¿Sabes lo que es la Niñofobia?

Hace una semana tuve la oportunidad de hacer un en vivo desde mi página de Facebook, con el fin de platicar y conocer la opinión de las seguidoras de Mi Rol de Madre, sobre un tema muy controversial y que va en aumento: Niñofobia.

A pesar de que siempre ha existido, ahora ya cuenta con un término y básicamente es la falta de tolerancia hacia los niños.

Siendo madre de 3 niños menores de seis años, siempre bromeo de que se me hace raro que yo no padezca de esa fobia, sin embargo, hay gente que realmente no puede estar alrededor de niños.

Diciendo esto, obviamente hay quienes sacan provecho de la situación y en el mercado ahora puedes encontrar zonas “libres de niños”.
Restaurantes, eventos, hoteles, cruceros, entre muchos otros, ahora especifican en la entrada o desde el momento de la reservación, que no se pueden llevar niños. Y con obvia razón hay mucha gente que está en contra de esta política.

En lo personal siento que estoy en medio.
NO ME LO TOMES A MAL.
Me encantan los niños, de hecho mucho antes de convertirme en madre fui maestra infantil de danza y lo hice por mucho años. Sin embargo, siendo madre en un país extranjero, lejos de mi familia, sin el lujo de tener ayuda de quedada en casa y poder tener un momento a solas con o sin mi marido, tengo que aceptar que muchas veces lo ultimo que quiero, es estar rodeada de niños.
Son pocas las veces que mi marido y yo salimos en pareja, tranquilos y poder disfrutar de la cena es casi un lujo. Por eso, no se me apetece estar en un lugar con niños jugando, corriendo, gritando, llorando y todo lo que nuestros pequeños hacen diariamente.

Un niño es un niño. Y por más que nosotros los padres, les enseñemos a comportarse, respetar y “portarse bien” la realidad es que ellos la mayoría de las veces no lo entienden. Ellos quieren explorar, jugar, divertirse y una vez que terminan de comer o lo que están haciendo, se aburren y es muy difícil mantenerlos en su lugar.

Hay quienes en realidad no es que tengan niñofobia, sino padrefobia y es la falta de tolerancia a padres permisivos.

Porque como mencioné anteriormente, los niños son niños y se van a comportar tal, pero el punto de vista de este término, es que hay ahora una especie de padres que divinizan a sus hijos, no pueden regularlos y les es muy difícil poner límites.
Entonces al final la culpa no es del todo del niño, sino de los padres también y luego nadie quiere estar con ese niño porque es “muy maleducado, grosero, rudo, etc etc” te lo digo, me ha pasado con uno que otro compañero de mi hija.

Creo firmemente que hay lugares y momentos para todos. Como padres, tenemos que usar nuestro sentido común de a dónde llevamos a nuestros hijos. Desde una película en la noche y que no es para niños, hasta un lugar de negocios donde no tienen nada que hacer ahí.
Y así como estos lugares están en aumento, también lo son los que son “child friendly” o amigables para niños. Los cuales me parecen una opción super acertada porque no sólo tienen cosas con las que los niños se entretienen, sino que además, poco a poco van mejorando el menú infantil y al final si los niños están felices y bien comidos, los padres lo estaremos también.

La molestia con las personas que defienden los derechos de los niños y están en contra de estos establecimientos, es que, el no permitir la entrada de niños es segregarlos y eso está mal.

¿Por qué te lo tienen que imponer?

Mi opinión es que parte de aprender a vivir en sociedad, es aprender a respetar las reglas. ¿No?

Piensa en un lugar para niños y jóvenes, en donde no se permite la entrada a adultos sin niños; si un adulto en esa situación quiere entrar, no lo están discriminando ¿o si? No es un lugar para el y no considero que se estén violando sus derechos.
Otro ejemplo muy común (al menos aquí en Europa) son los trenes con vagones silenciosos, en donde va gente mayor o de negocios y no se permiten la entrada a gente menor de 14 años, ni música y menos teléfonos celulares. Son lugares de trabajo, y no es discriminar si yo me quiero meter con mi carreola y mis hijos jugando, cuando hay otros vagones donde felizmente lo puedo hacer.
Y así te podría dar muchísimos ejemplos en donde reflexiono que hay lugares para todas las personas y no por eso es discriminación.

Creo que el primer principio que debemos de meternos a la cabeza es el del respeto a todas las personas (niños y adultos) el que le sigue el sentido común y por último el de la tolerancia.

Todos hemos sido niños y hay algunos que se acuerdan mejor que otros.
Todos tenemos preferencias y elecciones y por eso no debemos de ser juzgados.

M.

Si quieres leer más al respeto, te dejo varias ligas que pueden ser de tu interés:

Universidad Complutense de Madrid
Chikiplan en Tenerife
Es mar tribu. Mamás en práctica
Derechos Humanos de la Infancia México

Hermanos: Nuestros primeros amigos

Cuando decidimos convertirnos en padres, lo hicimos con la idea de que nuestros hijos se llevaran de entre 2-3 años con dos propósitos; el primero poder disfrutar de las etapas claves de su crecimiento y darles el tiempo que se merecen a cada uno, y el segundo que no se llevaran tanto entre ellos  para que tuvieran una mejor convivencia.

Obviamente nuestros planes no fueron como originalmente los teníamos y el espacio entre ellos no es mayor a 2 años entre las dos niñas y 14 meses entre los dos pequeños.

Al principio escuché de todo en relación a la cercanía de edades, de hecho hasta chistes preguntando si no teníamos t.v para entretenernos en vez de estar haciendo hijos.
Traté de hacerme a la idea de que en un futuro, el trabajo y la relación entre/con ellos iba a ser mejor.
Ahora que tienen 5,3 y 1.6 años creo que empiezo a ver la luz y poco a poco me doy cuenta de la bonita relación que ellos están formando más allá de la de sangre.

Los hermanos son nuestros primeros amigos, son con los que hemos crecido y nos conocen por lo que verdaderamemte somos.

Convivimos mucho con ellos y cuando las edades son cercanas y están en etapas similares, se convierten en un equipo.
Con nuestros hermanos vamos conociendo sentimientos manifestados en otras personas, cómo reaccionan los demás y a ser considerados con sus sentimientos.
Aprendemos que cada miembro de la familia es diferente y de cierta forma a respetar esas diferencias. La clave es encontrar ese perfecto balance para poder llevar una buena relación, algo que nuestros padres nos enseñan durante la vida.

Yo soy la hermana mayor de 3 mujeres. Mis hermanas son mellizas y ellas siempre han estado juntas para todo hasta que una se casó y se mudó de país; yo creo que eso fue una gran influencia para que yo creciera siendo muy independiente. Sin embargo, no fue hasta que crecimos que nos dimos cuenta del verdadero lazo que nos une.
No hablamos muy frecuentemente (las tres vivimos muy lejos una de la otra) y somos muy diferentes las tres, pero la conexión existe y sabemos que al final del día vamos a poder hablarnos para encontrar el apoyo que necesitamos en ese momento.

Stephen Bank escribe en su libro “The Sibling Bond” (El Vínculo entre hermanos) Que la hermandad es la relación más duradera para la mayoría de nosotros, puesto que dura al menos un cuarto de siglo y es mucho más de la que nos une a nuestros padres.

Los hermanos son nuestros maestros. Para los que tienen la fortuna de tener un hermano mayor, de ellos vamos aprendiendo y dando pasos más avanzados por todo lo que nos enseñan; son nuestros modelos a seguir.

Entre hermanos colaboran y conspiran y se vuelven cómplices para lograr sus objetivos. Ya sea robarse una galleta de la alacena o convencer a mamá de que los suba a ese juego a la salida del super (después de hacer ojitos de perrito regañado, ¡claro!)

Entre hermanos juegan diferentes roles, son protectores, compañeros de juego, consejeros, fuente de envidia o de orgullo, nos atormentan, nos motivan y mucho más.

Se pelean constantemente pero después lo que recuerdan son las aventuras y las cosas que los hicieron felices; cómo jugaron, qué hicieron y cómo se divirtieron.

Entre hermanos se apoyan y cuando están pasando por momentos difíciles, se unen más. No importa cuánto hayan peleado y/o si tienen muchas diferencias, los hermanos logran hacer todo a un lado y ser fuertes el uno para el otro.

Nuestros hermanos nos forman. Nos ayudan a adquirir habilidades ya sea por convivencia o a la fuerza jaja; me refiero a compartir algún juguete o una nieve, negociar cuánto le toca a cada uno o a seguir órdenes (por eso del hermano mayor).

Nuestros hermanos son nuestros primeros compañeros y aunque hayan algunos muy cercanos y otros no tanto, la realidad es que nos guste o no, será una union que Dios nos mando de por vida, aprovechémosla! No tienen que ser tus amigos desde el principio, nadie marca eso; llegará un momento donde la edad ya no importará, sólo la unión que se tenga. 

Feliz Día del Amor y la Amistad!