El segundo hijo…el de en medio.

Ya lo he dicho como un millón quinientas mil veces, la maternidad es un Rol muy divertido y cansado a la vez.
Convertirse en madre es una de las cosas más importantes en nuestra vida y llega a cambiar absolutamente todo.
Y justo cuando pensabas que ya lo “dominabas todo o lo tenías bajo control” , te enteras que otra diminuta cosita va a llegar a tu vida otra vez.

La llegada del segundo bebé a veces puede ser aterradora. Yo creo que lo primero que llega a la mente es “¿Cómo voy a llegar a querer a alguien tanto, como quiero a mi primer hijo?” Pero cuando llega, te das cuenta que el amor es tan grande que no tiene límites ni de personas, ni en tu corazón.

Recuerdo perfectamente a mi mamá cuando me dijo que lo principal que tenía que pensar, era cómo iba a hacerle para que Luciana (mi primera) no se sintiera desplazada. Mi pequeña a penas tenía 2 años y era todavía una bebé.
No te voy a mentir, fue MUY difícil. De momento podíamos lograrlo porque éramos dos adultos para dos bebés.

Con un segundo hijo a pesar de que sabes a lo que vas, es volver a empezar porque es un ser humano nuevo y completamente distinto.  Aprender de nuevo porque aunque no lo creas, el cerebro tiene memoria selectiva. Te lo digo yo que mis últimos dos hijos se llevan 14 meses y hubieron muchas cosas que volví a consultar.

Pero ¿Qué pasa cuando el segundo hijo se convierte en el de en medio? Al menos yo, tuve un mini paro cardiaco.
Mi Lottie si era una bebé de 5 meses cuando nos enteramos que Leo venía en camino. Me costó mucho trabajo asimilarlo y la verdad es que me preocupé mucho de cómo le iba a hacer.
Siempre había dicho que iba a hacer lo imposible para que cada uno tuviera su tiempo, pero ahora lo veía realmente imposible.

Ahora ya las teníamos todas de perder, 3 niños para 2 papás.

Pero siendo sinceros, creo que los padres nos PREocupamos de más en el caso del niño “Sandwich” Nos han metido en la cabeza que el Síndrome del Hijo de En Medio, es algo negativo. Mi hija de en medio me ha enseñado todo lo contrario.

Aunque los padres naturalmente le ponemos mucha atención al primero por ser bueno….el primero y al tercero por ser el bebé, ciertamente si influye a la forma en la que el segundo se desarrolla.

Tiene que buscar su lugar en la familia. Trabaja un poco más y eso le hace llamar la atención. Es nuestro trabajo, que al llamar la atención lo haga de forma positiva, por eso llegan a ser excelentes líderes. Son muy amigueros y se desenvuelven con mucha naturalidad.

Son los que te hacen ver el lado “comunista” en la familia, porque siempre querrán que todos tengan lo mismo (o al menos, te obligan hacerlo para evitar el “por qué ella si y yo no”) Te abren los ojos a la justicia en la familia.

Son muy simpáticos y eso les ayuda cuando comenten alguna falta. Son más empáticos y aunque no lo creas más maternales. Tienen el beneficio de ser la hermana mayor y la hermana menor.

Como les toca esperar, se vuelven más pacientes  y a la vez más arriesgados, porque muchas veces tienen que hacer las cosas por si mismos.  Aprenden a negociar para sacar provecho de la hermana mayor y ganarle al hermano menor.

Una vez leí que el hijo de en medio es como el tipo de sangre O, se llevan bien con todo el mundo. Y si es verdad, tiene una habilidad social más despierta que los otros dos. Desde el principio se pone a platicar con todos y juega con todos.

En nuestro caso, a pesar de que Lottie es la de en medio es la más apegada a mi; pero normalmente, el hijo de en medio es más desapegado de los padres y para cualquier situación, recurre primero a sus hermanos.

Algo muy importante y que hay que tomar en cuenta, es que hay que trabajar en su autoestima. Muchos pensarían que el hijo de en medio resiente mucho más las cosas que los demás, pero como cualquier niño, es importante que tenga un entendimiento de su valor y de su autoestima. Que sea alta no significa que sea fuerte y que entiendan la importancia de su vida y su lugar en la vida de los demás.

Yo creo que ser el hijo de en medio debe de ser divertido y retador a la vez. La personalidad de mi hija es un 99.9% la del hijo “Sandwich” ¡Y me encanta! Me vuelve loca porque siento que a veces empuja de más, pero con ella he aprendido a desarrollar aún más mi paciencia y darme cuenta que si hay mamá para todos.

¿Tu tienes dos hijos o más? ¿Cómo son? ¿Concuerdas con algo de lo que yo he aprendido del hijo de en medio?

Cuéntanos tus experiencias.
M.

Por qué deben de viajar solos en pareja

Hoy escribo esto desde mi cama a las 10:40 de la noche.
Un día que apenas está frenando y que nos tiene agotados a mi marido y a mi.

Lo veo al otro lado de la cama, cansado y cerrando los ojos. Lo veo y me pregunto cómo hemos llegado tan lejos si nuestra aventura comenzó nada más hace 17 años.
Hemos estado juntos y separados, hemos vivido aquí y allá, pero sobretodo hemos cambiado de ser una familia de dos a una familia de seis.

Cuando te conviertes en padre, todas sabemos que la vida da un giro inevitablemente de 180°. Algunas cosas se transforman y una de ellas es el amor en pareja.
Ya no es como cuando nos conocimos y nos hicimos novios, donde las mariposas en el estómago están a la orden del día. Tampoco es como cuando decidimos casarnos y la intimidad se adueñaba de nuestras vidas. De hecho tampoco es como cuando nos convertimos en padres por primera vez y la incertidumbre y el nuevo miembro nos tenían despiertos gran parte del tiempo.

Todo se transforma y por eso es muy importante no olvidarse de ustedes dos. Los pilares de la familia que han formado.

Hace una semana, mi marido y yo decidimos irnos de viaje él y yo solos.

Fue una decisión muy grande puesto que, además de que la última vez que lo hicimos fue hace cuatro años; era la primera vez que dejábamos a nuestros hijos aquí donde vivimos, siguiendo su rutina, con alguien más que no es mamá y papá.
Como cualquier sentimiento que un padre pudiese tener al dejar a sus hijos con alguien más por primera vez, los nervios se hicieron llegar; pero eran nervios buenos, porque sabía que lo que estábamos haciendo era sano para nosotros dos.

¿Sabes por qué es bueno viajar solo con tu pareja?

Mi marido y yo estábamos pasando por un momento muy difícil como pareja. La rutina, el trabajo, la casa, los niños y otros miles de factores nos habían sobrepasado.
Siento que por un momento dejamos de ser las personas que éramos y nos convertimos en esta pareja que más que pareja, son compañeros de casa.

En este viaje siento que nos reencontramos.

La intimidad que hay en una pareja, no tanto física sino emocional es básica. Te relajas, te despejas y ahí es cuando comienzan a platicar de cosas del pasado, del futuro, cosas que les gustan, que les interesan, sueños y deseos, lo que les preocupa y miles de otras cosas más y justo ahí, es cuando vuelves a conocer y a comprender a tu pareja, porque han cambiado y no son las mismas personas que cuando se conocieron. Tienen un tiempo de calidad juntos, ¡y hasta risas hay!

Sales de tu estado de confort y conoces lugares nuevos, aún y cuando sea en tu misma ciudad. Repito, las cosas y nuestro alrededor cambian cuando te conviertes en padre y después de esto, no vuelves a ver las mismas cosas igual. Por eso vuelves a compartir nuevas experiencias y momentos que aunque sean cortos, se quedan en tu memoria.

Y por último y no menos importante descansan, así es, nada de despertarse a media noche a calmar al niño que esté llorando o madrugar porque ellos ya están con la energía recargada. Tal vez si te despiertes a media noche para ser rebelde y portarte mal, pero esa es otra historia que se puede contar después porque además, te puedes despertar tarde

Escaparte sola con tu pareja puede ser fascinante y divertido. Romántico si así lo desean, pero sobretodo te puedo asegurar que regresarán más unidos y recargados como pareja.

Cuéntame ¿Cuándo fue la última vez que tu pareja y tu se escaparon solos por unos días?

 

Cómo explicarle a tus hijos las parejas del mismo sexo

Hoy en día, el mundo es tan diferente del que yo viví cuando era niña.
Si bien, las parejas del mismo género siempre han existido, ahora que ya soy mayor, me doy cuenta que no he sido tan ajena a ese tema desde mi infancia.

En muchas ciudades y/o países, ya es legal el matrimonio del mismo género y cada vez vemos más parejas convirtiéndose en padres.

Mi marido y yo fuimos criados en una cultura muy conservadora, en un país donde aún es fuerte en el valor de la familia tradicional.
Ahora como padres, no sólo queremos continuar fomentando el mismo valor en nuestra familia, sino que también por vivir en otro país con una cultura totalmente diferente a la de nosotros, nos enfrentamos con muchos temas nuevos, de los que tenemos que aprender para poder explicárselos de la mejor manera a nuestros hijos.

En la actualidad los niños son más observadores y siento que están más despiertos.
Se dan cuenta de todo lo que pasa alrededor y cada vez hacen más preguntas “complicadas” desde muy temprana edad.
Nosotros los padres nos vemos forzados a contestarlas porque no queremos que luego anden repitiendo cosas falsas y sin argumento.

Hoy precisamente mi hija me preguntó si había matrimonios de dos niñas.

Me quedé sin habla. La verdad es que quise contestarle honestamente, pero aunque para nosotros es muy fácil de entender, para ellos no (al menos no por el momento).
Para ellos, dentro de su inocencia, no les hace sentido ¿Por qué dos personas que se quieren no pueden estar juntas?

Lo platiqué brevemente con mi esposo y los dos acordamos en varios puntos que quisiera compartirte y que queremos aplicar en nuestra familia.

Lo primero que deben de acordar es bajo cuáles valores quieren criar a sus hijos.

Un valor básico es el respeto. Si alguien piensa diferente a ti, también está bien. Tal vez no compartas el mismo pensamiento, pero es importante que lo respetes.

Sean sinceros con ellos.

Aprovechen la oportunidad de hablar del tema cuando se presente. No lo evadas. De esta manera el mensaje que le transmitirás es de que es algo incómodo de hablar.

El amor y compasión hacia los demás es parte importante de nuestra interacción como sociedad. Les enseña a nuestros hijos a aceptar y aceptarse.

En el mundo existen muchas familias de diferente tipos: mamá y papá, mamá y mamá, papá y papá, monoparentales, con familiares cercanos, etc. Nosotros no tenemos el derecho de juzgar la forma de ser, ni las decisiones que otras familias tomen.
Todos somos diferentes y eso no es motivo de burla ni exclusión.

Recuerda que los niños copian mucho de lo que decimos y hacemos. Seamos prudentes sobre cómo nos expresamos a su alrededor.

Es un tema que lo vemos cada día más y en algún momento nuestros hijos se van a dar cuenta y van a preguntar. Qué mejor que lo escuchen de nosotros como sus padres, maestros y guías.

M.

Mi marido no me ayuda

Ya se que el tema puede ser un poco trillado y lo has leído por todas partes, pero es que en esta semana en particular, tengo que admitir que en esta casa mi marido no me ayuda.

Así es, lo leíste bien. Pero antes de que empiecen con especulaciones, quiero decirte que lo que escribo es una forma de expresión y agradecimiento hacia mi marido.

¿Agradecimiento? Si.

Esta semana estuve muy mal físicamente. Mi cuerpo no reaccionó bien a unas pastillas que comencé a tomar y me ocasionaron unos mareos tremendos, dolor de cabeza y falta de energía. A eso, se le juntó que mis defensas bajaron y para el colmo un resfriado me tomó desprevenida.

A pesar de lo mal que me sentía, tenía que continuar con Mi Rol de Madre, las tareas de la casa y la preparación para celebrar el cumpleaños de mi hija la mayor.

No te miento, hubieron momentos en donde me sentía morir, pero ¿qué haces no? Tienes que seguir con todo, sobretodo porque fue algo que llegó sin previo aviso.

Soy una persona muy perfeccionista en lo que hago. Mi casa parecerá una zona de guerra, pero al menos yo soy la generala y dentro de mi desorden, hay un orden.
Pero por más que quise hacer todo, hubo un momento en el que ya no pude. Me sentí mal emocionalmente, porque al fin y al cabo es mi responsabilidad, en el día soy la única adulta en la casa y si yo no podía mantener el orden de las cosas, entonces quién.

Pero se nos olvida muchas veces a nosotras madres, que a pesar de que nosotros seamos las que llevemos la casa y los hijos, en este hogar está el otro 50% que lo construyó y cuya responsabilidad es igual de importante.

No te miento, han habido veces en las que me he sentido culpable por pedirle cosas (pensamiento antiguo que no se cómo se metió a mi cabeza) pero él, sin preguntar, sin importar que yo andaba atrás de él para todas partes, ha tomado las riendas de la casa y ya fuera un fin de semana por la mañana, se encarga de los niños para yo poder descansar o se los lleva al parque para que yo pueda escribir, o simplemente los saca al patio para cansarlos y que en la casa haya un poco de paz y tranquilidad.

Ayer, habló al trabajo y avisó que no iba a poder ir.

Ciertamente, no muchas parejas gozan de este beneficio y sólo pueden hacerlo cuando llegan al hogar y/o los fines de semana.
Pero ayer, mi esposo tomó mi Rol. Se quedó en casa, jugo con los niños, preparó de comer, dobló toda la ropa de dos semanas, fue por la mayor al colegio junto con los dos pequeños, se llevó la carreola, paró en el parque, regresó, jugó con ellos toda la tarde, les dio de cenar, los subió a bañar y los acostó. Me sirvió la cena y me acompañó.

Como ves, él no me ayuda en la casa. Él se hace cargo de su responsabilidad como padre y lo más maravilloso de eso, es que lo hace con amor y lo disfruta.

Una familia y un hogar no es de la madre, los hijos y del padre cuando tiene ganas o puede. Todos tienen Roles muy importantes, pero nada sale adelante sin la ayuda del otro.

Nosotros que nos encontramos lejos de nuestra familia y de gente que nos ayude, sólo nos tenemos el uno al otro y aunque vivas rodeado de mucha gente y con ayuda, si los dos no están 100% comprometidos, las cosas no funcionan bien.

Gracias marido, por estar al 100%, cuidarme y hacerte cargo de todo mientras tu esposa se recupera.

Te amo.

 

 

¿Por qué es tan importante tener un Testamento?

Platicando con mis amigas, van varias veces que sale el tema de los testamentos. Aunque no lo creas, si hay veces en las que nos ponemos serias y hablamos de temas importantes y sobretodo necesarios.

Lo hemos discutido y a pesar de que yo bromeo con que dentro de mis herencias, se encuentran todos mis moldes de hornear, mi computadora y todos mis aparatos de trabajo; la realidad es que ya siendo seria, no tengo ni la menor idea de todas las cuentas que tenemos, todo lo relacionado con el trabajo de mi marido, asuntos de la casa, entre otras cosas. En pocas palabras, soy una ignorante de nuestros asuntos financieros.

Cuando te conviertes en padre, obviamente todo el tema económico se vuelve importante, pero antes que eso, creo que lo más importante es que si tu o tu pareja o los dos, llegan a faltar, ¿Con quién se quedan tu hijos?
En nuestra situación esto es aún más complicado, puesto que vivimos lejos de nuestra familia; y a pesar de que tenemos muy buenos amigos cerca, quienes incluso mis hijos los ven como parte de la familia; legalmente ellos no tienen ningún derecho sobre mis hijos en caso de que nosotros llegásemos a faltar.

Por eso y todo lo demás, mi esposo y yo nos sentamos a revisar cuenta por cuenta, planes y demás para decidir qué vamos a hacer si nos encontramos con esta desgracia.
No te voy a mentir, no es algo de una sola plática ni un par de horas. Es algo que los dos tienen que estar de acuerdo y al tanto de todo lo que le pertenece a la familia, en dónde se encuentra, a qué nombre, etc.

Pero ¿Por qué es tan importante tener un testamento?

Cuando alguno de los padres llega a faltar y nada está escrito, normalmente todo pasa al que todavía vive. Pero cuando los dos llegan a morir, es importante tener por escrito los deseos para que se puedan cumplir conforme su voluntad.

Un testamento

Es la única forma de asegurar que tus ahorros y tus bienes, sean destinados a gente o causas que tu deseas.

Ayuda a evitar discrepancias y pleitos entre familiares.

Cuidas de tus seres queridos aún y cuando ya no estás.

Asignas a un protector de tus hijos. Nunca asumas que tu familia directa estará disponible o dispuesta a cuidar a tus hijos. Así que si ustedes como padres, quieren dejar la patria protestad a alguien en específico deberá estar bien especificado. De otra forma, tus hijos podrán irse con alguien que tu no hubieses querido.

Proteges tus bienes para las siguientes generaciones.

(En algunos casos) Con un testamento bien planeado, puedes ahorrar en los impuestos por herencia.

Ayuda a que tus familiares sepan de qué manera quisieras que se realizara tu funeral. Si quieres que te entierren, en dónde; que te cremen y quién mantendrá tus cenizas, etc.

Los testamentos son manejados por abogados. Escoge una persona a la que le tengas confianza y la cuál administrará todo una vez que tu faltes.
Tiene que ser una persona objetiva por eso se recomienda que no sea un familiar.
Te sugiero que guardes algo de dinero de tu herencia, para cubrir con los gastos del abogado y no dejarles ese gasto a tus familiares.

Así que si le has sacado la vuelta por desidia o por cuestiones económicas, déjame decirte que hoy en día, hacer uno no es caro, de hecho son muy accesibles, fáciles y rápidos de hacer.

Platícalo con tu pareja y tu familia y tan pronto tengan la oportunidad, dense a la tarea de hacer un testamento.

M.

Referencias

St. Jame's  Place. Wealth Management.
Business insider.
The Law Society.
El Economista.

 

 

¿Las madres necesitan un break de sus hijos?

Hace un par de días mi marido y yo tuvimos una discusión un poco incómoda.
Yo había tenido un día muy cansado, los niños no estaban cooperando, la casa parecía zona de guerra y a mi me estaba atacando un resfriado.
Después de terminar la cena y antes de disponernos a comer le digo a mi marido que necesito un break, lo cual le sorprendió porque no hace más de un mes, regresamos de nuestras “vacaciones” de México. Cuándo me pregunta por qué y le explico que es un break de nuestros hijos, la cosa se tornó muy tensa.

 Si, necesito un break de mis hijos y no me avergüenzo de decirlo.

Siempre me he considerado una persona muy celosa de mi espacio. Cuando me casé, permanecí “sola” por casi 4 años antes de que llegara nuestra primera hija y de ahí en adelante nunca más volví a estarlo.
No me malinterpretes AMO a mis hijos como nadie los podría amar, me encanta pasar tiempo con ellos, hacer cosas diferentes y día a día conocerlos más. Y por que los amo, yo quiero ser lo mejor de mi y eso implica espacio para mi, para pensar, sentir y encontrar mi balance.

Nunca he tenido a mi familia cerca, entonces no se lo que es convivir con ellos sin que todo el momento sea intenso. Nos han ayudado con los niños un par de veces, pero yo siempre me quedo con el remordimiento de darles trabajo extra. Además aunque me cueste admitirlo, no siento el apoyo que me gustaría (o más bien necesito) considerando que solamente los ven dos semanas al año.
Mis amigas aquí se han ofrecido para cuidarlos, pero siempre tengo la preocupación de cargarles la mano cuando ellas también tienen más de un hijo que cuidar.

Hay días que son más fáciles que otros y no hay día que alguien me diga “Tienes las manos llenas verdad?” Mi hiperactividad me ha llevado a alcanzar unos niveles de cansancio físico y mental, que jamás había experimentado. Y a veces hasta me he encontrado pensando que me gustaría que me diera una enfermedad, de esas que te tiran en la cama y no te puedes levantar por 3-4 días, con tal de no pararme de ella  y prohibir la entrada porque es contagioso.

Aún la persona más tranquila y sana mentalmente de este planeta, necesita un descanso de algo intenso y constante que esté haciendo. ¿Por qué? Porque luego se vuelve un círculo vicioso y no hay salida, a lo que lleva a un estado de mal humor constante, irritabilidad, bajo desempeño y quién sabe cuántas cosas más.
Cada madre tendrá sus razones, lo que si aplica para todas es que una fuente de estrés constante tarde o temprano te puede tirar y hasta hacerte sentir que “quieres tirar la toalla”

Como madres, estamos acostumbradas a poner las necesidades de los demás antes que las nuestras, ¿pero cuándo tantito se convierte en demasiado? Se supone que como madres, queremos estar con nuestros hijos todo el tiempo ¿no? Mi esposo es un excelente padre y se desempeña igual o a veces hasta mejor que yo en la casa (así es, él es mejor amo de casa que yo), pero por más tiempo que él esté con los niños, aún así hay que cocinarles, prepararles la ropa, los snacks y estar al pendiente de ellos "por si acaso". Él cree que cuando salgo con mis amigas, ando desatada y no me pasan por la mente pero NO!, están ahí metidos en la cabeza (y a veces hasta en la conversación) y lo peor es que cuando regreso, siempre me dicen que “ Fue el mejor día para todos, se portaron fenomenal, no paso ni un accidente y ni pío dijeron” PLOP!
No quiero parecer desagradecida y tampoco quiero que él o los niños crean que no soy feliz y esta nueva vida no es suficiente. Porque por más cansada que esté, no veo mi vida sin ellos y de otra manera; simplemente a veces necesito algo más (y créeme que me ha costado mucho admitirlo).

¿Fantaseamos? Si, algunas lo hacemos porque no nos queda de otra. ¿Nos sentimos culpables por quererlo/necesitarlo? También. Pero lo que me queda claro es que el día que lo haga aunque sea por 1-2 días, recargaré mis energías de ser madre; tendré una relación más cercana con ellos y estaré más cerca de la madre y esposa que quiero ser.

M.

Mi Socio

Si yo pudiera describir con una palabra a este señor, creo que la que mejor lo describiría sería la de SOCIO.
A él lo conocí hace precisamente 16 años. Un estudiante recién graduado de Universidad con toda la ilusión de comenzar una vida nueva.
Lo que no sabíamos en ese entonces, es que a pesar de que los años pasaran, cosas llegaran y se fueran, nuestras vidas nunca volverían a ser las mismas.
Con él he vivido 9 años de mi vida.
Con él he escuchado millones de anécdotas nuevas.
Con él he conocido nuevos países, nuevas culturas y nuevos idiomas.
Con él he aprendido a vivir en pareja y saber convivir con alguien diferente a mi.
Con él he aprendido a negociar y a llegar a acuerdos que nos beneficien a los dos.
Con él he aprendido a ceder y a defender mi opinión.
Con él he aprendido que apesar de que la vida tiene un lado negativo, siempre hay que enfocarse en el positivo.
Con él he prendido a expresar lo que siente mi corazón.
Con él he aprendido de los errores.
Con él he aprendido a reconocer los logros.
Con él he reconquistado la intimidad.
Con él confirmé que el amor no tiene límites.
Con él me he convertido en madre.
Con él he aprendido a ser madre.
Con él he construido nuestro hogar.
Con él he formado nuestra familia.
Con él he aprendido a disfrutar de la compañía.
Con él he aprendido a disfrutar la soledad.
Con él late mi corazón.
Por eso y por tantas cosas que hemos pasado juntos, no hay día en el que yo no quiera celebrar el milagro de la vida con él.
42 años siendo un hermoso ser en este mundo y nosotros muy agradecidos por formar parte de él.
Feliz cumpleaños mi amor!
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El sexo después de los hijos no es como me lo contaron

Ahhh como no recordar esas mañanas pacíficas, donde despertabas tarde y había todo el tiempo del mundo para quedarse en la cama. O despertarse de una forma traviesa con tu pareja, tomar una ducha laaaaarga y volverse a acostar.

Recuerdas esas tardes en donde podías seducirlo en cualquier parte de la casa y no importaba quién los viera, cerraban las cortinas y ya está. O si eres de esas expresivas, gritar y gemir sin miedo a que alguien los escuchara y llegaran preguntando "Qué están haciendo?"
Que divertidos tiempos...
Los extrañamos....Y MUCHO!
Tener intimidad con tu pareja después de tener hijos, es una aventura medio complicada (dije medio?) y es que toda diversión se reduce a tiempos limitados, rapiditos, noches sin energía, dolores de cabeza (literal), acción entre llantos de los hijos durante la noche, esquivar obstáculos (ósea juguetes) por todas partes de la casa y mucho más.
Si no por nada se dice que "los hijos son los mejores anticonceptivos"
Pues bueno, ahí estábamos nosotros con la hormona alborotada un domingo por la tarde.
Un poco cansados por que como de costumbre, los hijos no paran...
Mi marido había subido a descansar un poco y cuando fui por algo al cuarto, de pura broma se me ocurrió advertirle que descansara lo suficiente porque en la noche quería "chaca chaca".
La verdad es que a pesar de que intentamos de que la intimidad no se limite a nuestro cuarto, la realidad es que es casi imposible hacer travesuras en otras zonas de la casa, no? mis hijos se escabullen por todas partes! y de buenas que el pequeño aún duerme en su cuna porque con 3 roedores por la casa, terminaría por enloquecer.
Super matapasión, cero ropa sexy, ni un pre que te prepare para la acción. Todo es muy rápido, casi como un sueño, de esos que no sabes si estás dormida o despierta.
Pero en ese momento las cosas estaban a nuestro favor; los hijos perdidos con la televisión, uno que otro cansado y bueno...una cosa lleva a la otra y....MAAAAAMIIII qué hacen? justo cuando pensabas que la acción iba a comenzar...uno de tus hijos entra al cuarto con toda la intensión de quedarse.
Su cara pícara hasta parecía que sabía lo que planeábamos hacer, de risa de verdad. Y ahí se queda, queriendo platicar lo que en toda la mañana no quiso. Las miradas de complicidad entre tu pareja y tu, las ganas que te recorren el cuerpo por comértelo y dentro de tu cabeza sólo cabe el pensamiento de "VETE DE AQUÍ"
Tu risa nerviosa y los sudores frios, de buenas que apenas iban a comenzar. Que no se les ocurra subirte la falda porque vas "comando" y bueno, de ahí se disparan los llamados por ti.
Bajas y te haces cargo de todas las peticiones. Preparas snacks, bebidas, un programa o película que dure lo suficiente, le subes al volumen y le das la tablet al que no quiera ver la tele. Mientras haces todo eso, sólo estás pensando en tu próximo movimiento.
Subes y ahora si todo es historia.
Escuchas campanas, ves fuegos artificiales y todo se siente como si te estuvieran ovacionando. Te tomas un minuto y te paras antes de que alguna criatura suba. Volteas, ves a tu pareja tendida en la cama, lo observas y sólo piensas que dentro de lo que cabe, son muy afortunados de poder tener momentos así y que a pesar de los contratiempos y de los años juntos, todavía tienen la chispa.
Que a pesar de que el cuerpo no es lo mismo, ni la intimidad es tan frecuente, que la ropa sexy que te habías comprado para la luna de miel igual y ya no te queda, que la cama rechina y no es por toda la acción que han tenido sino, por los niños que siempre saltan en ella, que la música que ahora está de fondo no es precisamente la más romántica y que tal vez se hayan lastimado con algún lego olvidado por ahí...
Siguen estando juntos y se escogen diariamente.
M.

Cuando los padres no se ponen de acuerdo.

Qué pasa cuando los padres quieren tomar caminos diferentes?
A nosotros literal nos ha pasado y es que cuando vamos de camino a la escuela o de regreso, mi marido tiene un camino por donde irse y yo tengo otro. Obviamente no es lo mismo caminar dos adultos con 3 niños a una sola con los 3 verdad? Lo que yo busco es practicidad pero que todos estén seguros; sobretodo cuando alguien viene en la bicicleta o en patines.
Bueno, como esto es tan literal, también existe en la forma de crianza.
Todos crecimos en un ambiente diferente y aún cuando nos hayan criado de una manera similar, nosotros somos personas diferentes e interpretamos el mundo de manera diferente. Olvide mencionar que somos diferentes?!
Pero cómo ponernos de acuerdo para criar a nuestros hijos?
Primero que nada debemos de recordar que somos un equipo, que debemos de mantenernos fuertes, unidos y sobretodo bien comunicados. Se dice fácil pero no lo es. Estas pequeñas criaturitas a las que llamamos hijos, inconsientemente pueden hacer que las parejas nos disgustemos y hasta nos dejemos de hablar por unos momentos. Y ellos lo sienten! Saben cuando los padres no están en sincronía .
Como cualquier pareja, nosotros tenemos nuestros buenos y malos momentos en cuestión de crianza. Sin embargo, te quisiera compartir unos puntos que aplicamos y que nos han servido muy bien.
No somos expertos en esto, pero creo que platicarlo con más parejas y escuchar sus opiniones, nos ayuda a enriquecer las nuestras y tomar los consejos que nosotros creemos que nos pueden mejorar como padres.
1. Respaldo. Que esta sea la regla numero uno. Si uno de los dos padres es el que va a disciplinar a los hijos, el otro tiene que respaldar la decisión, aún y cuando no esté de acuerdo; de otra manera el hijo percibirá inestabilidad en los padres.
2. Llegar al mismo punto. Sea el camino que cada quien escoja para criar a sus hijos, traten de llegar al mismo punto. Ya sea de una forma práctica, o hablando, o jugando, o con ejemplos y explicaciones, como sea pero no se les olvide que el foco son los hijos.
3. Hablen sobre decisiones de crianza cuando los dos estén calmados y en sus 5 sentidos. Así podrán escuchar la perspectiva del otro sin criticar. Platicar argumentos y motivos y así tal vez pueden influenciar en la decisión del otro. El respeto a la opinión de la pareja da como resultado que esta se abra a otras opiniones también.
4. Empatiza con tus hijos pero sin hacer a un lado a tu pareja. Que tus hijos se sientan comprendidos pero que se mantenga en pie la decisión que tu o tu pareja tomaron. Así ellos sentirán tu empatía hacia sus sentimientos y no se sentirán solos. Después en calma, tu pareja y tu pueden volver a discutir los puntos de vista y tal vez puedan llegar a una decisión diferente o se podrán poner de acuerdo para la próxima vez que tengan una situación similar. 
Yo recuerdo muy bien una vez que mi papá me dijo "ustedes se van y nosotros nos quedamos juntos, sea lo que sea que estemos decidiendo, yo la respaldo a ella y ella me respalda a mi"
5. Conocer un poco más de la infancia de tu pareja ayuda a entender el por qué de su estilo de crianza antes de llegar a ser crítico de ella. Qué funcionó en sus momento que puedan funcionar ahora y qué no. Así podrán llegar a un acuerdo uniendo lo bueno de cada crianza.
6. No peleen por diferentes puntos de vista enfrente de tus hijos. A veces el hecho de que tu pareja y tu no estén en la misma página y tus hijos se den cuenta, puede llevar a que estos manipulen la situación. Mamá dijo que no, pero papá dijo que si? Papa es muy estricto y cuando le riñe al hijo, mamá opina diferente enfrente de él? Como estos ejemplos MUCHOS! 
Está bien tener opiniones diferentes y está bien platicar y discutir las diferencias, sobretodo si en equipo llegan a una solución; pero si la situación se torna tensa y sin dirección es mejor que lo hablen después para cuando se vuelva a presentar una situación similar puedan manejarlo mejor.
7. Tiempo fuera. Cuando la pareja está perdiendo el control sobre una discusión a la cual no están llegando a un acuerdo, definan quién es la persona que se va a alejar ese momento. Vete a caminar, a manejar o algo que te distraiga. Regresa después ya que los dos estén calmados. Hablen, escucha, que te escuchen y así podrán llegar a un acuerdo de forma pasiva. En nuestra relación, yo soy la que se va de la habitación.
8. Y si no nos ponemos de acuerdo? Si como pareja sienten que han hecho todo lo posible para estar en la misma sintonía pero de plano no se encuentran, tal vez una buena recomendación es buscar ayuda professional.
Muchas veces nos ciclamos en lo mismo y no podemos apreciar bien el panorama.Un consejero les puede proporcionar herramientas para comunicarse mejor.
Lo creas o no, las diferencias en la pareja en vez de verse como debilidades puede ser una Fortaleza. Estas enriquecen nuestra perspectiva y nos ayuda a entender mejor a nuestra pareja; la clave está en encontrar una forma de ponerse de acuerdo sin dejar a los hijos en medio de las diferencias.
Nosotros lo hicimos por varios meses y aunque el motivo de buscar ayuda no fueron los hijos, si nos ayudó a aprender a comunicarnos mejor.
Espero que estos consejos te sirvan tanto como a nosotros. Cada pareja es diferente y no todo aplica a todos los casos. Tu conoces tu hogar y tu familia y un poquito de orientación no le perjudica a nadie. Ser padres es algo muy difícil y nadie sabe desempeñar este papel hasta que se vive en carne propia. Somos seres humanos y todos tenemos defectos, la clave es tratar de mejorarlos para nuestros hijos.

 

M. 
 
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¿…Y cómo se va a llamar el bebé?

Tengo varias amigas que están embarazadas, algunas primerizas, otras del segundo y una que otra aventada que va por el tercero. La mayoría tienen algo en común: NO TIENEN NI LA MAS REMOTA IDEA DE cómo llamar a su hij@.
Uff pobres! Yo estuve igual con mis dos hijas…
Como muchas, desde muy joven ya tenía mis nombres preferidos por si algún día me volvía madre. Para niña me encantaba María José y para niño Patricio. Son nombres muy comunes en México pero apesar de eso yo ya los tenía bien metidos en mi cabecita.
Bueno pues, me volví madre y ¿qué crees que paso? Así es, ¡No los use! Pero no sólo eso sino que, ya no tenía nombres que escoger!!!! Apesar de los que antes me encantaban y en ese momento me seguían encantando, nadie los iba a pronunciar como me gustaban y lo más probable es que les llamaran de otra forma que estoy segura que no me iban a gustar. Nunca faltan los apodos, los diminutivos o de plano esos nombres transformados y que algunas veces se escuchan fatal.
Recuerdo una vez en casa de mis suegros, estaba contando una historia de mi marido y como siempre le llamo, pues le dije Nacho y en eso mi suegra voltea, me toma del brazo y con una dulce voz me dice “Ignacio por favor” jajajaja me quedé en blanco y bueno de ahí en adelante en su casa le llamo por su nombre completo- En fin, ahora entiendo a mi suegra por que no me gusta cuando a mis hijas les cambian el nombre.
Bueno sigo con la historia. Con mi primer hija nos debatimos por dos nombres, todavía nació y no la habíamos nombrado con nada, solo bebé, de hecho ese es un nombre lindo! ¿Por qué nadie se llama así? Jaja. En fin, con mi segunda hija pasó lo mismo, de hecho uno de los nombres era uno de los dos nombres que debatimos con la primera y todavía fuimos a registrarla y en la oficina hicimos piedra papel o tijera li te ral jajaja. Con mi hijo, siempre lo tuvimos bien claro y desde que supimos que era niño la panza pasó a llamarse como él.


Como buena madre primeriza, leí todos los consejos habidos y por haber de todo, incluido los top 100 nombres para niño y para niña (por eso de hacerme el cocowash con tiempo), pero tengo que aceptar que hay algunos que si me sirvieron y te los quiero compartir.
Escoge un nombre que no te recuerde a nada, independientemente de que te recuerde a algo bueno o algo malo, no quieres que por si algo pasa, se quede grabado en tu memoria y lo asociés con eso.
Trata de escoger un nombre que no sea tan común en la generación de tu bebé. Yo se! es super difícil, mi primera opción con mis dos hijas fue Sofía y en 5 años, ese nombre ha estado dentro de los top 5 a nivel mundial!!! Amo el nombre y siempre lo amaré, pero si doy gracias por no haberlo escogido porque ahora en el salón de mi hija hay 3 y cuando habla de alguna de ellas siempre pasa el típico ¿Sofía P, Sofía H o Sofía D? :/
En mis tiempos, los padres cuando no sabían cómo ponerle a sus hijos, muchas veces se basaban en el santo que se celebraba ese día o alguna otra celebración y para mi sorpresa he conocido a varios casos y algunos mejor te dicen su apodo :/
Si te gusta el nombre completo así como es, desde un principo llama a tu bebé de esa forma. Es muy fácil ponerle diminutivos, pero entre más la gente se familiarice con el nombre completo, más fácil será evitar que le digan de otra forma.

Nunca está de más saber el significado y origen del nombre que te gusta. Tal vez se escuche muy cursi, pero cuando lo sepas te vas a enamorar más de él, así fue como terminamos por escoger el nombre de la mayor, porque significa Luz y la verdad es que es la luz que iluminó el hogar cuando llegó (ay...cursi!) 
¡Que la gente diga misa! Si a ti te gusta el nombre TU ERES su madre; la gente siempre opinará dependiendo su gusto y la verdad es que no tienes por que dárselo a nadie más que a ti y a tu pareja.
Si prefieres mantener el nombre privado hasta que tu pequeñ@ nazca para evitar opiniones, es también una excelente opción (de no ser por mi boca tan grande yo también lo hubiera hecho)
 Está bien cambiar de opinion, pero OJO no lo hagas cuando ya lo registraron porque sino… te meterás en problemas. Una de mis mejores amigas antes de que naciera su hijo, compró los boletos de avión de un viaje grande que iba a hacer toda la familia un par de meses después de que el bebé naciera y oh oh…cuando nació, su cara no tenía cara del nombre que habían escogido! Jaja tuvieron que pagar una multa por cambio de nombre al boleto y demás, pero lo bueno es que el bebé aún no había visitado el registro civil 😉
Si decides escoger un diminutivo para el nombre, asegúrate de que te encante y que al igual si quieres que lo/la llamen por su nombre completo, el diminutivo lo digan bien también.
Se considerada con los nombres que escoges. Yo se que a veces los padres escogen nombres únicos para diferenciar a su hijo de los demás, pero para evitar confusiones y molestias, mejor escoger uno que sepan que lo pueden al menos pronunciar bien.
También si tienes un apellido característico, asegúrate que el nombre suene bien a lado de él.
RECUERDA
El nombre que tu escojas te enamorará (si no es que ya lo hizo)
Tu familia y la gente que te quiere (la que realmente importa) terminará por enamorarse del nombre también, porque se enamorarán de tus hijos y vas a ver que ya no le verán cara de alguien más.
No escojas nada más por escoger, nombrar a tu hij@ es una responsabilidad muy grande y no queremos que cuando crezcan te reclamen por llamarlos así. Tómate el tiempo necesario, pero si no más del que tienes como límite para registrarlo.
Aquí te paso los top 10 de dos sitios de internet muy conocidos, espero que sean de tu ayuda.
 
M. 
 

Fuente: Baby Center

NIÑO NIÑA
Santiago Sofía
Mateo Isabella
Sebastián Valentina
Alejandro Emma
Matías Camila
Diego Valeria
Samuel Victoria
Nicolás Martina
Daniel Ximena
Martín Luciana
 

NIÑO NIÑA

Alejandro Ximena
Eduardo Valeria
Miguel Ángel Gabriela
Diego María Fernanda
Jorge Valentina

 

Este Post es dedicado a Ana Sofía, la cual siempre supieron cómo se va a llamar. Ya queremos conocerte gordita!  🙂