchas veces pasó por mi pensamiento “yo no podría sobrellevar la enfermedad de mi hijo” estoy segura que ellos lo pensarían igual si estuvieran en mi lugar, digo…¿quién pensaría que sus hijos en algún punto de la vida tienen que pasar por una enfermedad seria? Pero esta vida no te da opción y cuando quieres lo mejor para tus hijos, las fuerzas y las ganas de salir adelante, las encuentras en donde menos lo piensas.

Una vez leí que cuando los hijos tienen que pelear contra enfermedades graves, ciertamente los doctores tienen un papel importante en esa pelea; ellos hacen las piedras con la que los niños se van a defender del “monstruo”, pero es la madre la que les ayuda a cargarlas, se mantiene a su lado y hace todo lo que está en sus manos para darle confort a sus hijos

Esta heroína los acompaña, vive su dolor y celebra sus alegrías. Les detiene el cabello cuando tienen que vomitar y los cambian cuando ya se ensuciaron.

Tienen muy claro lo que es verdaderamente importante para ellas y tratan de disfrutar el mayor tiempo posible con sus hijos. Pasan días buenos en donde todo parece “normal” y hasta olvidan por momentos la enfermedad que los rodea; pero también pasan días malos en donde la única solución que encuentran es rezar.

Experimentan un tipo de “pérdida” de lo que soñaban y deseaban para sus hijos. Sin embargo, a sus ojos, los hijos son superestrellas por luchar contra tantos obstáculos.

Se sienten solas y por más que tengan intenciones de socializar, prefieren evitar aquellas miradas compasivas. Aún así, necesitan alguien que las obligue salir de casa y distraerse, que las acompañen y platiquen de cosas tontas e irrelevantes.

Pero esas madres no tienen super poderes, ni habilidades especiales. Es el amor incondicional que tienen por sus hijos lo que las hace más fuertes.

Si conoces a alguna mamá cuyo hijo tenga una enfermedad o esté en el hospital, la mejor manera de reconfortarla es estar ahí, escucharla, platicar con ella y seguir con la vida, porque esta...no para.

M.

Tipos de crianza. ¿Cuál es la tuya?

El tipo de crianza que nosotros usamos con nuestros hijos, impacta en su comportamiento y su desarrollo; tanto que pueden tener un resultado positivo como negativo.

Un día platicando con mis amigas, les pedí consejos acerca de cómo manejar una situación con mis hijos.
Resulta que los 3 últimamente me contestan de una forma que no quiero permitirles. Para mi es una falta de respeto y además algo que definitivamente, no quiero que hagan con los demás. Ellas lo primero que me dijeron es que yo soy muy blanda, que necesito poner orden y de ahí, cayó una lluvia de estilos de crianza que le funciona a cada una.
Yo en lo personal, he leído tanto sobre este tema, que a veces mi cabeza está confundida. Sin embargo, hay ciertas cosas en las que mi postura es firme y por más que en ocasiones lo pierda, la violencia no es la solución. No ganas nada, generas miedo en ellos, los lastimas y al final tu también te sientes mal.

Te voy a presentar los tipos de crianza que existen y dime ¿con cuál te identificas tu?


Padre Autoritario.

Un padre autoritario establece las reglas de la casa y espera que sus hijos las sigan sin excepción.
Las cosas se hacen como los padres dicen y los hijos no tienen ninguna decisión ni aportación al respeto. De hecho una de las frases comunes de un padre autoritario cuando los hijos cuestionan el por qué?, es “porque yo lo digo”. No se les da una respuesta razonable y los hijos se quedan en las mismas.

Un padre autoritario, usa castigos en vez de consecuencias, lo cual puede afectar el autoestima del niño, incluso pueden tomar una actitud hostil y agresiva hacia los padres; están enojados con ellos por los castigos y no aprenden a tomar decisiones y solucionar problemas.

Los niños que crecen bajo este tipo de crianza, tienden a ser dependientes de sus padres, tímidos e inseguros.

Padre Democrático

Un padre democrático también tiene reglas y espera que sus hijos las sigan, sin embargo, a veces existen excepciones. Les explican a sus hijos la razón de las reglas y consideran sus sentimientos al establecerlas.

Con ellos no existen los castigos pero si las consecuencias, tanto positivas como negativas; todo con el fin de reforzar buenas conductas. Los verás usando algún método de cumplimiento de tareas o de conducta y con él alguna recompensa.
Los hijos se sienten seguros porque saben que sus padres los quieren y porque saben lo que se espera de ellos. La base más importante de este tipo de crianza es la comunicación.

Los padres respetan los intereses, las opiniones y la personalidad de sus hijos, aunque también los guían.
Los niños que crecen bajo este tipo de crianza, tienden a ser más felices y exitosos. Son buenos en la toma de decisiones y crecen siendo unos adultos responsables y seguros de expresar sus opinions.

Padre Permisivo.

El padre permisivo normalmente no cuenta con mucha disciplina en el hogar. Deja a sus hijos “libres” y solo entra en escena cuando hay un problema.
Tal vez pueda que haya algunas consecuencias por un mal comportamiento por parte de los hijos, pero normalmente es del pensamiento de “los niños siempre seran niños” o "déjalos, son niños".

Tiende a ser más amigo que padre, ya que, anima a que sus hijos platiquen con el; sin embargo tienen pocas exigencias de ellos.
Los hijos que crecen bajo esta crianza, tienden a batallar académicamente. Demostrarán problemas de conducta ya que, no tienen una figura de autoridad. Muchas veces tienen una autoestima baja y se les puede llegar a percibir tristes.

Padre Indiferente.

Un padre indiferente tiende a ser negligente. No conocen las necesidades básicas de sus hijos y esperan que estos se crien por si solos. Muchas veces la salud mental del padre o algún problema serio tiene mucho que ver.

No tiene idea de cómo educar a sus hijos o su desarrollo y generalmente les preocupa situaciones externas a la crianza.
Este tipo de padres, normalmente no saben lo que sus hijos están haciendo o por lo que están pasando.
No hay reglas en el hogar (o tal vez muy pocas) y por lo tanto tampoco expectativas.

Los hijos no cuentan con orientación y tienden a tener una baja autoestima, se sienten solos, tienen bajo desempeño en la escuela y problemas de conducta.


Como puedes ver, en este mundo hay de todos los sabores y colores. Tantas combinaciones, que cada padre recomendará lo que le sirve a su familia; recuerda que no siempre es lo mejor para otras.
La comunicación es esencial en una crianza respetuosa y positiva. Nuestros hijos merecen sentir y saber que son amados y respetados, aun cuando su comportamiento no es el que nosotros esperamos.

Establezcamos límites y normas, para que ellos sepan lo que deben de hacer y lo que se espera de ellos. Reconozcamos las cosas que hacen y lo orgullosos que estamos de ellos.

Y sobretodo, recuerda que nadie nace sabiendo ser padre. Tu sabes lo que es mejor para tu familia y lo estás haciendo bien.

M.

 

¿Qué es la Resiliencia y cómo desarrollarla?

En el último mes, hemos estado en dos continentes y tres ciudades diferentes.
Creo que somos unos padres aventureros porque cada vez que alguna persona mayor no ve, nos dice que somos muy valientes por viajar con 3 niños menores de cinco años.

A pesar de ser una experiencia muy enriquecedora para la familia, queramos o no, les da una inestabilidad e incertidumbre a nuestros hijos. Están con gente “desconocida”, no están en su casa, con sus cosas, en su cama y ni siquiera comen la comida que están acostumbrados.
Inclusive por la cantidad de tiempo que vamos, han habido ocasiones en donde por días, van a una pequeña escuelita, con el fin de seguir conviviendo con niños de su edad y todo eso, les llega a abrumar más de lo que nosotros pensaríamos.

Este es un ejemplo muy sencillo pero perfecto para describir lo que es la Resiliencia. Es la capacidad para afrontar con éxito los problemas, las dificultades y las adversidades y lo que estas conllevan.
Es una habilidad que ayuda a manejar el estrés, ansiedad e incertidumbre.

Nosotros conocemos a nuestros hijos y aunque muchos de nosotros aún tenemos hijos muy pequeños y/o que todavía no hablan bien, es importante reconocer las señales de que algo les abruma, les estresa y angustia y como resultado su salud emocional se ve afectada.
Como por ejemplo:
Últimamente está muy apegado a ti.
Tiene regresión y se hace del baño.
Se chupan el dedo de nuevo.

Por más que queramos protegerlos y aislarlos de todo lo malo, es imposible; sin embargo podemos ayudarlos a desarrollar habilidades para superar los desafíos a los que se vayan a enfrentar.

Te comparto algunas ideas de cómo podemos ayudarlos.

Hacer y tener amigos.

Las relaciones sociales fuera de casa, ayuda a los niños a generar confianza en si mismos. Genera lealtad, integridad, persistencia y sobretodo desarrolla vínculos estrechos con la comunidad y crea un sentido de seguridad.

Ayudar a los demás.

La solidaridad y humildad ayuda a desarrollar el sentido de propósito y motivación. Ayudar a los demás crea la oportunidad de contribuir según las posibilidades de cada niño. Les ayuda a sentirse valorados y necesitados.

Tener una rutina.

Tener una rutina ayuda al niño a sentirse seguro, saber qué es lo que va a pasar y de cierta forma las consecuencias. Sabe qué esperar. Seguir una rutina es importante, pero tampoco hay que abusar. La clave es mantener el equilibrio.

Combatir la inquietud y preocupación.

El estrés no es solamente cosa de adultos, los niños también lo pueden padecer. Sus días están llenos de hechos emocionantes, desafiantes y complejos que pueden llegarlos a abrumar. Enfrentar los momentos de estrés también les enseña a nuestros hijos a combatir los problemas de una forma saludable y adaptativa. Nuestro papel es apoyarlos, darles estrategias para combatirlos y ánimos para superarlos.

Enseñarlos a cuidarse.

Cuidar de la salud, enseñarles a quererse y respetarse es algo básico de nuestra crianza.

Fijar metas.

Tener objetivos que ellos puedan alcanzar, genera el sentido del logro y recompensa.
Cuando nuestros hijos alcanzan sus metas y ven las consecuencias, es algo muy reconfortante para ellos.

Alimentar una autoestima positiva.

Nuestros hijos deben de tener bien claro, que hay un adulto que los quiere, los cuida y cree en ellos.
Junto con alcanzar sus metas y enfrentar el estrés, les da la confianza necesaria para saber de qué son capaces y qué pueden lograr.

Ver lo positivo en cada situación.

Cuando enfrentamos positivamente las adversidades, nos ayuda a que tomemos las cosas de una forma más tranquila.
Si bien el dicho de “después de la tormenta siempre viene la calma” es muy cierto, nos ayuda a no desesperarnos, mantener la fe y tener bien claro que la vida no se termina cuando hay un problema.

Estimular el autoconocimiento.

Todas las experiencias sean buenas o sean malas, dejan un aprendizaje. Este aprendizaje les ayuda a entender qué funcionó y qué no. Les ayuda a tomar decisiones y tener consecuencias.
Les ayuda a aprender a tener control de sus emociones, a recuperarse y a valorar.

Aceptar el cambio

El cambio puede ser un factor importante del origen del estrés. Durante esa época de cambio, comparte más tiempo con tus hijos, ya sea leyéndoles o simplemente teniéndolos cerca. Platica con ellos y explícales que no siempre un cambio es malo; que lo pueden ver como un reto.

"Es importante tener claro que aunque un niño es resiliente, eso no significa que no experimentarán dificultades o angustia. El dolor emocional y la tristeza son comunes cuando tenemos un trauma de importancia o una pérdida personal, o incluso cuando nos enteramos de la pérdida o trauma de otra persona."
Nuestro papel como padres es apoyarlos, guiarlos y ayudarlos para desarrollar esas habilidades que les ayudarán a tener un mejor y más tranquilo futuro, un futuro enfocado al éxito.

M.

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Referencias:

American Academy of Paediatrics
Healthy Children
American Psychological Association

 

Qué son los terrores nocturnos?

Cuando mi hija era más pequeña, en ella se desataron innumerables noches frustradas llenas de llantos inexplicables.
Hoy después de 5 años creo que se han controlado, pero a nosotros nos han dejado con muchas preguntas sin responder, puesto que cuando ella lloraba, lo hacía dormida y de una forma imposible de calmarla.
Al principio nos asustábamos mucho, no sabíamos cómo reaccionar y los doctores nos decían que era normal. Nos sentíamos perdidos porque no sabíamos cómo ayudarla.
Llegamos a tener un diario de cuándo lo hacía, qué había hecho durante el día y cuánto tardábamos en calmarla. Al principio si tratábamos de tranquilizarla, pero con el tiempo aprendimos que sólo teníamos que estar con ella, tratar de abrazarla y esperar a que se tranquilizara ella sola.

Qué son los terrores nocturnos?

Es una interrupción del sueño y son muy parecidos a las pesadillas, pero a diferencia de estas, no son provocados por miedo. Durante estos episodios, es difícil calmar al niño y él no recordará nada de lo sucedido al día siguiente.
Comúnmente ocurren en niños de entre 3-8 años de edad y cuando estos se presentan, el niño grita asustado, está alterado, se mueve mucho y hasta puede bajarse de la cama; además sus ojos pueden estar abiertos pero no está del todo despierto.
Normalmente ocurren a principio de la noche, después de que el niño entra en un sueño profundo  y pueden durar hasta 15 minutos (o a veces hasta más).

Por qué ocurren?

Los terrores nocturnos están provocados por una hiperactivación del sistema nervioso central durante el sueño y esto puede ocurrir porque el SNC aún está madurando. Inclusive es algo que se puede heredar de familia con trastorno del sueño.
Pueden ser provocados también por:

  • Cansancio, estrés, enfermedad.
  • Estar bajo un tratamiento médico nuevo.
  • Excitación, ansiedad, ruidos desconocidos o ganas de ir al baño.

Cómo reaccionar en esos momentos?

Como te comenté anteriormente, es algo que te toma por sorpresa y al principio puede asustarte; principalmente porque no puedes consolar a la persona que los está sufriendo en ese momento y segundo porque muchas veces ocurren varias veces en la noche.

Es recomendable no intentar despertar al niño, la realidad es que como no se va a acordar al día siguiente, al despertarlo se puede asustar y le costará más trabajo volver a dormir.

Cómo lo puedo ayudar?

Los niños que sufren de estos episodios, normalmente los superan conforme van creciendo. Sin embargo, nosotros como padres podemos ayudarlos a:

  • Procurar que el niño no se sobre estimule durante el día.
  • Tener una rutina que lo relaje para ir a dormir.
  • Procurar no ver televisión o tablets antes de dormir.
  • Ir al baño antes de dormir.

Pero recuerda que si es algo que se está presentando de manera frecuente y no disminuye conforme el niño va madurando, es recomendable buscar consejo de un especialista en sueño.

Buenas noches!

M.

 

Beso en la boca?

Hace un par de semanas, apareció en las redes sociales, una foto de Victoria Beckham dándole un beso a su hija de 5 años en la boca. Un beso inocente de madre a hija, que no tiene nada de malo y que fue criticado y juzgado por muchos hasta más no poder.

La fotografía la encuentras en la cuenta de Instagram de la socialite y leyendo los comentarios, obviamente se debate entre lo tierno, lo adorable, lo desagradable hasta lo antihigiénico.

 

Te voy a ser sincera, yo beso a mis hijos en la boca. Piquitos de amor, es todo. así los enseñamos a darnos los besos. Sin embargo, en la actualidad, la gente tiende a sexualizar todo y con el alcance de las redes sociales, no falta el troll y el morboso que sólo esparce su negatividad por todas partes. Inclusive muchas madres pueden actuar de "madre policía" y comentar su descontento con estas acciones.

Obviamente esta acción tiene un límite. Yo lo hago con mis hijos menores de 5 años y para ellos es importante sentir el afecto y amor de sus padres; esto es importante para cualquier ser humano.  Conforme los hijos van creciendo, estas manifestaciones de afecto van cambiando; inclusive por salud muchas veces no se recomienda hacerlo (por ejemplo cuando tenemos aftas en la boca). Pero si todo está bien...por qué hay que juzgarlo? Lo voy a seguir haciendo hasta que ellos naturalmente ya no quieran hacerlo. Me preocupa la edad de cuando lo hagan? no. Aguas, me refiero a que este hábito es en una relación amorosa, tierna madre-hijo, no en una relación disfuncional.

El tener una afección física positiva es de mucha ayuda en un futuro para cualquier relación. Ayuda al niño a sentirse cómodo al momento de dar y recibir afecto físico.

Creo que en donde nos debemos enfocar más en el hecho de no forzar a nuestros hijos a dar un beso cuando ellos no quieren.  Eso aplica para los padres o para gente extraña. Este es un tema aparte y muy fuerte, pero te invito a que leas un poco más sobre Prevención de abuso infantil

Besar en los labios a los hijos es una práctica MUY común en muchas familias y culturas. Sea aceptable o no, esto debe de ser juzgado y evaluado por los padres. Yo en lo personal no lo veo mal. Cada familia tiene una relación con sus hijos.

...y tu?

M.

 

 

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Eres una mamá helicóptero?

 

Como cualquier niño, cuando empiezan con la etapa de gatear/caminar, se la viven en accidentes tras accidentes, llenos de golpes y llantos. Bueno, mis hijos no son la excepción, pero me acuerdo cuando con la primera hija entramos en ese mundo, una de mis amigas me decía que yo siempre reaccionaba disparada al primer llanto, la primera caída y demás. Para que decir que no si si. En fin, yo creo que después de 2 hijos más, aún lo hago y no nada más eso, sino que muchas veces me encuentro adelantándome a sus necesidades: va a querer agua, voy a llevarme calcetines para que entren a la zona de juegos y se diviertan, voy a organizarles un juego y que lo hagan como yo lo planee, voy a invitar a compañeritas nuevas para que tenga más amigas con quien jugar, voy a quedarme a su lado por si se cae, etc etc etc.

Lo se, control freak! Ahora que lo leo la verdad es que si, pero muchas veces no lo hago conscientemente; creo que dentro de mi hay algo que se dispara sin darme cuenta con el único objetivo de que mis hijos estén felices (y sanos jeje); pero aguas! Una cosa es amar a tus hijos, ayudarles y enseñarles a vivir la vida con todo lo bueno y malo que esta tenga, y otra que tu hagas todo y soluciones todo con tal de que ellos sean felices y por consiguiente no desarrollan habilidades.

Sabes qué es una mamá/papá helicóptero?

Es una persona que es sumamente sobreprotectora de sus hijos y que tiene un interés obsesivo en la vida de sus hijos.

Para mi un claro ejemplo es la mamá que cuando sus hijos ya están en el colegio, se mete de voluntaria al este para estar cerca de sus hijos, “espiarlos” y estar ahí por si acaso.

Se dice así porque normalmente siempre está alrededor de su hijo para “salvarlo”

Qué hace ser una mamá helicóptero?

Bueno hay muchas razones, pero yo creo que las más importantes podrían ser:

Miedo a malos resultados. Bajas calificaciones, no entrar al equipo, no obtener cierto trabajo, que no inviten a los hijos a fiestas, que no formen parte del grupo de los populares, en pocas palabras, lo que sea que haga sentir mal a los hijos.

Ansiedad. Situaciones actuales en el mundo, pueden orillar a los padres a querer controlar la vida de los hijos con la intensión de protegerlos.

Sobrecompensar. Adultos que no se sintieron amados, descuidados o ignorados de niños, tienden a sobrecompensar con sus propios hijos.

Presión social de otros padres. Cuando los padres ven que otros padres se involucran mucho en las actividades de sus hijos, nos sentimos culpables por no hacerlo nosotros, por lo tanto nos hace creer que somos “malos padres”.

También muchos padres, inconscientemente actúan de una forma donde quieren que la gente vea que sus hijos son perfectos. No los dejan cometer errores y eso a la larga afecta a los niños.

Como todo padre, obviamente mi objetivo es que mis hijos sean felices, estén sanos y vivan la vida lo mejor posible. Habiendo dicho esto, también es mi obligación enseñarles a ganarse las cosas; ya sea materiales, respeto, confianza y más; estas son cosas que se enseñan en casa. Igualmente es mi obligación enseñarles a solucionar problemas de acuerdo a su edad; la próxima vez que tu hijo se vea involucrado en una situación que tiene que arreglar, déjalo! Da un paso atrás y observa, puede que te lleves una grata sorpresa.

Hay algunas recomendaciones que te puedo dar para que ayudes a tus hijos y no seas tu quien siempre esté solucionando las cosas:

  • En vez de hacerles la tarea porque están cansados, es mucha o no saben; trata de sentarte con ellos, hacerles preguntas o enseñarles dónde pueden encontrar la respuesta.
  • Enséñales el hábito de la higiene. Lavarse las manos antes de comer e después de ir al baño, taparse la boca cuando estornudan, limpiarse la nariz, no comer cosas del piso, etc, ayudarán a evitar que se enfermen. Recuerda, tenerlos dentro de una burbuja sale peor.
  • Dales un poco más de independencia, así ellos aprenderán a tomar decisiones y buscar el mejor camino para lograr sus objetivos.
  • Hay muchas decisiones que pueden ser tomadas por ellos. En caso de que tu quieras cierta cosa, escoge 2 y dales a ellos la opción de escoger. (ropa, comida, actividad, etc)

No se te olvide ser espontánea. Eso ayudará a la relación familiar a relajarse y vivir el momento.

M.

Mamá…me prestas tu teléfono?

Ahora que los niños están de vacaciones y que a veces las cosas en casa son más intensas que de costumbre, no se tu pero yo muchas (y digo muchísimas) veces, recurro al uso de la tecnología para poder tener un momento para respirar (o cocinar o limpiar o recoger o lavar o jugar con uno en específico).

La verdad es que siempre he tenido un montón de conflictos con este asunto. Por una parte me siento culpable porque siento que no los estoy atendiendo, pero por otra pienso que no tiene nada de malo que ellos se distraigan con algo más.
Constantemente me pregunto qué hacíamos nosotros antes de la tecnología? yo no recuerdo a mis papás jugando todo el tiempo con nosotras. Cómo nos entretenían cuando íbamos a comer fuera de casa? o mientras ellos hacían las compras? de verdad que mis respetos.

La humanidad va evolucionando y ella con todo a su alrededor. Antes nos llevaban  libros, colores, cuadernos y juguetitos para entretenernos, yo todavía lo hice con mi primera hija, ahora....los seguimos llevando pero en otra forma jejeje.
Cualquier abuso es malo y al igual que como antes pensábamos que cuando una persona estaba siempre metida en sus libros o en sus dibujos, no socializaba, o no hacía ejercicio o lo que sea, era malo; digo, no se desarrollaban esas habilidades sociales y de comunicación que se supone se desarrollan con varias actividades al aire libre no?.

Yo creo que la idea es que haya un balance en las actividades de nuestros hijos.
Una vez leí que debemos dejar que nuestros hijos se aburran; cierto, pero cuando pasa eso, tengo a mis hijos atrás de mi pidiéndome que les prenda la tele o de plano siento la obligación de entretenerlos y jugar con ellos (sabrás que a mi no me gusta mucho que digamos jugar, no tengo imaginación y bueno...te lo platico en mi post anterior)

Mucho es mi culpa. Me la paso viendo mi teléfono, escapándome a la computadora para revisar cosas o de plano me ven comprando el super en la tablet. Obviamente ellos van a interesarse por lo que hago o más bien, en donde lo hago jaja, me ven tan picada con ella que ellos también quieren moverle.

Como los tiempos van cambiando, o nos adaptamos o perdemos. En la escuela nos han recomendado aplicaciones para nuestros hijos, en los grupos de mamás ellas también van a hacer sus recomendaciones y una...bueno, digamos que leemos todos los comentarios y a veces hasta los jugamos para saber de qué se tratan.

Es increíble la facilidad con que nuestros hijos manejan todos los aparatos; una creería que nacen sabiendo cómo hacerle. Me creerías que hoy en día, el uso de tablets puede ser benéfico con niños que tienen problemas de comunicación? es medio redundante pero, hay niños que aún no leen y escriben y sienten frustración al no saber cómo comunicar ciertas cosas. El uso de las tablets muchas veces les ayuda a enseñarnos lo que quieren decir, lo que les gusta y lo que no.
Cuando ven fotografías, refrescan su memoria y les ayudan a hacer historias.

Como te platiqué antes, el uso de tablets con las aplicaciones adecuadas pueden ser de mucha ayuda para los niños. Lo puedes llevar al mundo real también! Un claro ejemplo puede ser esas aplicaciones donde tienen que ordenar las cosas por color, tamaño, patrón, etc, eso lo puedes hacer en casa con la ropa al dividirla para lavarla, la fruta por colores, juguetes por tamaños, entre otras cosas.

Cabe mencionar algo MUY importante y es que el que las aplicaciones sean interactivas no siempre significa que sean educacionales. Pueden ser entretenidas por un lapso de tiempo, pero seguro los niños se aburren conforme pasa el tiempo y piden algo nuevo. Esto es como todo, mantenerlos con retos y con el ratoncito en su cabeza trabajando. Es recomendable también rotar las aplicaciones después de cierto tiempo (así como lo hacemos con los juguetes)

Por último yo te recomiendo que tengas cuidado con las aplicaciones gratis. De verdad que me han dado muchos dolores de cabeza y es que, muchas veces tienen pop ups de otras aplicaciones o anuncios que les llama la atención a los niños, le pican y luego se salen de lo que les dejaste, compran cosas o qué se yo.
Hay otros que te envuelven tanto en el juego y no te dejan seguir si no pagas la cuota y luego para explicarle al hijo lo que pasa, está difícil y seguro que quieres ahorrarte unos cuantos berrinches.

Como todo hay que mantener un balance. Yo si dejo que mis hijos vean la televisión y jueguen con tablets, pero también hacemos muchas actividades manuales, vamos al parque y a muchos lugares al aire libre. En esta vida hay que hacer de todo.

Tu...los dejas?

M.

cel

Cuando los padres no se ponen de acuerdo.

Qué pasa cuando los padres quieren tomar caminos diferentes?
A nosotros literal nos ha pasado y es que cuando vamos de camino a la escuela o de regreso, mi marido tiene un camino por donde irse y yo tengo otro. Obviamente no es lo mismo caminar dos adultos con 3 niños a una sola con los 3 verdad? Lo que yo busco es practicidad pero que todos estén seguros; sobretodo cuando alguien viene en la bicicleta o en patines.
Bueno, como esto es tan literal, también existe en la forma de crianza.
Todos crecimos en un ambiente diferente y aún cuando nos hayan criado de una manera similar, nosotros somos personas diferentes e interpretamos el mundo de manera diferente. Olvide mencionar que somos diferentes?!
Pero cómo ponernos de acuerdo para criar a nuestros hijos?
Primero que nada debemos de recordar que somos un equipo, que debemos de mantenernos fuertes, unidos y sobretodo bien comunicados. Se dice fácil pero no lo es. Estas pequeñas criaturitas a las que llamamos hijos, inconsientemente pueden hacer que las parejas nos disgustemos y hasta nos dejemos de hablar por unos momentos. Y ellos lo sienten! Saben cuando los padres no están en sincronía .
Como cualquier pareja, nosotros tenemos nuestros buenos y malos momentos en cuestión de crianza. Sin embargo, te quisiera compartir unos puntos que aplicamos y que nos han servido muy bien.
No somos expertos en esto, pero creo que platicarlo con más parejas y escuchar sus opiniones, nos ayuda a enriquecer las nuestras y tomar los consejos que nosotros creemos que nos pueden mejorar como padres.
1. Respaldo. Que esta sea la regla numero uno. Si uno de los dos padres es el que va a disciplinar a los hijos, el otro tiene que respaldar la decisión, aún y cuando no esté de acuerdo; de otra manera el hijo percibirá inestabilidad en los padres.
2. Llegar al mismo punto. Sea el camino que cada quien escoja para criar a sus hijos, traten de llegar al mismo punto. Ya sea de una forma práctica, o hablando, o jugando, o con ejemplos y explicaciones, como sea pero no se les olvide que el foco son los hijos.
3. Hablen sobre decisiones de crianza cuando los dos estén calmados y en sus 5 sentidos. Así podrán escuchar la perspectiva del otro sin criticar. Platicar argumentos y motivos y así tal vez pueden influenciar en la decisión del otro. El respeto a la opinión de la pareja da como resultado que esta se abra a otras opiniones también.
4. Empatiza con tus hijos pero sin hacer a un lado a tu pareja. Que tus hijos se sientan comprendidos pero que se mantenga en pie la decisión que tu o tu pareja tomaron. Así ellos sentirán tu empatía hacia sus sentimientos y no se sentirán solos. Después en calma, tu pareja y tu pueden volver a discutir los puntos de vista y tal vez puedan llegar a una decisión diferente o se podrán poner de acuerdo para la próxima vez que tengan una situación similar. 
Yo recuerdo muy bien una vez que mi papá me dijo "ustedes se van y nosotros nos quedamos juntos, sea lo que sea que estemos decidiendo, yo la respaldo a ella y ella me respalda a mi"
5. Conocer un poco más de la infancia de tu pareja ayuda a entender el por qué de su estilo de crianza antes de llegar a ser crítico de ella. Qué funcionó en sus momento que puedan funcionar ahora y qué no. Así podrán llegar a un acuerdo uniendo lo bueno de cada crianza.
6. No peleen por diferentes puntos de vista enfrente de tus hijos. A veces el hecho de que tu pareja y tu no estén en la misma página y tus hijos se den cuenta, puede llevar a que estos manipulen la situación. Mamá dijo que no, pero papá dijo que si? Papa es muy estricto y cuando le riñe al hijo, mamá opina diferente enfrente de él? Como estos ejemplos MUCHOS! 
Está bien tener opiniones diferentes y está bien platicar y discutir las diferencias, sobretodo si en equipo llegan a una solución; pero si la situación se torna tensa y sin dirección es mejor que lo hablen después para cuando se vuelva a presentar una situación similar puedan manejarlo mejor.
7. Tiempo fuera. Cuando la pareja está perdiendo el control sobre una discusión a la cual no están llegando a un acuerdo, definan quién es la persona que se va a alejar ese momento. Vete a caminar, a manejar o algo que te distraiga. Regresa después ya que los dos estén calmados. Hablen, escucha, que te escuchen y así podrán llegar a un acuerdo de forma pasiva. En nuestra relación, yo soy la que se va de la habitación.
8. Y si no nos ponemos de acuerdo? Si como pareja sienten que han hecho todo lo posible para estar en la misma sintonía pero de plano no se encuentran, tal vez una buena recomendación es buscar ayuda professional.
Muchas veces nos ciclamos en lo mismo y no podemos apreciar bien el panorama.Un consejero les puede proporcionar herramientas para comunicarse mejor.
Lo creas o no, las diferencias en la pareja en vez de verse como debilidades puede ser una Fortaleza. Estas enriquecen nuestra perspectiva y nos ayuda a entender mejor a nuestra pareja; la clave está en encontrar una forma de ponerse de acuerdo sin dejar a los hijos en medio de las diferencias.
Nosotros lo hicimos por varios meses y aunque el motivo de buscar ayuda no fueron los hijos, si nos ayudó a aprender a comunicarnos mejor.
Espero que estos consejos te sirvan tanto como a nosotros. Cada pareja es diferente y no todo aplica a todos los casos. Tu conoces tu hogar y tu familia y un poquito de orientación no le perjudica a nadie. Ser padres es algo muy difícil y nadie sabe desempeñar este papel hasta que se vive en carne propia. Somos seres humanos y todos tenemos defectos, la clave es tratar de mejorarlos para nuestros hijos.

 

M. 
 
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No me juzgues por el color de las uñas de mi hijo.

Yo soy la mayor de 3 mujeres + mi mamá + 2 perritas niñas = mi papá el único hombre. Que difícil vivir con tantas mujeres!!!!

En mi familia ahora es más balanceado ya que, desde hace dos años recibimos al último miembro, un guapísimo niño que me tiene loca en todos los sentidos.

En mis pocos minutos de ocio durante la semana (ósea como 10 máximo), me gusta ponerme guapa, me visto un poquito más de salir, me arreglo mi cabello, uso un poco de labial y me pinto las uñas, aaaaaaaaaaaunque eso dure un día solamente porque con la rutina y toda las lavadas de ropa y platos que una hace, el esmalte se cae de volada y hacerme esas cosas novedosas de gel y demás…digamos que prefiero gastarlo en muchos cafés jajaja.

En fin, todo eso mis hijas lo ven y aunque no sea muy seguido, lo imitan.

Que levante la mano quién no en su infancia quería maquillarse con las pinturas de mamá, usar su ropa, sus collares y sus tacones? Yo recuerdo muy bien en el kinder de tener una esquina con ropa para disfrazarnos y algunas cosas eran de mamá; un collar de perlas, unos zapatos de tacón bajito de color negro y una falda larga con flores.
Qué días….

Bueno, pues mis hijas no son las únicas que quieren imitar lo que hago. Mi hijo también y él no queda exento de verme cuando me doy una manita de gato y él quiere seguir mis pasos.

Recuerdo hace unos años, una de mis amigas me contó que a su hijo le pintaba las uñas. Yo con sólo una niña, en su momento no fue algo que me hizo gracia y hasta le dije que no era algo que debía de incitarle a hacer, a lo que ella me respondió que “si el niño se lo pedía, ella lo iba a hacer porque es una forma de experimentar, descubrir, probar y querer imitar lo que ve a su alrededor”
Su respuesta si me hizo sentido, pero yo en mi cabeza me quedé con la idea de que yo no lo haría (nunca digas nunca)

El otro día me estaba pintando las uñas de los pies; acto seguido una de mis hijas me pide que se las pinte a ella también y un segundo después, mi hijo llegó exigiendo que a él también.

Por un momento dudé, no por mi sino por mi marido; estoy segura que aunque no me reclamaría, no es algo que le fuera a gustar mucho que digamos.
En ese momento me vino a la mente las palabras de mi amiga. ¿Qué tiene de malo hacerlo? ¡No por eso es menos hombre! ¿Quién estipuló que el maquillaje y los cosméticos eran sólo para la mujer? ¿Quién le va a decir algo si es un niño? El solamente está copiando lo que ve en casa y es algo simplemente inocente.

Así es, todas esas preguntas me vinieron a la mente.

Justo un día después, mi hijo fué a la guardería y por una u otra razón, le dije a la maestra “no me juzgues por las uñas de mi hijo” a lo que ella me contestó que no era el único con las uñas pintadas y que en su experiencia, todos los que tienen hermanas mayores pasan por eso alguna vez, inclusive si no tienen y sólo copian a mamá.

Tengo que confesarte que esto no era la primera vez que sucedía ya que, una vez mis hijas encontraron un maquillaje viejo que había reservado para que ellas jugaran y cuando las encontré, mi hijo estaba todo pintarrajeado también. ¿Que me enojé, me avergoncé y lo desmaquillé? ¡¡¡No!!! hasta le tomé fotos. Se me hizo algo tan inocente e inofensivo….algo que le da curiosidad y quiere saber por qué mamá lo usa.

No es algo que voy a fomentar, pero dime…¿Qué tiene de malo que a él le de curiosidad y se quiera poner mis zapatos de tacón? O ¿Qué tiene de malo que juegue con todos los Ponys y muñecas de mis hijas? ¿Cómo va a saber él, qué es para niños y qué es para niñas? Si, ellos nacen con un género pero ¿Quién soy yo para decirle “no, eso no es para niños?!” cuando el toma la bolsa de juguete de mis hijas o quiere acostar en la cuna al bebé de juguete?

Acepto que la sociedad por siglos y siglos nos ha orillado y ha estipulado qué es para quién y estoy bien con eso, ¡De verdad!; sin embargo, no voy a limitar a mi hijo cuando se que lo que está haciendo es parte de descubrir el mundo y su funcionamiento. Porque así como juega con algo que él ve muy normal y es totalmente inocente, así su instinto lo hace para jugar con dinosaurios, carritos y luchitas, cosa que también es normal porque lo ve de papá e inclusive sus dos hermanas juegan con eso también.

En esta vida no todo es de princesas y superheroes. Y se vale experimentar y descubrir.

¿Tu qué piensas de esto?

M.

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