¿Sabes lo que es un Fidget Spinner?

Todos tenemos alguna maña. Algo que no nos deja quedarnos quietos. Desde apretar el botón de la pluma, darle vuelta al cabello, morderte los labios, etc.

La mía (y desde pequeña) es tocarme las manos todo el tiempo. La de mi marido es morderse las uñas de la mano izquierda mientras trabaja con la derecha y la de mis hijas se está convirtiendo en morderse las uñas o chuparse los dedos.

Todas esas mañas la verdad es que se están convirtiendo en algo estorboso en nuestras vidas y quise hacer algo al respecto.
¿Te acuerdas de las pelotitas anti estrés? ¿O los mini jardines de arena? ¿Las botellas de la calma? Bueno, esos y muchos otros, son instrumentos para distraerte, calmar la ansiedad y ocupar tu mente y tus manos en otra cosa.

Los Spinners para eso son.

Básicamente es un aparatito de 3 lados que rotas entre tus dedos y es de lo más sencillo que hay. El movimiento que este produce, da una sensación placentera y retadora al tratar de sostenerlo sólo con un dedo. Aumenta la concentración

Pero hay algo más detrás de este pequeño juguete que es beneficioso psicológicamente.
Aún no está demostrado científicamente, pero los rumores son que ayudan a los trastornos de ansiedad, post trauma, y déficit de atención.
En pocas palabras, es ocupar a tu cerebro para dejar de hacer o pensar en cosas que no son productivas y ocuparlo en algo que si.

Hace un par de meses, el colegió en donde está mi hija, envió a casa una carta con referencia a estos juguetes de moda.
En varios salones, hay estudiantes con autismo y déficit de atención y el colegio cuenta con programas y personal especializado para estos niños.
Una de sus iniciativas, fue el de hacerse de varios Spinners, con el objetivo de utilizarlos en momentos claves para el desarrollo escolar de dichos estudiantes.
Aún no se si el uso de estos dispositivos ha ayudado en esta iniciativa, lo que si se, es que está totalmente prohibido para los estudiantes en general traerlos desde casa.

Como todo, muchas personas tienen una opinión opuesta al beneficio de este pequeño artefacto; se dice que puede causar distracción (y mucha).

El movimiento continuo del cuerpo es el que pone a trabajar la parte pre frontal y frontal del cerebro, que es el responsable de captar la atención de las cosas.
Como el Spinner no requiere mucho movimiento corporal, no se trabaja esa parte del cerebro y por lo tanto no capta la atención necesaria.
También distraen visualmente, y para un niño, el Spinner va a ser más atractivo de ver, que a la maestra explicando algo en el pizarrón.

Por otra parte, físicamente este aparato NO ES para niños pequeños.
Esta formado de varias piezas pequeñas con agüeros. Y admitámoslo, estos son como imanes para nuestros hijos curiosos. Se los pueden meter a la boca y/o meter sus pequeños deditos en los agujeros y atorarse.

Si tienes pensado hacerte de un Spinner, sólo sigue algunos consejos de la Asociación Americana de Juguetes:

  • Sigue la edad sugerida del juguete
  • Compra en tiendas que sepas que venden cosas de calidad (juguetes que hayan aprobado la prueba de calidad)
  • Si compras Spinner con luz, asegúrate que la batería esté puesta y no haya forma de salirse.
  • Revisa que no tenga piezas sueltas o flojas.

Para más estudios e información sobre la ayuda de estos aparatos, beneficios, e tres otras cosas te invito a que visites  Life Science

Espero esta información sea de ayuda.

M.

Al padre de mis hijos

Cuando te conocí y conocí el amor que tenías por los niños en tu familia, supe que ese amor se iba a multiplicar e iba a ser infinito cuando fueran los tuyos.

Te vi interactuar con ellos y mi amor por ti creció cada vez más.

Me ilusionaba pensar en lo que sería si algún día, Dios nos permitiera tomarle la mano a una pequeña personita que fuera mitad tuya y mitad mía.

No tardamos mucho para que esa ilusión se volviera realidad.
Recibimos con tanto amor a nuestra primera hija. Ese sueño por fin llegaba a nuestras vidas.

Con el tiempo recibimos a nuestros últimos dos hijos y con ellos nuestra familia crecía.

Cómo olvidar tu cara cuando nacían. Tus ojos cargados de emoción y tu sonrisa que no cabía en tu cara.

Cómo olvidar cuando llegamos a la casa por primera vez con uno, dos, tres hijos y pasar la primera noche con ellos.

Cada día te convertías en un hombre más fuerte y un mejor padre.

La manera en la que los tratas y tu amor incondicional por ellos hacen que cada día te ame más.
La forma en como juegas con ellos y te pones a su nivel cuando quieres que te hagan caso.
Tu balance porque coman bien pero poderse escapar una tarde para comer chucherías.
Tu dedicación y voluntad para atenderlos por las noches.
Tus abrazos cuando llegas de trabajar y tu disposición por estar con ellos el más tiempo posible.
Y muchas cosas más.

Hoy no sólo admiro tu fortaleza y tu manera de ver la vida. Sino también la forma en que has elegido ser padre.

Tal vez no concordemos en muchas cosas como pareja, pero me queda claro lo que queremos como padres.

Me da mucha alegría poder celebrar el Día del Padre contigo y que nuestros hijos te tengan a ti como papá.

¡Felicidades!

 

Cómo explicarle a tus hijos las parejas del mismo sexo

Hoy en día, el mundo es tan diferente del que yo viví cuando era niña.
Si bien, las parejas del mismo género siempre han existido, ahora que ya soy mayor, me doy cuenta que no he sido tan ajena a ese tema desde mi infancia.

En muchas ciudades y/o países, ya es legal el matrimonio del mismo género y cada vez vemos más parejas convirtiéndose en padres.

Mi marido y yo fuimos criados en una cultura muy conservadora, en un país donde aún es fuerte en el valor de la familia tradicional.
Ahora como padres, no sólo queremos continuar fomentando el mismo valor en nuestra familia, sino que también por vivir en otro país con una cultura totalmente diferente a la de nosotros, nos enfrentamos con muchos temas nuevos, de los que tenemos que aprender para poder explicárselos de la mejor manera a nuestros hijos.

En la actualidad los niños son más observadores y siento que están más despiertos.
Se dan cuenta de todo lo que pasa alrededor y cada vez hacen más preguntas “complicadas” desde muy temprana edad.
Nosotros los padres nos vemos forzados a contestarlas porque no queremos que luego anden repitiendo cosas falsas y sin argumento.

Hoy precisamente mi hija me preguntó si había matrimonios de dos niñas.

Me quedé sin habla. La verdad es que quise contestarle honestamente, pero aunque para nosotros es muy fácil de entender, para ellos no (al menos no por el momento).
Para ellos, dentro de su inocencia, no les hace sentido ¿Por qué dos personas que se quieren no pueden estar juntas?

Lo platiqué brevemente con mi esposo y los dos acordamos en varios puntos que quisiera compartirte y que queremos aplicar en nuestra familia.

Lo primero que deben de acordar es bajo cuáles valores quieren criar a sus hijos.

Un valor básico es el respeto. Si alguien piensa diferente a ti, también está bien. Tal vez no compartas el mismo pensamiento, pero es importante que lo respetes.

Sean sinceros con ellos.

Aprovechen la oportunidad de hablar del tema cuando se presente. No lo evadas. De esta manera el mensaje que le transmitirás es de que es algo incómodo de hablar.

El amor y compasión hacia los demás es parte importante de nuestra interacción como sociedad. Les enseña a nuestros hijos a aceptar y aceptarse.

En el mundo existen muchas familias de diferente tipos: mamá y papá, mamá y mamá, papá y papá, monoparentales, con familiares cercanos, etc. Nosotros no tenemos el derecho de juzgar la forma de ser, ni las decisiones que otras familias tomen.
Todos somos diferentes y eso no es motivo de burla ni exclusión.

Recuerda que los niños copian mucho de lo que decimos y hacemos. Seamos prudentes sobre cómo nos expresamos a su alrededor.

Es un tema que lo vemos cada día más y en algún momento nuestros hijos se van a dar cuenta y van a preguntar. Qué mejor que lo escuchen de nosotros como sus padres, maestros y guías.

M.

¿Sabes lo que es la Niñofobia?

Hace una semana tuve la oportunidad de hacer un en vivo desde mi página de Facebook, con el fin de platicar y conocer la opinión de las seguidoras de Mi Rol de Madre, sobre un tema muy controversial y que va en aumento: Niñofobia.

A pesar de que siempre ha existido, ahora ya cuenta con un término y básicamente es la falta de tolerancia hacia los niños.

Siendo madre de 3 niños menores de seis años, siempre bromeo de que se me hace raro que yo no padezca de esa fobia, sin embargo, hay gente que realmente no puede estar alrededor de niños.

Diciendo esto, obviamente hay quienes sacan provecho de la situación y en el mercado ahora puedes encontrar zonas “libres de niños”.
Restaurantes, eventos, hoteles, cruceros, entre muchos otros, ahora especifican en la entrada o desde el momento de la reservación, que no se pueden llevar niños. Y con obvia razón hay mucha gente que está en contra de esta política.

En lo personal siento que estoy en medio.
NO ME LO TOMES A MAL.
Me encantan los niños, de hecho mucho antes de convertirme en madre fui maestra infantil de danza y lo hice por mucho años. Sin embargo, siendo madre en un país extranjero, lejos de mi familia, sin el lujo de tener ayuda de quedada en casa y poder tener un momento a solas con o sin mi marido, tengo que aceptar que muchas veces lo ultimo que quiero, es estar rodeada de niños.
Son pocas las veces que mi marido y yo salimos en pareja, tranquilos y poder disfrutar de la cena es casi un lujo. Por eso, no se me apetece estar en un lugar con niños jugando, corriendo, gritando, llorando y todo lo que nuestros pequeños hacen diariamente.

Un niño es un niño. Y por más que nosotros los padres, les enseñemos a comportarse, respetar y “portarse bien” la realidad es que ellos la mayoría de las veces no lo entienden. Ellos quieren explorar, jugar, divertirse y una vez que terminan de comer o lo que están haciendo, se aburren y es muy difícil mantenerlos en su lugar.

Hay quienes en realidad no es que tengan niñofobia, sino padrefobia y es la falta de tolerancia a padres permisivos.

Porque como mencioné anteriormente, los niños son niños y se van a comportar tal, pero el punto de vista de este término, es que hay ahora una especie de padres que divinizan a sus hijos, no pueden regularlos y les es muy difícil poner límites.
Entonces al final la culpa no es del todo del niño, sino de los padres también y luego nadie quiere estar con ese niño porque es “muy maleducado, grosero, rudo, etc etc” te lo digo, me ha pasado con uno que otro compañero de mi hija.

Creo firmemente que hay lugares y momentos para todos. Como padres, tenemos que usar nuestro sentido común de a dónde llevamos a nuestros hijos. Desde una película en la noche y que no es para niños, hasta un lugar de negocios donde no tienen nada que hacer ahí.
Y así como estos lugares están en aumento, también lo son los que son “child friendly” o amigables para niños. Los cuales me parecen una opción super acertada porque no sólo tienen cosas con las que los niños se entretienen, sino que además, poco a poco van mejorando el menú infantil y al final si los niños están felices y bien comidos, los padres lo estaremos también.

La molestia con las personas que defienden los derechos de los niños y están en contra de estos establecimientos, es que, el no permitir la entrada de niños es segregarlos y eso está mal.

¿Por qué te lo tienen que imponer?

Mi opinión es que parte de aprender a vivir en sociedad, es aprender a respetar las reglas. ¿No?

Piensa en un lugar para niños y jóvenes, en donde no se permite la entrada a adultos sin niños; si un adulto en esa situación quiere entrar, no lo están discriminando ¿o si? No es un lugar para el y no considero que se estén violando sus derechos.
Otro ejemplo muy común (al menos aquí en Europa) son los trenes con vagones silenciosos, en donde va gente mayor o de negocios y no se permiten la entrada a gente menor de 14 años, ni música y menos teléfonos celulares. Son lugares de trabajo, y no es discriminar si yo me quiero meter con mi carreola y mis hijos jugando, cuando hay otros vagones donde felizmente lo puedo hacer.
Y así te podría dar muchísimos ejemplos en donde reflexiono que hay lugares para todas las personas y no por eso es discriminación.

Creo que el primer principio que debemos de meternos a la cabeza es el del respeto a todas las personas (niños y adultos) el que le sigue el sentido común y por último el de la tolerancia.

Todos hemos sido niños y hay algunos que se acuerdan mejor que otros.
Todos tenemos preferencias y elecciones y por eso no debemos de ser juzgados.

M.

Si quieres leer más al respeto, te dejo varias ligas que pueden ser de tu interés:

Universidad Complutense de Madrid
Chikiplan en Tenerife
Es mar tribu. Mamás en práctica
Derechos Humanos de la Infancia México

Por favor lava los platos. Los niños van a estar bien.

Escucha.
Antes de que todos piensen que este es uno de esos artículos, en donde te dicen que ignores las tareas del hogar, porque los hijos crecen muy rápido, déjame asegurarte esto: no lo es. Es un respiro para aquellas madres que sienten un poco de culpa por hacerlo.

Por favor lava los platos.
A pesar de que nuestros bebés crezcan muy rápido, es mejor que lo hagan cuando los platos están limpios.
Y no te sientas culpable por eso. Tu estás enseñando a tus hijos que los platos son parte de la vida. Comes, haces un mugrero y lo limpias.

A veces, yo pienso que esos artículos en donde te dicen que disfrutes el momento, no piensan que lo puedes disfrutar aún más, cuando sabes que no hay una pila de platos sucios por lavar.

Lo sé.

He luchado contra esa parte de mi que piensa que estoy mal. Yo quiero ser esa mamá que ignora el tiradero, los platos sucios, las cosas por hacer, pero honestamente nunca lo he sido. Y por todos esos poemas motivacionales, Pinterest y los blogs de maternidad, en donde te repiten una y otra vez que la maternidad en realidad se pasa muy rápido y que necesitamos disfrutar cada momento…han hecho que yo me sienta culpable y al final ahí estoy yo, tratando de despegar comida seca del plato, como si fuera pegamento extra fuerte en vez de estar descansando leyendo un libro.

Pero amigas, en serio, en verdad batallo para leer ese libro cuando se que hay miles de platos por lavar en la cocina. De verdad batallo. Si, juego con mi hijos, pero en realidad, soy la que lo hace recogiendo todo los juguetes o juega a que está limpiando, en vez de estar realmente jugando. Todo es cuestión de encontrar EL balance.

Por eso, les escribo para liberarlas.

Laven los platos.
No eres una mala madre si no estás ahí sentada, disfrutado CADA momento.

Alguien tiene que hacer el trabajo. No podemos vivir en un desorden. O al menos mi personalidad no lo permite. Y otra vez, estamos enseñando a nuestros hijos el valor del orden, las tareas, responsabilidades y las recompensas cuando nos hacemos cargo de las cosas a nuestro alrededor.
¿Y sabes qué? Puede que lavar los platos sea importante para ti, pero no para otra persona. Pero solo quiero que sepas que se vale; en un mundo en donde se nos exige disfrutar cada segundo, lavar los platos, o lavar la ropa y todas esas cosas, es bueno. Es cuidar de nuestros hijos también. Es vida.

¿Que los hijos crecen?
POR SUPUESTO

Mi hija mayor ya está en college al otro lado del país. No soy una madre cuyos hijos son menores de 5 años y está dando consejos. Es muy muy fácil pensar que lo sabemos todo. Pero de verdad te digo, hasta que no tienes un adolescente, no puedes aconsejar sobre un adolescente, ¿me explico? Te lo digo yo, no puedo aconsejar a alguien cuyos hijos sean mayores de 20 años y 9 meses.
Porque esta etapa es en la que estoy.

Pero escucha. En esos casi veintiún años de maternidad, he luchado en contra mía y de mi necesidad por el orden, porque he permitido sentir la culpabilidad de perderme cada momento.

¿Sabes lo que pasó?
Me volví muy irritable, frustrada, agobiada.
Entonces decidí hacer la culpa a un lado. Y comencé a ordenar todo y a regresar la paz a este hogar. Y así, mi verdadera yo regresó. Yo, la que puede reír y disfrutar los momentos porque no tiene que hacer un millón de cosas en la casa.

Soy una mejor mama porque los platos están limpios.

Escucha, así es la vida. No tenemos el lujo de resumir la vida en una película o en una temporada de 38 episodios en donde la gente limpia todo el desorden por arte de magia. Tu y yo lo hacemos.

No más culpabilidad. Lava los platos, siéntete orgullosa de eso. Ama a tus hijos, disfruta el momento cuando puedes. Encuentra el balance que funciona para TI y tu familia.

Pero en serio, si necesitas orden en tu casa, no te sientas culpable. Si eso es lo que te hace feliz, es lo que importa.

¿Y mi felicidad?
La hace una superficie limpia.

~Rachel

Ps: Mi Hija sobrevivió. Y a ella, le gustan las superficies limpias también.

Texto original: Just do the dishes, the kids will be fine

Traducción Mi Rol de Madre

¿Por qué los niños son tan preguntones?

Los niños son personas MUY curiosas.
Se la viven explorando y haciendo preguntas.

Sabías que en promedio, ellos nos hacen alrededor de 300 preguntas al día???

Un estudio hecho por el Daily Mail en Inglaterra, juntó las experiencias de 1000 madres con hijos entre 2-10 años.
Desde el desayuno hasta la cena, se calculan que cada 2.6 minutos tienen que contestar a una pregunta y el momento pico de estas es cuando están sentados en la mesa para comer.

Lo más interesante es que en el estudio el 82% de de los hijos, se dirigen primero a la mamá, antes que al papá. 😛

Sabes lo que es tener que contestar 105,120 preguntas al año????!!!!!

Obvio las preguntas van cambiando según la edad y el género de los niños. Hay veces que son tan graciosas y ocurrentes, que uno NO tiene la respuesta.

Tienes preguntas chistosas y ocurrentes que te hayan hecho tus hijos??? Compártenoslas!

M.

¿Por qué es tan importante tener un Testamento?

Platicando con mis amigas, van varias veces que sale el tema de los testamentos. Aunque no lo creas, si hay veces en las que nos ponemos serias y hablamos de temas importantes y sobretodo necesarios.

Lo hemos discutido y a pesar de que yo bromeo con que dentro de mis herencias, se encuentran todos mis moldes de hornear, mi computadora y todos mis aparatos de trabajo; la realidad es que ya siendo seria, no tengo ni la menor idea de todas las cuentas que tenemos, todo lo relacionado con el trabajo de mi marido, asuntos de la casa, entre otras cosas. En pocas palabras, soy una ignorante de nuestros asuntos financieros.

Cuando te conviertes en padre, obviamente todo el tema económico se vuelve importante, pero antes que eso, creo que lo más importante es que si tu o tu pareja o los dos, llegan a faltar, ¿Con quién se quedan tu hijos?
En nuestra situación esto es aún más complicado, puesto que vivimos lejos de nuestra familia; y a pesar de que tenemos muy buenos amigos cerca, quienes incluso mis hijos los ven como parte de la familia; legalmente ellos no tienen ningún derecho sobre mis hijos en caso de que nosotros llegásemos a faltar.

Por eso y todo lo demás, mi esposo y yo nos sentamos a revisar cuenta por cuenta, planes y demás para decidir qué vamos a hacer si nos encontramos con esta desgracia.
No te voy a mentir, no es algo de una sola plática ni un par de horas. Es algo que los dos tienen que estar de acuerdo y al tanto de todo lo que le pertenece a la familia, en dónde se encuentra, a qué nombre, etc.

Pero ¿Por qué es tan importante tener un testamento?

Cuando alguno de los padres llega a faltar y nada está escrito, normalmente todo pasa al que todavía vive. Pero cuando los dos llegan a morir, es importante tener por escrito los deseos para que se puedan cumplir conforme su voluntad.

Un testamento

Es la única forma de asegurar que tus ahorros y tus bienes, sean destinados a gente o causas que tu deseas.

Ayuda a evitar discrepancias y pleitos entre familiares.

Cuidas de tus seres queridos aún y cuando ya no estás.

Asignas a un protector de tus hijos. Nunca asumas que tu familia directa estará disponible o dispuesta a cuidar a tus hijos. Así que si ustedes como padres, quieren dejar la patria protestad a alguien en específico deberá estar bien especificado. De otra forma, tus hijos podrán irse con alguien que tu no hubieses querido.

Proteges tus bienes para las siguientes generaciones.

(En algunos casos) Con un testamento bien planeado, puedes ahorrar en los impuestos por herencia.

Ayuda a que tus familiares sepan de qué manera quisieras que se realizara tu funeral. Si quieres que te entierren, en dónde; que te cremen y quién mantendrá tus cenizas, etc.

Los testamentos son manejados por abogados. Escoge una persona a la que le tengas confianza y la cuál administrará todo una vez que tu faltes.
Tiene que ser una persona objetiva por eso se recomienda que no sea un familiar.
Te sugiero que guardes algo de dinero de tu herencia, para cubrir con los gastos del abogado y no dejarles ese gasto a tus familiares.

Así que si le has sacado la vuelta por desidia o por cuestiones económicas, déjame decirte que hoy en día, hacer uno no es caro, de hecho son muy accesibles, fáciles y rápidos de hacer.

Platícalo con tu pareja y tu familia y tan pronto tengan la oportunidad, dense a la tarea de hacer un testamento.

M.

Referencias

St. Jame's  Place. Wealth Management.
Business insider.
The Law Society.
El Economista.

 

 

A ti madre, que luchas contra la enfermedad de tu hijo.

Hace un par de semanas, estuvimos en el hospital porque mi hijo tenía programados unos estudios de sangre.
Estuvimos ahí toda la mañana. Mi pequeño no podía comer desde una noche antes y la verdad es que fue todo un valiente. Lo canalizaron al llegar y de ahí en adelante, le sacaban sangre cada 30 minutos.

Ahora que todo ya pasó, puedo decir que me siento relajada y tranquila. Aunque seguimos en la espera de los resultados y a la expectativa de lo que va a seguir a continuación, nuestro hijo gracias a Dios está sano y es perfecto para su dos años y medio (al menos a nuestros ojos).

Pero…¿Qué pasa cuando los hijos tienen que pasar más de una mañana en el hospital?

En nuestra estancia vimos varias familias llegar, otras que ya estaban ahí y algunas que a primera vista visitan el hospital seguido.
No puedo describir la cara de los padres; fuerte, segura y sonriente para sus hijos. Algo que a mi parecer es digno de admiración. Y a pesar de que muchas veces pasó por mi pensamiento “yo no podría sobrellevar la enfermedad de mi hijo” estoy segura que ellos lo pensarían igual si estuvieran en mi lugar, digo…¿quién pensaría que sus hijos en algún punto de la vida tienen que pasar por una enfermedad seria? Pero esta vida no te da opción y cuando quieres lo mejor para tus hijos, las fuerzas y las ganas de salir adelante, las encuentras en donde menos lo piensas.

Una vez leí que cuando los hijos tienen que pelear contra enfermedades graves, ciertamente los doctores tienen un papel importante en esa pelea; ellos hacen las piedras con la que los niños se van a defender del “monstruo”, pero es la madre la que les ayuda a cargarlas, se mantiene a su lado y hace todo lo que está en sus manos para darle confort a sus hijos

Esta heroína los acompaña, vive su dolor y celebra sus alegrías. Les detiene el cabello cuando tienen que vomitar y los cambian cuando ya se ensuciaron.

Tienen muy claro lo que es verdaderamente importante para ellas y tratan de disfrutar el mayor tiempo posible con sus hijos. Pasan días buenos en donde todo parece “normal” y hasta olvidan por momentos la enfermedad que los rodea; pero también pasan días malos en donde la única solución que encuentran es rezar.

Experimentan un tipo de “pérdida” de lo que soñaban y deseaban para sus hijos. Sin embargo, a sus ojos, los hijos son superestrellas por luchar contra tantos obstáculos.

Se sienten solas y por más que tengan intenciones de socializar, prefieren evitar aquellas miradas compasivas. Aún así, necesitan alguien que las obligue salir de casa y distraerse, que las acompañen y platiquen de cosas tontas e irrelevantes.

Pero esas madres no tienen super poderes, ni habilidades especiales. Es el amor incondicional que tienen por sus hijos lo que las hace más fuertes.

Si conoces a alguna mamá cuyo hijo tenga una enfermedad o esté en el hospital, la mejor manera de reconfortarla es estar ahí, escucharla, platicar con ella y seguir con la vida, porque esta...no para.

M.

¿Qué empacar en la pañalera?

¡Felicidades! Acabas de convertirte en madre de un pequeño angelito.
Este pequeño ser, tan adorable, inocente y perfecto, también es una personita que necesita de muchas cosas; pero calma, que no cunda el pánico, porque aquí te voy a ayudar con las cosas más importantes y esenciales para tu pañalera.

Como muchas madres primerizas, con mi primera bebé cargaba hasta con el perico; pero conforme fue creciendo y nosotros recibiendo más miembros en la familia, tuvimos que tomar una decisión: o la bebé y todas sus cosas, o nuestra espalda y sanidad. Aunque no lo creas, te voy a decir que se pueden las dos, pero hay que aprender a ser prácticas y esto no llega de la noche a la mañana.
Qué es lo que necesitas:

  1. Lo primero y más importante de que debes de tener son pañales y toallitas húmedas. Los pañales que sean de entre 2-4, sobretodo si estás lactando, porque los bebecitos evacúan más seguido.
  2. Cremita para evitar rozaduras.
  3. También un Cambiador. Este tapete plastificado en donde pones al bebé cuando no hay instalaciones adecuadas para hacerlo.
  4. Bolsitas desechables. Te sacarán de apuros cuando tienes pañales o ropa sucia y no tienes dónde ponerlos.
  5. Un cambio de ropa de lo más ligero que puedas encontrar, para que no pese tanto.
  6. Si estás dando fórmula, el kit que necesites según el tiempo que estés fuera de casa. Biberones y la fórmula medida en botecitos.
  7. Trapitos repetidores y un babero, no querrás que el bebé se manche (o tu) de lechita, cuando se puede evitar fácilmente.
  8. Una cubierta para lactar en caso de que te guste tener más privacidad.
  9. Chupón (o trapito) si tu bebé está muy apegado a ellos.
  10. Gel antibacterial o toallitas antibacteriales. Nunca sabes si a donde vas está limpio o no, sobretodo las mesas, barandales o cualquier cosa que tu hijo quiera chupar.
  11. Snack y agua, en caso de que tengas un toddler.

ESPERA...¡No te olvides de ti!

He visto miles de millones de madres que aparte de llevar la pañalera, cargan con una pequeña bolsita para ellas. Yo en lo personal no lo hago, porque bastante tengo con cuidar una cosa, menos dos.
Lo que si debes de cargar para ti y es importante es lo siguiente:

  1. Almohaditas absorbentes de lactancia, no querrás dar un espectáculo y que la gente se te quede viendo.
  2. Pastillas para el dolor de cabeza. Muchas veces por el estress de salir y todo nuevo con el bebé, puede generar dolor de cabeza, así que para que esto no te detenga, carga al menos dos pastillas.
  3. Una t-shirt ligerita, hecha rollito por si en algún momento terminas con algún fluido de dudosa procedencia 😛
  4. Tu teléfono móvil.
  5. Cartera con teléfonos de emergencia.
  6. Lentes.
  7. Papel y pluma.
  8. Un lipstick, recuerda que ser mamá no significa que dejes de arreglarte (aunque sea un poquito, eso nos hace sentir mejor).
  9. Agua (opcional)

Extras.

Hay algunas cosas que siempre nos pueden sacar de apuros. La verdad es que no son necesarias, pero si no te importa cargarlas puedes agregar a tu lista:

  1. Protector solar.
  2. Un gorrito para el sol.
  3. Pañuelos.
  4. Juguetes, colores y una libreta para entretener al pequeño.

Recuerda que siempre es bueno tener un kit de cambio para emergencias, en el coche. De verdad que a mi si me ha sacado de apuros; sólo no te olvides de revisarlo periódicamente.

Espero estos tips te sirvan y a la próxima que salgas con tu pequeño, tu bolsa no pese tanto.

Y tu, ¿Qué tanto llevas en tu pañalera?
M.

Pañalera Colorland de Babycchinos

¿Las madres necesitan un break de sus hijos?

Hace un par de días mi marido y yo tuvimos una discusión un poco incómoda.
Yo había tenido un día muy cansado, los niños no estaban cooperando, la casa parecía zona de guerra y a mi me estaba atacando un resfriado.
Después de terminar la cena y antes de disponernos a comer le digo a mi marido que necesito un break, lo cual le sorprendió porque no hace más de un mes, regresamos de nuestras “vacaciones” de México. Cuándo me pregunta por qué y le explico que es un break de nuestros hijos, la cosa se tornó muy tensa.

 Si, necesito un break de mis hijos y no me avergüenzo de decirlo.

Siempre me he considerado una persona muy celosa de mi espacio. Cuando me casé, permanecí “sola” por casi 4 años antes de que llegara nuestra primera hija y de ahí en adelante nunca más volví a estarlo.
No me malinterpretes AMO a mis hijos como nadie los podría amar, me encanta pasar tiempo con ellos, hacer cosas diferentes y día a día conocerlos más. Y por que los amo, yo quiero ser lo mejor de mi y eso implica espacio para mi, para pensar, sentir y encontrar mi balance.

Nunca he tenido a mi familia cerca, entonces no se lo que es convivir con ellos sin que todo el momento sea intenso. Nos han ayudado con los niños un par de veces, pero yo siempre me quedo con el remordimiento de darles trabajo extra. Además aunque me cueste admitirlo, no siento el apoyo que me gustaría (o más bien necesito) considerando que solamente los ven dos semanas al año.
Mis amigas aquí se han ofrecido para cuidarlos, pero siempre tengo la preocupación de cargarles la mano cuando ellas también tienen más de un hijo que cuidar.

Hay días que son más fáciles que otros y no hay día que alguien me diga “Tienes las manos llenas verdad?” Mi hiperactividad me ha llevado a alcanzar unos niveles de cansancio físico y mental, que jamás había experimentado. Y a veces hasta me he encontrado pensando que me gustaría que me diera una enfermedad, de esas que te tiran en la cama y no te puedes levantar por 3-4 días, con tal de no pararme de ella  y prohibir la entrada porque es contagioso.

Aún la persona más tranquila y sana mentalmente de este planeta, necesita un descanso de algo intenso y constante que esté haciendo. ¿Por qué? Porque luego se vuelve un círculo vicioso y no hay salida, a lo que lleva a un estado de mal humor constante, irritabilidad, bajo desempeño y quién sabe cuántas cosas más.
Cada madre tendrá sus razones, lo que si aplica para todas es que una fuente de estrés constante tarde o temprano te puede tirar y hasta hacerte sentir que “quieres tirar la toalla”

Como madres, estamos acostumbradas a poner las necesidades de los demás antes que las nuestras, ¿pero cuándo tantito se convierte en demasiado? Se supone que como madres, queremos estar con nuestros hijos todo el tiempo ¿no? Mi esposo es un excelente padre y se desempeña igual o a veces hasta mejor que yo en la casa (así es, él es mejor amo de casa que yo), pero por más tiempo que él esté con los niños, aún así hay que cocinarles, prepararles la ropa, los snacks y estar al pendiente de ellos "por si acaso". Él cree que cuando salgo con mis amigas, ando desatada y no me pasan por la mente pero NO!, están ahí metidos en la cabeza (y a veces hasta en la conversación) y lo peor es que cuando regreso, siempre me dicen que “ Fue el mejor día para todos, se portaron fenomenal, no paso ni un accidente y ni pío dijeron” PLOP!
No quiero parecer desagradecida y tampoco quiero que él o los niños crean que no soy feliz y esta nueva vida no es suficiente. Porque por más cansada que esté, no veo mi vida sin ellos y de otra manera; simplemente a veces necesito algo más (y créeme que me ha costado mucho admitirlo).

¿Fantaseamos? Si, algunas lo hacemos porque no nos queda de otra. ¿Nos sentimos culpables por quererlo/necesitarlo? También. Pero lo que me queda claro es que el día que lo haga aunque sea por 1-2 días, recargaré mis energías de ser madre; tendré una relación más cercana con ellos y estaré más cerca de la madre y esposa que quiero ser.

M.