Mi hijo tiene varicela

Hoy en la mañana como todos los días, amanecimos y mi hijo se fue directo a bañar con mi marido.
Fue inevitable ver unos puntos rojos por su pequeño torso, algunos planos y otros de plano con ampollas. Él estaba perfectamente bien, pero una como madre sabe cuando algo no está bien.

Mi hijo tiene varicela.

Antes de que se alteren, quisiera decirles que aquí en Inglaterra donde vivimos, la vacuna de la varicela no es común. No entra en las vacunas obligatorias en los niños y sólo un pequeño porcentaje de la población se vacuna de manera privada. A eso, le añado que han habido muchos casos en donde la vacuna sólo previene que el virus de la varicela ataque de forma más agresiva.
Tengo un debate personal si debí de habérsela puesto a mis hijos. Por un lado escucho historias de que puede volver a dar y en el caso de mis hijas, me da mucho miedo que suceda estando embarazadas.

Aún así los doctores recomiendan que todos los niños se vacunen contra este virus. Pero al final es una decisión que es de los padres porque no es obligatoria.

¿Sabes qué es la Varicela?

La varicela es una infección que proviene del virus Varicela Zoster. La mayoría de los casos se dan en los niños menores de 10 años, pero fácilmente los adultos que no la hayan contagiado antes (y que no tengan la vacuna), lo pueden hacer a cualquier edad.

Es muy fácil de detectar. Se presenta por un salpullido que después se convierten en ampollas llenas de un líquido transparente. Después de un par de días se van convirtiendo en costras y puede tardar entre una o dos semanas en desaparecer.
Normalmente aparece primero en el torso y después se va expandiendo por el resto del cuerpo. Inclusive dentro de la boca, párpados y hasta la zona genital.
Se esparce fácilmente si se mantiene contacto con alguien que tenga aún las ampollas. De hecho el virus puede ser esparcido 1-2 días antes de la aparición de dicho salpullido.

Dentro de los síntomas también se pueden encontrar

Fiebre
Cansancio
Falta de apetito
Dolor de cabeza

¿Qué hago si mi hijo o yo estamos contagiados?

Lo primero que tienes que hacer es una evaluación de un doctor o pediatra. Los síntomas visibles son difíciles de pasar por desapercibidos.
Por el nivel de contagio, es recomendable que no vayan a lugares cerrados donde hayan niños, mujeres embarazadas o personas con el sistema inmunológico débil. Así que de ser posible, tomarse unos días sin ir a la escuela o al trabajo.

La mayoría de las personas una vez que se contagian de varicela, quedan inmunes de por vida; sin embargo hay algunas otras que pueden contagiarse de nuevo y esto es por contar con un débil sistema inmunológico.

Si ya tu doctor confirmó el virus, no hay mucho que se pueda hacer en cuestión de medicamentos que la quiten. Sin embargo hay algunas prácticas caseras y productos que pueden ayudar a que la picazón no sea tan fuerte.

Las lociones que contienen calamina y las cremas que contienen avena ayudan mucho con la comezón.

Baños con avena para refrescar y humectar la piel, así como para bajar la fiebre.

Mantener las uñas cortas para que no lastimarse en caso de rascarse.

Paracetamol para bajar la temperatura corporal.

Procurar no exponerse al sol para que las marcas del salpullido no se queden como cicatrices.

El ibuprofeno y la aspirina pueden ser muy dañinos. Administrar estas medicinas cuando se cuenta con varicela, se ha visto ligado al síndrome de Reye, que es una enfermedad que afecta el hígado y del cerebro.

Este virus normalmente dura aproximadamente dos semanas y aunque es muy molesto, es algo que con buenos cuidados en casa, se puede volver tolerable.

Recuerda estar en constante contacto con tu doctor o pediatra. Si ves alguna anomalía en el salpullido, si hay temperaturas muy altas o alguna otra anomalía, no dudes en buscar ayuda especializada.

Para más información visita  Centers for disease control and prevention

 

 

 

 

 

 

 

 

Nutrición especializada para preescolares

Como bien sabes en casa tenemos 3 niños menores de 6 años.
Como mamá una de mis principales responsabilidades, es que ellos estén alimentados de una forma sana y balanceada. Por eso diariamente llevo la tarea de informarme sobre los ingredientes que tiene todo lo que compro y a enseñarlos a comer bien.

No creas, ¡No ha sido fácil! Dos de mis hijos han sido muy especiales para comer. Con mi primera hija me preocupaba mucho, porque además de que no quería comer variado, comía muy poco y ahora con mi tercer hijo tiene la moda de que nada le gusta.
Así que como puedes leer, cada niño tiene una forma diferente y por eso es todo un reto para mi como mamá.

Leyendo encontré este artículo de nutrición que me pareció muy útil y quisiera compartírselos.


El Club de Nutrición de Nido nos platica que la infancia es la etapa de la vida ideal para aprender a comer de forma saludable con la guía de padres, cuidadores y profesionales de la salud.

Las necesidades energéticas de los niños pueden variar mucho y se recomienda respetar la sensación de saciedad o de hambre expresada por los propios niños. Una ración puede no ser suficiente para unos y en cambio ser demasiado para otros. Mientras que unos comen poco y tienen hambre cada dos horas; otros pueden ingerir cantidades mayores y esperar tranquilamente hasta la siguiente comida.

No todos los padres saben que es fundamental realizar una transición a dieta familiar que incluya la correcta nutrición en ésta etapa, ya que una inadecuada alimentación del niño en la etapa preescolar por la exposición a patrones alimentarios con excesos o deficiencias, tendrá influencia en su salud presente y futura. La energía y nutrimentos de la alimentación diaria deben ser suficientes y evitar deficiencias, pero sin excesos que ocasionen ganancias de peso y obesidad. Estos son los riesgos cuando el niño preescolar se incorpora a la dieta familiar sin la transición correcta en tipo y cantidad de alimentos.

El Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Nutrición y Gastroenterología Pediátrica (ESPANG) recomienda la utilización de leche especialmente diseñada para niños hasta los tres años, pero la mayoría de familias no la emplean y los niños pequeños en etapa preescolar en México no están cumpliendo con importantes recomendaciones de alimentación dirigidas a apoyar un crecimiento saludable, desarrollo y prevención de la obesidad. Actualmente existen en el mercado productos infantiles que ofrecen nutrición especializada, indicadas para niños a partir del año, ya que son el paso intermedio entre la leche de continuación y la leche líquida familiar, debido a que ésta última no es adecuada aún por ser insuficiente en hierro, zinc, vitamina A, C y E, e inadecuada en proteína y grasas.

La alimentación en el niño de uno a tres años ya es variada y la preparación y presentación de los alimentos y bebidas están cambiando, sin embargo se mantiene y debe vigilar el objetivo de evitar la deficiencia de nutrimentos.

Con base en los requerimientos a esta edad, se puede determinar qué alimentos y en qué cantidad se deben dar al niño: 1,000 kilocalorías como promedio de energía al día, de las cuales el 50 o 55% deben ser aportadas por carbohidratos, el 30-35% por grasas y 1 gramo de proteína por kg de peso con especial atención en las fuentes de calcio y al hierro.

Carbohidratos: energía para el desarrollo.

La preferencia por los alimentos dulces y energéticos está presente desde el nacimiento ya que es parte de la evolución del ser humano. Esta preferencia puede ser modificada o formada, pero no suprimida, y es fundamental encontrar el punto intermedio entre la correcta nutrición y el placer de comer. La glucosa es la fuente de energía indispensable para la vida ya que se requiere como combustible para los procesos metabólicos de todas las células del cuerpo.

Los azúcares son las fuentes de glucosa para todo ser humano, y en la alimentación infantil se encuentran generalmente en la leche materna y fórmulas a base de leche (lactosa), las frutas y los cereales, que en conjunto deben completar el 50-55% de la energía diaria para el niño.

Proteínas, calcio y hierro suficientes.

La leche continúa siendo en esta etapa uno de los pilares en la alimentación infantil por ser fuente de proteína y calcio, sin embargo su contenido de hierro no es suficiente. Por ello, las fórmulas de crecimiento adicionadas permiten proporcionar al niño nutrición especializada cubriendo necesidades nutricionales propias de su etapa, mientras que continúa su camino en la inclusión de otros alimentos que cubran sus requerimientos.

Salud digestiva y defensas con probióticos y prebióticos

No solo los nutrimentos de la dieta son indispensables para los niños en constante crecimiento y desarrollo. Una reciente revisión del Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) establece que la adición de probióticos en las fórmulas de crecimiento puede tener efectos benéficos para la salud digestiva, disminución en el empleo de antibióticos e intensidad de cólicos.

Los prebióticos por su parte, son fibras que actúan como alimento para el crecimiento y función de las bacterias benéficas en favor de la salud del niño.

Muchos papás y mamás de hoy, saben que la nutrición en esta etapa debe recibirse tanto en casa como en la guardería, y además de las vitaminas y minerales que favorecen el sistema inmunológico, los probióticos y prebióticos fortalecen las defensas que necesitan al convivir con otros niños y otras personas.

En conclusión, una fórmula de crecimiento es la fuente completa de nutrimentos específicos y en las cantidades correctas para las necesidades de la etapa.

El estado de nutrición en los primeros años de vida es la base para un desarrollo completo y los conocimientos que aporta la ciencia son útiles para apoyar la promoción continua de pautas de alimentación basadas en evidencia para niños mexicanos jóvenes.

Te recuerdo que el Club de Nutrición es una herramienta de información muy útil. Aquí puedes encontrar un acceso directo a toda información que te acabo de compartir.

M.

Qué hacer en caso de encontrar una Garrapata

Quien tiene mascotas, está muy familiarizado con la precaución que se debe de tener cuando conviven con los niños.

Nosotros tenemos un perro desde hace casi 10 años y jamás en la vida, le hemos quitado una garrapata.
Por más de 6 años de convivencia niños-perro, la verdad es que nunca nos hemos preocupado porque estos horribles bichitos lleguen a nuestros hijos. Sin embargo, estábamos consientes de que tarde o temprano podían aparecer.

¿Sabes qué es una garrapata?

Son unos pequeños bichitos que se adhieren a la piel muy fácilmente.
Normalmente se trasladan a zonas calientes del cuerpo, se “enganchan” a la piel y comienzan a alimentarse de sangre.
Son muy comunes entre los animales y entre más sangre toman, más crecen.

Donde vivimos es una zona llena de árboles y además en nuestro patio tenemos muchos. Las garrapatas se esconden en zonas de mucha vegetación y la verdad es que todos estamos expuestos a ellos.

El otro día por la mañana, estaba apunto de peinar a mi hija cuando ¡oh sorpresa! había un pequeño bulto negro justo detrás de la oreja por donde se abrocha el arete.


¡Me traumé!
¿Pero por qué? Si la higiene que tenemos con nuestros hijos es alta y además nunca le habíamos encontrado una a la perrita. Pues al parecer es que estos bichitos no respetan nada ni a nadie.

Bueno, entre corriendo casi hiperventilándome y mis hijos sin entender por qué me ponía así, me puse manos a la obra. El veterinario aún no estaba abierto y en hacer cita con el médico no era una posibilidad.

Te voy a decir cómo sacar una garrapata.

Para empezar necesitas de un instrumento especial, pero como no soy veterinario obvio no lo tenía, así que con unas pinzas para la ceja.

No rocíes al bicho con nada, porque no va a tener ningún efecto y puede ser contraproducente. Se puede “ahogar” e instintivamente meter más a la piel.

Con la pinza pegada a la piel, sujeta muy bien el cuerpo del bicho y jálalo hacia arriba. No le des vuelta.

Si este método no funciona, amarra un hilo alrededor de la garrapata, lo más cercano a la piel y a la cabeza del bicho y tira lentamente hasta que se separe de la piel.

Tíralo en algún lugar donde no pueda salir (escusado, lavabo o en un tazón con alcohol)

Revisa que no haya quedado ningún bulto dentro de la piel, porque eso puede significar que la cabeza del bicho siga adentro.

Desinfecta la zona.

Visita al doctor para que lo revise y confirme que se haya removido todo.

Mantén en observación. Si ves que alrededor de donde se extrajo el bicho, se forma un aro rojo, puede ser que todavía haya restos del cuerpo y eso puede causar infección.

La picadura de una garrapata puede ocasionar muchas infecciones, así como transmisión de enfermedades.
Si ves que a tu hijo le da cualquiera de estos síntomas ve al médico inmediatamente:

Fiebre,
Dolor de cabeza y/o muscular,
Alteraciones en la piel (sobretodo donde fue la mordedura),
Ganglios inflamados,
Rigidez en el cuello,
Debilidad,
Sarpullido,
Falta de coordinación motriz

Como ves, esto no es cuestión de limpieza o falta de ella. Pero si es algo que debemos de tener precaución y saber reaccionar cuanto antes, para que no haya efectos secundarios.

Espero nunca estés en la misma situación, pero si llega a sucederte, espero esta información sea de ayuda.

 

 

Mi hija se muerde las uñas

Cuando era pequeña tenía una maña muy fea que literal me sacaba hasta sangre. Me mordía las uñas.
La psicóloga le decía a mi mamá, que era una sobrecarga de energía, que necesitaba salir por algún lugar.
Pasaron los años y con ellos mucha sangre y dedos inflamados, pero no fue sino hasta que me pusieron uñas postizas por primera vez, que dejé de mordérmelas; me crecieron por abajo y cuando me las quitaron, me las pinté muy bonitas y dejé de mordérmelas para que no se me cayera el esmalte.

Crecí y esa maña se convirtió en tocarme MUY seguido las manos.
Han habido personas cercanas, que me dan manazos para que me suelte las manos o mi esposo me toma de la mano y así solo tengo libre una y demás. Pero la realidad es que eso no sirve y por más que quiera quitarme ese malo hábito, creo que se quedará de por vida.

No se si es herencia o qué, pero últimamente he visto a mi hija seguir mis pasos.

Mi hija se muerde las uñas.

La razón por la que las personas se muerden las uñas pueden ir desde nerviosismo, ocio, estrés o hasta imitación a alguien más. Es un hábito nervioso, así como lo es tocarse el cabello, morder las plumas, chuparse el dedo, etc. La verdad es que es nefasto, pero es una forma de reaccionar a situaciones de presión.

Mi hija lo hace cuando está viendo la tele o cuando le estamos llamando la atención. Hasta el momento no es algo grave, pero si ha pasado más de una vez que se llega a jalar las uñas que se muerde y al hacerlo tan deprisa, se lastima.

¿Cuándo debo de preocuparme?

La verdad es que bien podría decirte que usaras guantes, esos esmaltes que saben asquerosos o tratar de distraerlo cuando lo hace, ya sea con algún juguete como el Fidget Spinner y otra cosa que mantengan sus manos ocupadas.
Pero creo que si tu hijo lo hace muy seguido, vale la pena profundizar y lograr encontrar una razón por la cuál lo hace.

La ansiedad en los niños puede llevarlos a tener una fijación oral. Ya sea el chupón, chuparse el dedo, meterse cosas a la boca o morderse las uñas. Y eso crece con ellos hasta la edad adulta.

Yo lo hago cuando tengo mucha carga de trabajo en la casa o cuando paso mucho tiempo con los niños.
Mi hija por el momento lo hace en las tardes, después de haber pasado mucho tiempo en la escuela y se sienta a descansar.
También lo hace cuando está aburrida o cuando tiene algún pedacito de carne (pellejo o padrastro) levantado.

Normalmente es un hábito que se va quitando con el tiempo, pero si ves que tu hijo cada día lo hace más seguido y se está lastimando, tal vez lo puedas ayudar.
Es muy importante hacerlo de una forma que no se avergüencen de lo que hacen.

  • Mantén las uñas cortas.
  • Comienza con metas reales y cortas. 24 horas, 48 y así.
  • Si son niñas y la escuela lo permite, tal vez pintar las uñas con un esmalte lindo y animarlas a que no se las muerda para mantener el color.
  • Algún premio pequeño a corto plazo puede servir, sobretodo si el mal hábito apenas va comenzando.
  • Ayúdalo a que este consiente del hábito, para que esté más alerta. Tal vez alguna señal que solo la familia conozca.
  • No lo avergüences y menos enfrente de la gente.
  • Platícalo con su maestra, tal vez ella tenga otras técnicas que puedan servir.

Recuerda que este hábito es muy difícil de parar. Requiere de muchos intentos , mucha paciencia y perseverancia. Pero asegúrale que tu estás a su lado y lo vas a seguir ayudando.

¿Las madres necesitan un break de sus hijos?

Hace un par de días mi marido y yo tuvimos una discusión un poco incómoda.
Yo había tenido un día muy cansado, los niños no estaban cooperando, la casa parecía zona de guerra y a mi me estaba atacando un resfriado.
Después de terminar la cena y antes de disponernos a comer le digo a mi marido que necesito un break, lo cual le sorprendió porque no hace más de un mes, regresamos de nuestras “vacaciones” de México. Cuándo me pregunta por qué y le explico que es un break de nuestros hijos, la cosa se tornó muy tensa.

 Si, necesito un break de mis hijos y no me avergüenzo de decirlo.

Siempre me he considerado una persona muy celosa de mi espacio. Cuando me casé, permanecí “sola” por casi 4 años antes de que llegara nuestra primera hija y de ahí en adelante nunca más volví a estarlo.
No me malinterpretes AMO a mis hijos como nadie los podría amar, me encanta pasar tiempo con ellos, hacer cosas diferentes y día a día conocerlos más. Y por que los amo, yo quiero ser lo mejor de mi y eso implica espacio para mi, para pensar, sentir y encontrar mi balance.

Nunca he tenido a mi familia cerca, entonces no se lo que es convivir con ellos sin que todo el momento sea intenso. Nos han ayudado con los niños un par de veces, pero yo siempre me quedo con el remordimiento de darles trabajo extra. Además aunque me cueste admitirlo, no siento el apoyo que me gustaría (o más bien necesito) considerando que solamente los ven dos semanas al año.
Mis amigas aquí se han ofrecido para cuidarlos, pero siempre tengo la preocupación de cargarles la mano cuando ellas también tienen más de un hijo que cuidar.

Hay días que son más fáciles que otros y no hay día que alguien me diga “Tienes las manos llenas verdad?” Mi hiperactividad me ha llevado a alcanzar unos niveles de cansancio físico y mental, que jamás había experimentado. Y a veces hasta me he encontrado pensando que me gustaría que me diera una enfermedad, de esas que te tiran en la cama y no te puedes levantar por 3-4 días, con tal de no pararme de ella  y prohibir la entrada porque es contagioso.

Aún la persona más tranquila y sana mentalmente de este planeta, necesita un descanso de algo intenso y constante que esté haciendo. ¿Por qué? Porque luego se vuelve un círculo vicioso y no hay salida, a lo que lleva a un estado de mal humor constante, irritabilidad, bajo desempeño y quién sabe cuántas cosas más.
Cada madre tendrá sus razones, lo que si aplica para todas es que una fuente de estrés constante tarde o temprano te puede tirar y hasta hacerte sentir que “quieres tirar la toalla”

Como madres, estamos acostumbradas a poner las necesidades de los demás antes que las nuestras, ¿pero cuándo tantito se convierte en demasiado? Se supone que como madres, queremos estar con nuestros hijos todo el tiempo ¿no? Mi esposo es un excelente padre y se desempeña igual o a veces hasta mejor que yo en la casa (así es, él es mejor amo de casa que yo), pero por más tiempo que él esté con los niños, aún así hay que cocinarles, prepararles la ropa, los snacks y estar al pendiente de ellos "por si acaso". Él cree que cuando salgo con mis amigas, ando desatada y no me pasan por la mente pero NO!, están ahí metidos en la cabeza (y a veces hasta en la conversación) y lo peor es que cuando regreso, siempre me dicen que “ Fue el mejor día para todos, se portaron fenomenal, no paso ni un accidente y ni pío dijeron” PLOP!
No quiero parecer desagradecida y tampoco quiero que él o los niños crean que no soy feliz y esta nueva vida no es suficiente. Porque por más cansada que esté, no veo mi vida sin ellos y de otra manera; simplemente a veces necesito algo más (y créeme que me ha costado mucho admitirlo).

¿Fantaseamos? Si, algunas lo hacemos porque no nos queda de otra. ¿Nos sentimos culpables por quererlo/necesitarlo? También. Pero lo que me queda claro es que el día que lo haga aunque sea por 1-2 días, recargaré mis energías de ser madre; tendré una relación más cercana con ellos y estaré más cerca de la madre y esposa que quiero ser.

M.

¿Cómo combatir las infecciones vaginales en las niñas?

Hace un par de días noté que una de mis hijas iba constantemente al baño; me decía que tenía muchas molestias cuando se limpiaba y que en general le dolía.
Ella aún usa pañal entrenador para dormir y siendo honesta, abusa de usarlo porque bien puede pedirnos ir al baño antes de dormir, pero por la comodidad se hace pipi en él.
Tantas horas expuesta a la humedad y al calor, que no me sorprende que se irrite, sin embargo, lamentablemente las niñas también están expuestas a que se les desarrollen hongos y/o infecciones vaginales.
Para su suerte, sólo se trató de una irritación y no llegó a mayores.

Aunque normalmente estos casos se presentan en niñas mayores o antes de entrar a la pubertad, nuestra zona genital es tan sensible, que con cualquier desajuste nos puede pasar.

¿Qué es una infección vaginal?

La más común es la Candidosis Vaginal y proviene de un hongo llamado Candida Albicans. Es algo que le puede pasar a cualquier niña/mujer y no es por transmisión sexual, aunque una vez teniéndola puede permanecer en la pareja si no se trata adecuadamente.

Dentro de sus molestias se encuentran

  • Dolor.
  • Picazón.
  • Irritabilidad en la piel.
  • Deshechos de color blanco que si se acumulan se quedan pegados en la piel.
  • Dolor al orinar.

¿Por qué sucede?

El hongo Cándida vive en nosotros pero en pequeñas cantidades; nuestro sistema inmunológico se encarga de atacarlo para que no se desarrolle.

Como te mencioné, nuestra parte reproductora es MUY sensible y con cualquier alteración en nuestro sistema, este hongo puede aprovecharse y crecer.
Te sorprenderán de los motivos por los cuales este hongo TAN molesto nos puede atacar:

  • Cuando nuestro sistema inmunológico se debilita por alguna enfermedad.
  • Cuando tomamos antibióticos por una infección bacterial. Estos atacan las bacterias pero algunas de ellas son “buenas” y son las que previenen que la Cándida se desarrolle.
  • Cuando el nivel de azúcar es alto.
  • Cuando usamos ropa muy ajustada y de tela que no permite a la piel respirar como nylon, lycra, entre otras.
  • Cuando estamos en pleno proceso de pubertad y desarrollo (hormonas)
  • Días antes de nuestro periodo.
  • Cuando estamos embarazadas.

¿Cómo puedo ayudarle a mi hija a prevenirlo?

Cuando nuestras hijas son pequeñas y aún nosotros somos responsables de su higiene, podemos ayudarles/enseñarles a

  • Que cuando hagan pipi lo hagan conlas piernas separadas para que no se quede ningún residuo en ellas.
  • Enseñarles a limpiarse de adelante hacia atrás después de ir al baño.
  • De ser possible, enjuaga con agua sus genitals y sécalo con una toalla limpia.
  • Usar ropa interior de algodón.
  • Procurar que la ropa no sea tan apretada.
  • Evita jabones perfumados y usa de preferencia neutrales.
  • Si tiene irritación, aplica un poco de crema para rozaduras.

¿Cuál es el tratamiento?

Si crees que tu hija tiene una infección vaginal, porque tiene mucha picazón o deshechos vaginales debes de llamar a su pediatra o ginecólogo primero.
Nunca pero NUNCA le des antibióticos o cualquier medicina sin consultar primero a su pediatra. Recuerda que los antibióticos debilitan las bacterias “buenas”.

El doctor te pedirá una muestra de orina y una muestra del deschecho para estudiarlas y en base a sus resultados, recetará el medicamento adecuado.

Espero que esta información sea de utilidad. Nadie nos dijo que ser mujeres es fácil verdad?! pero bueno, podemos cuidarnos para que no sea tan complicada 🙂

 

M.

 

 

 

 

Gastroenteritis: el virus de las 24 horas

Ayer lo pasamos fatal.
Entre mi esposo y yo atendimos a mi hijo el más pequeño porque no dejaba de vomitar. El pobre ni se quejaba, hizo un ruidito en la noche y de ahí empezó todo el show.

Después de 2 cambios de sábanas, dos toallas y una dosis de paracetamol, mi hijo concilió el sueño y hasta la mañana siguiente despertó fresco como si nada.

Así como despertó, así estuvo todo el día de ayer...Fresco. Y así como comienza, así se va.

Este tipo de padecimiento se llama Gastroenteritis o Virus Estomacal y es muy común durante las temporadas de otoño e invierno. Es la inflamación del intestino, es altamente contagiosa y puede afectar a cualquiera.
Así como los virus de gripa que afectan a las vías respiratorias, existen virus que afectan toda la zona gastrointestinal; entre los más comunes están el Rotavirus, Norovirus y el virus Norwalk.

Cómo se contagia? Por contacto con una persona infectada. En las escuelas y lugares de interacción, es muy común que el virus pase de mano en mano.

Cuáles son los síntomas? Tarda de 12-24 en aparecer los síntomas, pero entre ellos:

  • Diarrea
  • Vómitos
  • Calambres abdominales
  • Nauseas
  • Dolor de cabeza y muscular
  • Temperatura

Cómo se trata? No hay tratamiento farmacéutico para tratar este virus. Se recomienda:

  • Reposo
  • Muchos líquidos
  • Dieta blanda
  • Paracetamol para el color de cabeza y/o muscular.

Vas a ver que al principio la persona con este virus se va a rehusar ingerir algo de alimentos. Tan pronto y recupere un poco el apetito, ofrece alimentos blandos, como plátano, arroz, manzana, pan tostado y gelatinas.Evita productos grasosos, condimentados, lácteos, cafeína o alcohol.

Si aún estás lactando a tu bebé, es probable que las tomas sean más seguidas.

Cómo podemos prevenirlo?

  • Lavado de manos constante.
  • Lavar la ropa de salir, ropa de cama, etc de los contagiados.
  • Desinfectar las superficies como mesas, sillas y la zona de consumo de alimentos.
  • Descanso
  • Lavar y desinfectar frutas y verduras.

Recuerda que hay virus que permanecen en el cuerpo por más de 2-3 días. Si es tu caso, visita a tu médico para que ellos te puedan ayudar.

Espero que estos consejos sean de utilidad y no pases una mala noche como nosotros.
Cuídate, que tus hijos te necesitan.

M.

 

Qué son los terrores nocturnos?

Cuando mi hija era más pequeña, en ella se desataron innumerables noches frustradas llenas de llantos inexplicables.
Hoy después de 5 años creo que se han controlado, pero a nosotros nos han dejado con muchas preguntas sin responder, puesto que cuando ella lloraba, lo hacía dormida y de una forma imposible de calmarla.
Al principio nos asustábamos mucho, no sabíamos cómo reaccionar y los doctores nos decían que era normal. Nos sentíamos perdidos porque no sabíamos cómo ayudarla.
Llegamos a tener un diario de cuándo lo hacía, qué había hecho durante el día y cuánto tardábamos en calmarla. Al principio si tratábamos de tranquilizarla, pero con el tiempo aprendimos que sólo teníamos que estar con ella, tratar de abrazarla y esperar a que se tranquilizara ella sola.

Qué son los terrores nocturnos?

Es una interrupción del sueño y son muy parecidos a las pesadillas, pero a diferencia de estas, no son provocados por miedo. Durante estos episodios, es difícil calmar al niño y él no recordará nada de lo sucedido al día siguiente.
Comúnmente ocurren en niños de entre 3-8 años de edad y cuando estos se presentan, el niño grita asustado, está alterado, se mueve mucho y hasta puede bajarse de la cama; además sus ojos pueden estar abiertos pero no está del todo despierto.
Normalmente ocurren a principio de la noche, después de que el niño entra en un sueño profundo  y pueden durar hasta 15 minutos (o a veces hasta más).

Por qué ocurren?

Los terrores nocturnos están provocados por una hiperactivación del sistema nervioso central durante el sueño y esto puede ocurrir porque el SNC aún está madurando. Inclusive es algo que se puede heredar de familia con trastorno del sueño.
Pueden ser provocados también por:

  • Cansancio, estrés, enfermedad.
  • Estar bajo un tratamiento médico nuevo.
  • Excitación, ansiedad, ruidos desconocidos o ganas de ir al baño.

Cómo reaccionar en esos momentos?

Como te comenté anteriormente, es algo que te toma por sorpresa y al principio puede asustarte; principalmente porque no puedes consolar a la persona que los está sufriendo en ese momento y segundo porque muchas veces ocurren varias veces en la noche.

Es recomendable no intentar despertar al niño, la realidad es que como no se va a acordar al día siguiente, al despertarlo se puede asustar y le costará más trabajo volver a dormir.

Cómo lo puedo ayudar?

Los niños que sufren de estos episodios, normalmente los superan conforme van creciendo. Sin embargo, nosotros como padres podemos ayudarlos a:

  • Procurar que el niño no se sobre estimule durante el día.
  • Tener una rutina que lo relaje para ir a dormir.
  • Procurar no ver televisión o tablets antes de dormir.
  • Ir al baño antes de dormir.

Pero recuerda que si es algo que se está presentando de manera frecuente y no disminuye conforme el niño va madurando, es recomendable buscar consejo de un especialista en sueño.

Buenas noches!

M.

 

Conociendo a Dany O’Shea

 
Conocí a Dany en el invierno del 2012. Estaba muy nerviosa pero sabía que quería conocerlo.
Yo estaba pasando por un momento muy obscuro. Tenía un poco más de 5 meses de embarazo de mi segunda hija (osea…toda hormonal), el invierno en Inglaterra estaba muy pesado, no había ido a mi país en un año, entre otras cosas más. Con la demanda de una niña de casi dos años y el cansancio del embarazo, mi mente se empezó a saturar.
Tenía la vida perfecta, vivía en una ciudad increíble, con un estilo de vida envidiable, con un esposo maravilloso y una hija adorable pero...¿Por qué lloraba todas las noches y estaba tan irritable?!
 
Había escuchado sobre la depresión post parto; que esta podía llegar hasta un año después de dar a luz y demás; pero claro que no iba a ser eso, ¡Mi hija estaba por cumplir 2 años! Sin embargo, cuando me puse a investigar sobre el tema, leí que también puede haber depresión y extrema ansiedad en el embarazo. Con mi investigación coincidí con muchos de los síntomas que mencionaban y la verdad es que estaba cansada de sentirme así. Hice una cita con mi doctor general y de ahí en adelante lo demás es historia.
 
Dany es un psicoterapeuta del area antenatal del hospital donde tuve a mis hijos. Es una persona carismática y objetiva.
Esta área se encarga de dar servicio psicológico a niños, mujeres embarazadas, mamás que tienen una relación complicada con sus hijos (¡¡no es mi caso he!!) y mamás en general.
Fui referida con él y cada dos semanas o una vez al mes nos reuníamos para platicar y con eso sentía que cada vez que lo hacíamos, se me quitaba un peso enorme de mis hombros y la mortificación de abrumar a mi esposo con mis problemas, que de cierta manera, yo sentía que no eran nada a comparación de los suyos en el trabajo.
Aunque si me recetaron un medicamento en caso de ansiedad extrema, nunca lo llegué a tomar (¡de buenas uff!), pero si supe de casos en donde mamás llegan a necesitarlo y con un equipo detrás de ellas, lograr superarlo.
 
Él me entiende y honestamente ahora que me he mudado de ciudad lo voy a echar de menos. Tengo mucha suerte de haber accionado a tiempo y haberlo conocido.
 
La depresión y la ansiedad son problemas bioquímicos, y por ello es posible que no puedas evitarlos completamente si tienes tendencia a sufrirlas.
Si presentas algunos de estos síntomas sin tener alguna respuesta al por qué ponte alerta:


Irritabilidad

Falta de energía
Agotamiento
Patrones de sueño alterados
Aislamiento
Preocupación excesiva
Tristeza
Pánico
Baja autoestima
Pérdida del apetito (o apetito excesivo) 
Dolor muscular

Aunque no estés embarazada o ya hayas pasado la etapa de la posible depresión post parto y te sientes así te comparto algunos puntos que me fueron de mucha ayuda:
 
Llévate las cosas con calma: hay cosas que no se necesitan hacer de inmediato. Trata de organizarte para que no te satures. Habla con tu pareja y acuerden en cómo dividir las tareas del hogar.
Speak up: Habla de tus sentimientos, miedos, inquietudes y temas que te tengan intranquila. Tu pareja, amigos y familia saben que estás pasando por una etapa donde muchas cosas están fuera de tu control.
Descansa: Es importante hacer una pausa. El ser mamá require de mucha energía y a menos de que alguien nos la inyecte, esta se acaba. Trata de darte al menos 15 min donde te sientes y logres cerrar los ojos; a veces una “power nap” es mucho más efectiva que varias horas durmiendo.
Es totalmente normal sufrir de estos síntomas. Los cambios hormonales y la rutina orillan a que perdamos nocion de la situación por la que estamos pasando.
Investiga: lee e infórmate sobre lo que estas sintiendo sin embargo, no llegues a una conclusión apresurada. A menos de que tu misma seas una psicoterapeuta, muchas veces nos mal informamos y por lo que estamos pasando puede ser temporal.
Sal: yo se que suena imposible pero no lo es. Si tienes a tu familia cerca, pídeles que te ayuden a cuidar por un par de horas a tu hij@. Si no tienes familia y puedes costearlo, contrar a una niñera o deja a tu hij@ con tu pareja. Ese par de horas te hará bien y te ayudará a despejarte y a tomar aire fresco.
Busca ayuda: el hecho de que busques ayuda no significa que seas débil. Eres fuerte y honesta y al final del día tu debes de estar bien para que tu familia esté bien. Hay doctores especializados y grupos de apoyo que te ayudarán a sentirte mejor.
 
Recuerda
 
La salud emocional es tan importante como la salud física. Es muy sencillo y tu te conoces mejor que nadie, si sientes algo que tu sabes que no es normal o común en ti, es hora de tomar acción.
 


M.