Por qué me cuesta tanto aceptar mi nuevo cuerpo?

Que difícil es para algunas personas hablar sobre su cuerpo. Lo se porque lo es para mi.
 
Yo nunca he sido una persona con una figura envidiable. Si, en mi niñez fui una niña flaquita pero cuando llegué a la adolecencia mi cuerpo si que sufrio de unos buenos cambios. Me acuerdo perfectamente el día en que me di cuenta que ya no me llenaba con nada y siempre tenía hambre. He ahí el principio de mi perdición con la comida.
 
Soy super antojada, me encanta comer tanto salado como dulce y mis comidas jamás perdonan terminar sin postre. Me encanta siempre estar activa; antes bailaba y caminaba muchísimo, ahora el simple hecho de ser mamá me mantiene de arriba a abajo casi todo el día, porque la idea de ir al gimnasio aunque me duela, tuve que hacerla a un lado hasta nuevo aviso.
Cuando me embaracé a mi cuerpo le sucedió un milagro, comía de todo a todas horas y al final subí una nada, eso sí, me cuidaba muchísimo con todo lo habido y por haber de cremas para que no me salieran estrías…y nada sirvió. Mis tres embarazos fueron así, pero obviamente cada vez mi cuerpo iba cambiando poco a poco y con todas las prisas y la rutina, no me daba cuenta.
Me salieron estrías al final de los tres embarazos, poquitas pero llegaron para quedarse. Esas marcas que nos marcan (disculpa la redundancia) están plasmadas en todo mi vientre. Mis hijos me preguntan de qué son y orgullosa les digo que son un recordatorio de que ellos estuvieron ahí adentro conmigo.
 
Hoy después de tres embarazos, queda claro que mi cuerpo no es y nunca será el mismo. De hecho toda yo no soy la misma.
 
Cuando nos cambiamos de casa mi marido instaló en el espejo de nuestro cuarto unas luces padrísimas para que yo pudiera arreglarme sin estar metida en el baño; me pregunto cuántas veces lo he usado? La verdad es que no es que antes me viera mucho en el espejo, pero últimamente lo hago menos o nada. Cuando me veo, sólo veo a alguien que no me gusta y que no reconozco.
El otro día estaba tratando de arreglarme un poco porque iba a estar fuera de la casa todo el día. Una trenza por aquí, poquito rubor por allá y listo. Mientras estaba en el enrredo de la trenza voy descubriendo no una, no dos, sino tres cabellos grises sólo en el frente de la cabeza…me puse triste y quise llorar. No es que me sintiera vieja y ni lo soy, pero el darme cuenta de que la vida se está llendo tan rápido y así lo está demostrando mi cuerpo, es algo en que pensar y me da nostalgia. Qué pasa, qué me falta, por qué no me gusto? Acaso es la nostalgia de aquellos días en donde podia arreglarme linda y durar así todo el día sin andar toda sucia? Acaso es la idealización de una figura que esperaba tener después de lactar? Será la falta de tiempo y la alimentación de bote de basura de las sobras de la comida de mis hijos? Es la falta de dedicación personal?
 
Hoy por por hoy me cuesta mucho trabajo aceptar mi cuerpo. Trato de comer balanceado y aunque no pueda hacer ejercicio seguido, la maternidad si que me mantiene muy activa.
Mi guardaropa no me gusta. No he podído invertir tiempo en buscar cosas para mi porque todo se va para mis hijos. Me encanta verlos guapos y arreglados, creo que es un mal general de todas las madres. Pero…cómo puedo inculcarles a mis hijos el gustarse así mismos si yo misma no me gusto? Hace tiempo escribí un artículo en donde hablaba de cómo nosotros padres podemos enseñarles a nuestros hijos a direccionar la vanidad en cuidarse, quererse y sentirse bien con ellos mismos. Es muy importante predicar con el ejemplo y es MUY difícil, pero creo que con paciencia y dedicación es algo que se puede lograr. No quiero sentirme presionada; no quiero quedarme sin disfrutar esos momentos en la alberca con mis hijos por vergüenza de mostrar mi cuerpo. Quiero sentirme bien conmigo y con mi alrededor.
 
Algo ha cambiado en mi y no he tenido tiempo en encontrarme. Mi cuerpo y mi ser se han transformado y y necesitan una nueva dirección. Estoy accionando y con eso he comenzado un programa para comer mejor; mi meta no es alta, es real.
Es llegar a un estado en donde pueda aceptarme, en donde esté contenta y pueda ser la nueva yo. Si involucra un cambio de estilo, estoy abierta a recibirlo. Yo me merezco estar contenta conmigo y mis hijos lo merecen también.



Traje de baño en verano 2013


 
M.  

 

 

 

 

 

Mami…me veo bonita?

Ultimamente yo no se qué le picó a mi hija la mayor, que sólo quiere ponerse vestidos y que todo sea de color de rosa.
No me malinterpreten, el rosa me gusta, pero creo todos los colores tienen el mismo derecho a ser usados 😉 pero en su cabecita, ella cree que eso es lo que la hace bonita.


La selección que la hace ver como fotografía :s

 

Para las que tienen hijas, creo que todas se podrán identificar conmigo y se preguntarán lo mismo que yo: de dónde demonios aprende el concepto de bonito?!

Las mujeres (no importa la edad) somos muy perceptivas y muy observadoras. Para serte sincera, últimamente son pocas las veces en las que me arreglo, maquillaje, ropa linda, zapato de tacón y demás. Mi hija con esas pocas veces, se ha visto influenciada por ese mínimo arreglo. Ahora todo el tiempo que se pone un vestido, un lazo o simplemente que traiga un collar de juguete ya me pregunta si se ve bonita? De dónde demonios lo saca? No es como que yo cuando termino de arreglarme digo “que bonita me veo” y si lo hago, me arreglo para mi, para sentirme bien y aunque sea cada mil…ver de nuevo a la Melissa de antes (claro, con algunos kilos de más, ojeras, cabello sin forma y demás).

Cosita no.1 es muy femenina; aunque ya no se si le gustan los lazos por que yo se los ponía o ella misma les agarro el gusto, pero le gusta que se los ponga y hasta ella misma los escoge (a veces hay que enseñarle un poquito de combinación jeje) 

Aquí literal estaba viendo cuál le quedaba mejor :s

 

Lazos por aquí y lazos por allá

 

Mi esposo y yo hemos hecho un esfuerzo para explicarle de manera indirecta que bonita ella ya lo es, que si mamá la peina o le pone ropa linda de salir, es para que se vea arreglada, pero ella simplemente nos dice un “ok” y a la siguiente ocasión nos vuelve a preguntar lo mismo. Nos ha llegado a decir que si se despeina o se ensucia ya no se va a ver bonita y ya no la van a querer…¡¿COMO ES ESO?!

Hoy en día las niñas tienen más posibilidades y opciones. Pueden desarrolar sus talentos, seguir su corazón, tener metas, planear su futuro y mucho más. Hoy YA NO debería ser solo la apariencia.

En esta ocasión lo estoy enfocando más a las niñas por que tengo dos y bien femeninas!, pero va dirigido a todos los niños en general.

Creo que nuestro papel como padres es direccionar esa vanidad a cuidarse, quererse y sentirse bien, a elevarles su autoestima, sin llegar a la arrogancia. Comer bien, asearse, arreglarse, entre muchas cosas más para complaserse a una misma, no a los demás.

Es muy difícil puesto que la sociedad en los últimos años nos ha impuesto una figura de belleza muy por debajo de la mayoría de la población mundial y tal vez la necesidad humana de “encajar” nos orilla a vernos/sentirnos/actuar de cierta manera sin embargo, creo que con un esfuerzo lo podemos lograr. Y ni que mencionemos lo que antes era una mujer! es triste saber que hay países en donde la mujer aún la hacen a un lado, tan inteligentes y tanto que pueden ofrecer al mundo...pero ese es otro tema..

Leyendo sobre el tema, di con muchos artículos que me enseñaron un sin fin de cosas, pero dentro de todo ese aprendizaje te comparto lo que para mi sería lo más importante y que deberíamos dejarle a nuestros hijos:

  • Nunca critiques tu físico ni tu persona enfrente de tus hijos.
  • Haz ejercicio, mantente activa, cuida tu salud. Enséñales a apreciar lo que su cuerpo hace por ellos (bailar, correr, jugar, etc) y que hay que cuidarlo sanamente.
  • Halágalos, a ellos les gusta saber qué es lo que te gusta de ellos. Que si hace algo bueno para con sus hermanos, que si te ayudo en algo, etc.
  • Dedícales tiempo. Calidad no cantidad. Tienes una hr? bueno enfócate en ellos, ellos apreciarán el valor que les das.
  • Incúlcales que ellos pueden hacer muchas cosas si se lo proponen.
  • Enséñales a hablar de sus sentimientos, no todo en esta vida es rosa.
  • Enséñales el respeto, hacia uno mismo y hacia los demás.
  • Enseñémosles el valor que tienen y a defenderlo.
  • Enseñémosles a que habrán veces que no todo va a salir como esperamos, pero con esfuerzo y dedicación podrán salir adelante.
  • Ayudémosles a ver lo positivo en situaciones negativas.

Amo a mis hijos, para mi son perfectos. Son bellos por fuera y por dentro. Sus carcajadas, sus juegos y su inocencia es inigualable y amo cada parte de ellos. Sus alegrías y sus penas son mías también y lo único que quiero es que sean felices y buenas personas.

Yo como tu, quiero lo mejor para ellos y está en nuestras manos hacerlo. Poco a poco (lleva tiempo eh!) no sabes el impacto que tienen nuestras palabras y nuestras acciones.

M.

La dicha está en dar :)

El año pasado decidí comenzar una tradición con mis hijas en Navidad.
La razón, enseñarles el verdadero significado de la fecha y dar gracias.

Así que nos pusimos a hornear y a decorar cupcakes, mis amigas hicieron unas galletitas y al día siguiente nos fuimos todos a visitar a los bomberos.
Pasamos una tarde super agradable, los niños lo disfrutaron mucho y pudimos agradecerles todas las cosas que hacen por la comunidad.
Para los que no sepan, ellos tienen un valor importante para mi puesto que, hace poco menos de 10 años mi casa se incendió estando yo sola adentro y a pesar de que fueron sólo pérdidas materiales, el susto y la valentía se hicieron presentes.



Este año no fue la excepción y nuestro objetivo fue darle las gracias a los señores que recolectan la basura en nuestra área. Todos los viernes a las 7:45 am ellos silenciosamente pasan con su camión enorme a recoger la basura de todos los vecinos. Visten chamarras grandes amarillo brillante y se regresan corriendo al camión.

Horneamos galletitas tradicionales de Navidad y junto con una tarjeta les agradecimos el que mantengan limpias las casas y les deseamos una feliz Navidad.

 

...Bueno pues ahí estábamos nosotras a las 7:45 puntuales, esperando al camión...

Típico día inglés...

 

 

Nótese aquella con la corona desde temprano

 

Me encanta que desde temprano ellos están de buen humor 🙂

 

¡Gracias!

 

 

Nuestra dicha está en el dar y agradecer. Son tantas las personas que hay en este mundo que dan servicio a la comunidad que nunca terminaríamos, pero si podemos empezar con las de nuestra área con eso ya ponemos nuestro granito de arena.
No comparto las fotos para presumir, sino para tratar de crear un poquito de consciencia y animar a todas las mamás a plantar la semilla en nuestros hijos que aunque se lea cursi, son el futuro de nuestro mundo.

Si quieres la receta de las galletas tradicionales de Navidad te la comparto aqui.

M.

Dar o no dar…esa es la cuestión.

Yo como muchas mamás cuando recién me embaracé, una de mis principales ilusiones era el poder amamantar a mis hijos.
Leí un sinfín de artículos y sólo esperaba el momento para poder hacerlo. Si bien, sabía que no iba a ser fácil y que tal vez podría ser doloroso al principio pero en mi mente siempre estuvo la decisión de hacerlo y "sufrir" un poco.

Mi experiencia no es muy diferente a la de muchas mamás pero lo que me he encontrado a lo largo del camino con tres hijos es que no todas están listas para hablar sobre el tema y menos cuando no ha sido tan color de rosa como se los han pintado.


Yo no pude alimentar a mis hijos como me hubiese gustado. 

Cuando era más joven por cuestiones de salud y estética me sometí a una reducción de senos. A pesar de que me aseguré con los doctores de que no afectara en la producción de leche y demás, estoy segura de que algo pudo haber afectado. También me he convencido de que a veces la anatomía simplemente no coopera y la producción es nula o no basta (como fue el caso de mi mamá y mi abuela)

Siendo madre por primera vez en un país donde fomentan la cultura de la lactancia materna y teniendo esa limitación me afecto mucho emocionalmente. Asistí a grupos de ayuda, tuve consultores, me sacaba leche con maquinas profesionales de hospital, tomé remedios naturistas y todos los remedios caseros que pudieron recomendarme (no se como no engorde con tantas cosas!) todos acordaban que lo que estaba haciendo era lo correcto pero al final del día yo seguía sin satisfacer a mis hijos, sangrando adolorída  

con el remordimiento moral de recurrir a la fórmula y con la idea de que era juzgada por todas las mamás.

Ahora que estoy reduciendo mi tiempo de amamantar a mi último hijo es cuando estoy más que convencida de que la lactancia materna es la forma ideal de aportar al ser humano los nutrientes que necesita para un crecimiento y desarrollo saludable sin embargo  no es lo único para alimentarlo.


Se que este tema es muy sensible y delicado y puede causar controversia; lo único que quisiera crear con esto es un poco de sensibilidad para aquellas mujeres que por una u otra razón no amamantan o amamantaron a sus hijos. No es razón para juzgar, cada una tiene sus razones y todas son validas. No por eso somos mejores o peores madres y ya habrá otra cosa con la hagamos el famoso "bonding" con nuestros hijos. 

Hoy en día la fórmula es muy buena alternativa y aunque no reemplaza puede ofrecer la seguridad de que las necesidades nutricionales del bebe serán colmadas. Ciertamente no transmiten las sustancias inmunológicas ni las hormonas que promueven el desarrollo del niño sin embargo, puede complementar la lactancia materna y agregar el volumen de satisfacción alimenticia como fue el caso de mis hijos. Yo desde el principio alimente con las dos, yo aportaba los nutrientes y anticuerpos y la leche de fórmula los satisfacía.
Hay un montón de mitos y todas te van a contar "como les fue en la feria", sin embargo cada historia es única y debemos de aprender a ser más empaticas. 

Son muchas las instituciones y organizaciones que promueven y fomentan la lactancia materna exclusiva. He leído todo de ellas, pero también investigando más sobre el tema leí varios estudios sobre sus desventajas. Por ejemplo uno de ellos han demostrado que las mujeres que deciden no amamantar son propensas a sufrir de depresión. 


La Dr. Ellie Cannon (autora del libro Keep Calm: The New Mum's Manual) dice que "el hecho de hacer ver a la fórmula como mala opción no ayuda a las madres que amamantan sino que victimiza a las que no pueden". Aún más, estudios de la universidad de Harvard encontraron que en ciertos casos la leche de fórmula puede ser mejor que la materna, debido a que algunas madres se estresan por diferentes factores involucrados en la lactancia materna y producen de más la hormona cortisol que conlleva a que el bebe este mas ansioso y difícil de calmar.

Son tantas cosas que llegan a abrumarte y yo al menos no se si algún día superaré este tema, pero aquí algunos puntos que pueden ser de mucha ayuda.


1. No compares.

2. Escucha los consejos que te den y sigue los que creas que sean mejor para ti.
3. Si decides dar fórmula, trata que el ambiente cuando alimentes a tu hij@ sea de paz y tranquilidad. Abrazal@ a tu cuerpo y si te sientes cómoda, aplica el piel a piel para hacerlo mas intimo.
4. Speak up: Habla sobre el tema, desahógate y no lo hagas un tabú. Hay tantas mujeres que pasan por lo mismo y se sienten encerradas en su problema. No eres la única y no estás sola.
5. Sea la opción que tomes para alimentar a tus hijos, infórmate de los pros y contras de los dos.




Te comparto algunos links de interés.

Basta con la guerra entre las mamás. Ama más y juzga menos.
La liga de la leche internacional
Fearless formula federes
Lactancia materna vs Lactancia artificial
Conoce las diferencias
Pediadtrics magazine article

M.

Conociendo a Dany O’Shea

 
Conocí a Dany en el invierno del 2012. Estaba muy nerviosa pero sabía que quería conocerlo.
Yo estaba pasando por un momento muy obscuro. Tenía un poco más de 5 meses de embarazo de mi segunda hija (osea…toda hormonal), el invierno en Inglaterra estaba muy pesado, no había ido a mi país en un año, entre otras cosas más. Con la demanda de una niña de casi dos años y el cansancio del embarazo, mi mente se empezó a saturar.
Tenía la vida perfecta, vivía en una ciudad increíble, con un estilo de vida envidiable, con un esposo maravilloso y una hija adorable pero...¿Por qué lloraba todas las noches y estaba tan irritable?!
 
Había escuchado sobre la depresión post parto; que esta podía llegar hasta un año después de dar a luz y demás; pero claro que no iba a ser eso, ¡Mi hija estaba por cumplir 2 años! Sin embargo, cuando me puse a investigar sobre el tema, leí que también puede haber depresión y extrema ansiedad en el embarazo. Con mi investigación coincidí con muchos de los síntomas que mencionaban y la verdad es que estaba cansada de sentirme así. Hice una cita con mi doctor general y de ahí en adelante lo demás es historia.
 
Dany es un psicoterapeuta del area antenatal del hospital donde tuve a mis hijos. Es una persona carismática y objetiva.
Esta área se encarga de dar servicio psicológico a niños, mujeres embarazadas, mamás que tienen una relación complicada con sus hijos (¡¡no es mi caso he!!) y mamás en general.
Fui referida con él y cada dos semanas o una vez al mes nos reuníamos para platicar y con eso sentía que cada vez que lo hacíamos, se me quitaba un peso enorme de mis hombros y la mortificación de abrumar a mi esposo con mis problemas, que de cierta manera, yo sentía que no eran nada a comparación de los suyos en el trabajo.
Aunque si me recetaron un medicamento en caso de ansiedad extrema, nunca lo llegué a tomar (¡de buenas uff!), pero si supe de casos en donde mamás llegan a necesitarlo y con un equipo detrás de ellas, lograr superarlo.
 
Él me entiende y honestamente ahora que me he mudado de ciudad lo voy a echar de menos. Tengo mucha suerte de haber accionado a tiempo y haberlo conocido.
 
La depresión y la ansiedad son problemas bioquímicos, y por ello es posible que no puedas evitarlos completamente si tienes tendencia a sufrirlas.
Si presentas algunos de estos síntomas sin tener alguna respuesta al por qué ponte alerta:


Irritabilidad

Falta de energía
Agotamiento
Patrones de sueño alterados
Aislamiento
Preocupación excesiva
Tristeza
Pánico
Baja autoestima
Pérdida del apetito (o apetito excesivo) 
Dolor muscular

Aunque no estés embarazada o ya hayas pasado la etapa de la posible depresión post parto y te sientes así te comparto algunos puntos que me fueron de mucha ayuda:
 
Llévate las cosas con calma: hay cosas que no se necesitan hacer de inmediato. Trata de organizarte para que no te satures. Habla con tu pareja y acuerden en cómo dividir las tareas del hogar.
Speak up: Habla de tus sentimientos, miedos, inquietudes y temas que te tengan intranquila. Tu pareja, amigos y familia saben que estás pasando por una etapa donde muchas cosas están fuera de tu control.
Descansa: Es importante hacer una pausa. El ser mamá require de mucha energía y a menos de que alguien nos la inyecte, esta se acaba. Trata de darte al menos 15 min donde te sientes y logres cerrar los ojos; a veces una “power nap” es mucho más efectiva que varias horas durmiendo.
Es totalmente normal sufrir de estos síntomas. Los cambios hormonales y la rutina orillan a que perdamos nocion de la situación por la que estamos pasando.
Investiga: lee e infórmate sobre lo que estas sintiendo sin embargo, no llegues a una conclusión apresurada. A menos de que tu misma seas una psicoterapeuta, muchas veces nos mal informamos y por lo que estamos pasando puede ser temporal.
Sal: yo se que suena imposible pero no lo es. Si tienes a tu familia cerca, pídeles que te ayuden a cuidar por un par de horas a tu hij@. Si no tienes familia y puedes costearlo, contrar a una niñera o deja a tu hij@ con tu pareja. Ese par de horas te hará bien y te ayudará a despejarte y a tomar aire fresco.
Busca ayuda: el hecho de que busques ayuda no significa que seas débil. Eres fuerte y honesta y al final del día tu debes de estar bien para que tu familia esté bien. Hay doctores especializados y grupos de apoyo que te ayudarán a sentirte mejor.
 
Recuerda
 
La salud emocional es tan importante como la salud física. Es muy sencillo y tu te conoces mejor que nadie, si sientes algo que tu sabes que no es normal o común en ti, es hora de tomar acción.
 


M.

Ser mamá en el extranjero

Ser mamá es toda una aventura. Pasas nueve meses con un ser extraño dentro de ti y al momento que nace te encuentras con un reto que dura 24/7 por el resto de tu vida y nunca más vuelves a ser la misma.
A eso agréguenle estar en un país que no es el tuyo, a veces con un idioma que no hablas, con una cultura totalmente diferente con la que creciste y sola, es de admirarse.

Hoy quisiera dedicar el inicio de mi blog a todas aquellas mujeres que han emprendido esta etapa de ser madres en un país que no es el propio. Eso no significa que no lo hayan adoptado como suyo; ellas han hecho su vida perfectamente normal, pero para muchas un pedazo de su corazón aún está en otra parte con mucha gente que también quieren y extrañan. 

Yo formo parte de ese grupo de mujeres. Desde hace casi cinco años vivo en Inglaterra donde he tenido a mis tres hijos. Ha sido una experiencia inigualable y retadora. Nunca he sido mamá en mi país, pero puedo decir que el serlo aquí no lo cambiaría por nada, por qué? por que lo que estoy viviendo me deja un sin fin de aprendizajes y sentimientos que espero poder transmitirle a mis hijos y a todas ustedes.

Mis amigas mamás en el extranjero han sido invitadas a utilizar este post como un medio de expresión. Aquí todas han escrito un poco sobre su experiencia y lo que significa para ellas esta etapa de su vida. Varias han coincidido con el proverbio africano de “It takes a village to raise a child” (Toma una villa para criar a un niño). Donde encontramos a la familia que el universo nos tiene destinada y con la cual compartimos tantos momentos como si fuera la propia.

Es por eso que quisiera compartir con todos ustedes estos escritos, tal vez se puedan identificar. Recuerda, no estas sola y todas compartimos el mismo sentimiento.
Así que como dice mi amiga Ivonne, "Todas somos unas fregonas por estar fuera de nuestro país, criar hijos y tratar de mantener nuestros valores, cultura y tradiciones vivas. Un abrazo a todas por aquellos momentos en que necesitamos una palmadita en la espalda por esas cosas buenas que hacemos"

Espero lo disfruten.  

M.

 

 


Tania Frese Elizondo. Mamá de Santiago. Tokio Japón.

“Cuando Santiago nació llevábamos 4 años y 9 meses viviendo en Japón, así que fue una ventaja estar ya muy bien adaptados, pero aún así fue todo un mega cambio, nuestra vida dio un giro de 180 grados.... Se acabaron los bares, las fiestas o reuniones hasta tarde, (el cine si lo pudimos lograr con una buena lechita acompañándonos Ü), todo se vuelve en torno a él y no tener quien lo cuide para darte una escapadita con tu esposo puede resultar un poco abrumador (y ni hablar del idioma, ir al pediatra era toda una aventura)... y aún a pesar de todo eso es una experiencia tan hermosa que no lo puedo explicar con palabras... embarazada me hice a la idea de que no sería fácil porque estaríamos solos, y si, no fue fácil, pero te acostumbras a esas pequeñas cosas/cambios, te adaptas y lo disfrutas al máximo, el ser mamá es algo de lo más hermoso que me ha pasado y no importa si es en México, China o Japón, ha sido una experiencia maravillosa

 

 

Claudia Castillo, mamá de Isabella y Diego. California U.S.A

“Dios nunca nos deja solos, aunque vivamos fuera de nuestro país de origen siempre pone ángeles en nuestro camino que nos ayudan a salir adelante y a formar nuestra familia de una forma que no lo habíamos pensado, solamente está en nosotras de salir y buscar a esos ángeles y buscar apoyar también a otros como podamos.

 

Es retador vivir lejos de nuestra familia extensa, pero Dios siempre pone las cosas por algo, es una oportunidad para unirnos mucho como familia nuclear (Rodrigo, Isabella, Diego y yo) y para gozar intensamente los momentos que visitamos México. Antes de ser mamá pensaba que podía hacer cualquier cosa sola, ahora se que como ser humano nos necesitamos unos a otros y que estemos donde estemos, siempre Dios pondrá ángeles en nuestro camino. Formar una familia, en cualquier lugar donde nos toque estar, siempre será lo más hermoso que podamos hacer en nuestras vidas.”

 

 

 

Daniela Prat, mamá de Valentina y Julia. Sao Paulo, Brasil (ahora New Jersey U.S.A)

 “Llegar a vivir a Sao Paulo con una nena de tres años y medio y con seis meses de embarazo fue una experiencia emocionante pero un poco aterradora.

Preguntas como: ¿A qué escuela vamos a llevar a nuestra hija?, ¿entenderá el portugués y cómo se va a comunicar?, ¿dónde vamos a vivir?, ¿dónde voy a parir?, nos daban vueltas en la cabeza día y noche. Sin embargo, a solo unos días de haber llegado a Sao Paulo, me encontré rodeada de amigas colombianas, panameñas, españolas, mexicanas y por supuesto brasileñas, y con su ayuda logramos dar respuesta a todas nuestras preguntas mucho más rápido de lo que esperábamos.  

En menos de tres meses ya estábamos instalados, con doctores, hospital y nuestra hija ya diciendo sus primeras palabras en portugués (los niños son increíbles).

Siempre me ha sorprendido la capacidad que tenemos los latinos de buscarnos entre nosotros y ayudarnos, pero aquí en Sao Paulo todas mis expectativas fueron rebasadas. Los brasileños son unos excelentes anfitriones y hacen que uno se sienta como en casa sin importar la barrera del idioma.”

 
 
 
 
 

Lourdes Rueda, mamá de Bruno, Amber y Carla. Southampton Inglaterra

"Cuando llegue aquí en 2006 desde España con mi hijo de 3 años, fue bastante difícil. Echaba todo de menos, pero lo que fue mas difícil fue verme sola, sin el apoyo de mi familia que tan cerca tenía antes. 
Al principio lo comparaba todo, vivía aquí pero mi corazón estaba allá;...poco a poco se fue haciendo mas fácil y ahora he aprendido a disfrutar de las cosas que este país ofrece. Me he integrado en la sociedad inglesa y tengo varias amigas españolas y sudamericanas, que están en la misma situación y se han convertido en "familia". Aquí han nacido mis dos niñas y después de 8 años ya no me planteo volver, soy feliz aquí"

 

 

 
 
 

Ivonne Montemayor, mamá de Ángela, Montserrat y Leonardo. Basel Suiza.

"Es difícil poder resumir la experiencia de vivir en el extranjero, en su momento representó un reto pero también una gran hazaña porque fue una de esas oportunidades que se presentan y no sabes si podrás volver a tenerla frente a frente. Nosotros teníamos dos niñas de 4 y 1 añito, tan apegadas a sus abuelos, tíos y amistades que se habían ya hecho parte de su vida, fue una decisión difícil ya que yo tendría que hacer una pausa profesionalmente y abrir la puerta a la oportunidad de ser mamá 100% de mi tiempo. Cuando informamos a nuestras familias fue también uno de esos momentos complicados pero iniciamos esta aventura en 2011 y nos fuimos a Inglaterra.

Mi experiencia en Inglaterra fue excepcional, con sus altas y bajas. Creo que Dios no pudo habernos puesto en mejor lugar, conocimos a familias que ahora son entraniables y quienes nos dieron a todos parte de su corazón, tiempo y nos permitieron vivir experiencias únicas, algo asi como una segunda familia, lo cual me da pie a hablar de la familia en México y cómo la tarea de mantenerse en contacto con ellos depende al cien por ciento de nosotras madres, y creo que hasta el momento lo he hecho bien. La única situación que uno no puede controlar es el olvido por parte de tus ninios, porque al estar pequenios las personas que los rodean y conforman su entorno son quienes ellos consideran su familia, por lo que la tarea de transmitirles ese amor que desde Mexico se les tiene, no es fácil, pero es totalmente posible, solo no hay que quitar el dedo del renglón.

Ahora nos encontramos en una etapa de transición porque nos hemos movido nuevamente gracias a una nueva oportunidad de trabajo para mi esposo en una nueva companía y estamos llegando a Suiza.
Por ahora ha sido mucho de recordar ese primer difícil año en Inglaterra, sin embargo creo que al ser mi segunda experiencia estoy emocionalmente más preparada y me he declarado competente desde el primer día. A dos semanas de haber llegado tuve que decidir el área donde desearía vivir, elegir nuestra casa y escuela de mis niñas, entre las comunes cosas que uno tiene que hacer en casa.
Tengo un bebe de 8 meses que nació en Inglaterra y ahora lo que viene es apoyar a mi esposo, a mis ninios a adaptarse y mantenerme fuerte como pilar de este hogar, que se mueve quizá de un país a otro, pero que en esencia somos los mismos y creo que con amor venceremos juntos cualquier cosa que se presente.
Me dicen que soy muy valiente, muy fuerte, pero no lo soy, solo soy una mamá que persigue la felicidad de los suyos y que sigue al amor de su vida a donde la lleve con mucha Fé y admiración, y me encomiendo siempre a Dios para no dejarme vencer ante las situaciones no tan bonitas que se puedan presentar. Obviamente tengo momentos de desesperación, donde mis emociones están al límite y es ese gran hombre que me acompaña el que me da fuerza y valor para ver lo positivo y seguir, son esos tres niños los que ni un minuto me dejan tirarme del barco, sus sonrisas y su amor.

Así que si eres una de esas mujeres que estan por decidir si dejar Mexico, dejar su profesión de lado por un tiempo para ser mamá, por favor hazlo; las experiencias que vivirás son inimaginables y nadie allá dejara de quererte porque esos pilares son fuertes y para toda la vida.

Viviendo en el extranjero les aseguro que aprenderán a ser más independientes, más humildes, más respetuosas y valorarán cada uno de los siguientes instantes de tu vida. Su matrimonio se fortalecerá , habrá crisis pero les recomiendo enfrentarlas con amor, dediquen siempre un tiempo fuera para ustedes."

 

Catalina Restrepo, mamá de Gabriela y Cristobal. Houston Texas.

“Viviendo en el extranjero y criando hijos fuera de tu país de origen, te ayuda a comprender que fuerte es el impacto de la gente que no es tu familia en la vida de tus hijos. Ese apoyo de la gente que conoces en tu país que parece tan natural – especialmente si vienes de Sudamérica donde las familias son muy numerosas- toma tiempo en formarse en un país extranjero, pero no tanto para confiar (no hay mucho tiempo que perder!)
Unos meses atrás, mis hijos estaban jugando en una zona del centro comercial  Yo al pendiente de ellos. Mi hijo el mayor desapareció en cuestión de segundos mientras mi hija continuaba jugando sin darse cuenta de lo que sucedía. Ahi estaba yo buscándolo y llamándolo sin mostrar pánico. Una Buena mujer se dio cuenta de lo que sucedía y ofreció su ayuda para cuidar a mi hija mientras yo buscaba a mi hijo el cual, se había ido persiguiendo las luces atravez del corredor…y sin pensarlo confié en esa mujer y deje a mi hija con ella, con una extraña en mi villa.

 

De amigos, maestros, vecinos, compañeros de trabajo, mamás del colegio, la comunidad de la iglesia, etc, donde quiera que estés en el mundo esa conexión de gente es esencial. Muchas veces la damos por hecho. Por que cuando regresamos a casa durante las vacaciones siempre hay un montón de gente dispuesta a ayudarte, a veces hasta para cambiarle el pañal a mi hija (adelante digo yo!) ellos siempre están ahí, dispuestos a ayudar.
En un país extraño donde nosotras como mamás no tenemos familia y es ahí donde agradecemos esa villa…”







Ivonne Barrera, mamá de Eugenia y Patricio. Bogotá Colombia (De regreso en México)

"Mamá en el extranjero... Lo primero que viene a mi mente... Todo lo que tú hagas, digas o sientas le va a transmitir seguridad a tus hijos, si tú estas feliz por la experiencia de conocer otra cultura....tus hijos estarán felices.

Para ellos el cambio es tan fácil y llevadero como te ven a ti.

Ser mamá en el extranjero implica cuestionarte cada sentimiento, cada expresión, cada acto, para que aquellas personitas que te están viendo absorban lo mejor de ti y sean felices con la nueva experiencia. Y como consecuencia tienes a una familia muy unida."

 

 

 

Claudia Lara, mamá de Adam. Londres Inglaterra.

"Este viaje ha sido como una montaña rusa. Estar en el extranjero es algo muy emocionante y tentado al principio, pero conforme va pasando el tiempo la nostalgia te va alcanzando y es inevitable el no extrañar a tu país y a tu gente. Y a pesar de que estás en un lugar bellísimo y con el amor de tu vida, la vida relativamente se va convirtiendo más solitaria, pasiva, callada, entre muchas cosas más. El proceso de adaptación es largo y a cada persona le toma diferente tiempo. 

Yo después de un año puedo decir que estoy acostumbrada aunque el hecho de que mi esposo trabaje para la armada británica (un trabajo el cual admiro y me encanta verlo en uniforme jaja) siempre habrá un pero; sus horas laborales son extensas, guardias infinitas, constantes desfiles y eventos que atender y un sueldo muy injusto; ser esposa de un soldado es muy pesado pues parece que la que se va a la guerra eres tu, ya que eres prácticamente madre soltera, y sus días libres u horas hacerlas las mas especiales del mundo como familia. Honestamente ha sido una labor muy difícil ante mi hijo pero ha valido la pena, ya que al verlos juntos jugando, platicando y riéndose mi corazón late a mil por hora y mi fuerza regresa como compañera de vida y madre. He aprendido a valorar lo más pequeño y sencillo de la vida, a apreciar a todo tipo de personas y esto me ha brindado a mi como extranjera, crecer como persona. Todo sacrificio y cambio vale la pena si lo haces con amor. Amo a mi familia y mi entorno."

 

 

 

 

Florencia de Orbegoso, mamá de Sienna y Alessia. Londres Inglaterra

"Cuando llegué a vivir a Londres, aprendí que todo iba a ser diferente a lo que estaba acostumbrada o a lo que había visto cuando era pequeña en Perú. Una de las cosas mas difíciles fue el hecho de no tener ayuda y siempre pensaba que qué  seria de mí cuando tuviera hijos. 

Bueno, llegaron mis dos hijas, una tras otra y me di cuenta que al final soy muy ingeniosa para hacer las cosas, no me complico, y si algo no se hace un día, al día siguiente se hará... O sino el fin de semana.... Y aprendí que nunca se rechaza ayuda, sea de quien sea que venga!... Por pequeña que sea , es algo que no tendrás que hacer tú.

Ir al supermercado era otra aventura... Al comienzo no sabía el nombre de las cosas para bebé , cómo las iba a saber si no las sabia ni en castellano!.. Cuantas veces compré cosas que al final terminaban en la basura, porque me equivoqué al leer o al ver la foto...

Ir al médico era otro tema! Con las justas sabía los nombres de las enfermedades, problemas y síntomas en un adulto como para saber las de un bebé... Aprendí que los sonidos, gestos y algo de latín ayuda mucho!

A cuál nursery/colegio irán las niñas? Pues al que esta más cerca de la casa...no?... Pues No!!! Ese no es outstanding! ! No tiene playground! Sólo tiene una clase! Tiene muchas clases! Es nuevo! Es viejo! Es imposible si el cura no te firma la carta! Tienes que llamar a la manager todos los días! Sólo entran los del edificio de al lado! El uniforme es horrible! O No tiene uniforme! .... Y al final, te quedas con el que esta más lejos de casa!

Diez años más tarde puedo decir que ya no extraño, vivo contenta, y aprovecho las maravillas que tiene esta ciudad al máximo junto a mi familia nuclear. Y ya aprendí a responder con un simple Si a toooodos aquellos que en Perú me preguntan... Y te acostumbras? .... Los dinosaurios no se acostumbraron......y ya sabemos que les pasó...."