Qué significa ser el hermano mayor

Hoy escribo esto fresquito de una situación que acaba de pasar con mis hijos.

Mis hijos la mayoría de las veces, deciden que antes de salir a cualquier lugar, lo más divertido es comportarse como loquitos. Así es, se persiguen, se patean, se ríen como desquiciados y demás. ¿Ya te hiciste la imagen?
Bueno, normalmente soy yo la que tengo que estar atrás de ellos para solucionar las cosas. Hacerla de réferi cuando se pelean, negociadora y demás. Pero últimamente mi hija la mayor, ha salido al quite y está tomando un papel muy de mamá.

Muchas veces tengo que recordarle que YO SOY la mamá, que ella debe de disfrutar su infancia y ser cómplice de sus hermanos; pero no puedo evitar identificarme con ella.

Yo soy la mayor de tres hijas y tengo que decirte que ser la primera si tiene sus beneficios, como mangonear a tus hermanos menores, tener la atención de tus papás por cierto tiempo, tal vez el cuarto sola y más cosas. Pero por otro lado, no siempre es miel sobre hojuelas.

Si tu eres la mayor de tu casa, me vas a entender perfecto.

Eres la hija de prueba y error con tus padres. Cómo te explico las veces que me dijeron que no a tantas cosas. Me pedían que estuviera en casa a cierta hora y muchas otras cosas más. Nuestros papás aprendieron a ser papás con nosotras y digamos que en muchas cosas lo lograron, pero en otra la regaron también.

Tienes que esconder todas tus cosas de tus hermanos. Me acuerdo que una de mis hermanas SIEMPRE quería usar mi ropa y me enojaba bastante cuando se robaba ropa que ni siquiera yo había estrenado. Ahora a mi hija le abren su diario y usan sus joyitas. ¡Uff como arde! Y ahí si no le puedo decir que comparta ¿verdad?.

Esperan que seas la más responsable y el modelo a seguir. A quién no le dijeron “Pórtate bien porque tu eres la hermana mayor” O “Tu hermana lo aprendió de ti”. Es frustrante tener esa responsabilidad y pensar que no puedes cometer ningún error porque eres la hermana mayor.

Eres la “bossy” por andar mangoneando y ordenando  a los menores. Una vez hasta me dijeron “La generala” (mi mamá incluida) y aunque se siente muy bien que los demás hagan las cosas por ti, no se siente tanto que te pongan este tipo de apodos.

Eres la reina de la casa, pero una vez que llegan tus hermanos menores empiezan los celos, las pesadillas, el no querer compartir tus cosas (o la atención de mamá), etc. Yo no recuerdo nada porque tenía dos años, pero mi mamá dice que lo pasé muy muy mal.

Tus hermanos menores te persigue por todas partes. Se visten como tu, actúan como tu y toman tus cosas porque quieren ser como tu. Digamos que somos sus modelos a seguir (en lo que les conviene) y a pesar de que a veces es halagador, también hay un momento donde ya quieres que lo dejen de hacer.

Eres LA persona a la que recurren cuando están peleados entre ellos o con sus papás.

Llega un momento en la vida en donde no eres lo suficientemente mayor para sentarte en la mesa de los “grandes” pero tampoco eres tan joven para sentarte con tus hermanos y los demás niños.

A veces puede ser agotador ser la hermana mayor. Tener esa  responsabilidad sobre tus hombros puede generar inconscientemente mucha presión.
Pero no todo es malo. Tu eres y siempre serás la primera en tu familia. Digamos que tu estrenaste a tus papás.

Así que estoy segura que ustedes van a concordar conmigo, amamos a nuestros hermanos pequeños y a pesar de alguna vez haber querido no ser la mayor, serlo es algo que jamás cambiaría por nada del mundo.

¿Que otros pros y contras tienes tu de ser la mayor y que no están en la lista?

M.

 

 

 

 

 

 

Hermanos: Nuestros primeros amigos

Cuando decidimos convertirnos en padres, lo hicimos con la idea de que nuestros hijos se llevaran de entre 2-3 años con dos propósitos; el primero poder disfrutar de las etapas claves de su crecimiento y darles el tiempo que se merecen a cada uno, y el segundo que no se llevaran tanto entre ellos  para que tuvieran una mejor convivencia.

Obviamente nuestros planes no fueron como originalmente los teníamos y el espacio entre ellos no es mayor a 2 años entre las dos niñas y 14 meses entre los dos pequeños.

Al principio escuché de todo en relación a la cercanía de edades, de hecho hasta chistes preguntando si no teníamos t.v para entretenernos en vez de estar haciendo hijos.
Traté de hacerme a la idea de que en un futuro, el trabajo y la relación entre/con ellos iba a ser mejor.
Ahora que tienen 5,3 y 1.6 años creo que empiezo a ver la luz y poco a poco me doy cuenta de la bonita relación que ellos están formando más allá de la de sangre.

Los hermanos son nuestros primeros amigos, son con los que hemos crecido y nos conocen por lo que verdaderamemte somos.

Convivimos mucho con ellos y cuando las edades son cercanas y están en etapas similares, se convierten en un equipo.
Con nuestros hermanos vamos conociendo sentimientos manifestados en otras personas, cómo reaccionan los demás y a ser considerados con sus sentimientos.
Aprendemos que cada miembro de la familia es diferente y de cierta forma a respetar esas diferencias. La clave es encontrar ese perfecto balance para poder llevar una buena relación, algo que nuestros padres nos enseñan durante la vida.

Yo soy la hermana mayor de 3 mujeres. Mis hermanas son mellizas y ellas siempre han estado juntas para todo hasta que una se casó y se mudó de país; yo creo que eso fue una gran influencia para que yo creciera siendo muy independiente. Sin embargo, no fue hasta que crecimos que nos dimos cuenta del verdadero lazo que nos une.
No hablamos muy frecuentemente (las tres vivimos muy lejos una de la otra) y somos muy diferentes las tres, pero la conexión existe y sabemos que al final del día vamos a poder hablarnos para encontrar el apoyo que necesitamos en ese momento.

Stephen Bank escribe en su libro “The Sibling Bond” (El Vínculo entre hermanos) Que la hermandad es la relación más duradera para la mayoría de nosotros, puesto que dura al menos un cuarto de siglo y es mucho más de la que nos une a nuestros padres.

Los hermanos son nuestros maestros. Para los que tienen la fortuna de tener un hermano mayor, de ellos vamos aprendiendo y dando pasos más avanzados por todo lo que nos enseñan; son nuestros modelos a seguir.

Entre hermanos colaboran y conspiran y se vuelven cómplices para lograr sus objetivos. Ya sea robarse una galleta de la alacena o convencer a mamá de que los suba a ese juego a la salida del super (después de hacer ojitos de perrito regañado, ¡claro!)

Entre hermanos juegan diferentes roles, son protectores, compañeros de juego, consejeros, fuente de envidia o de orgullo, nos atormentan, nos motivan y mucho más.

Se pelean constantemente pero después lo que recuerdan son las aventuras y las cosas que los hicieron felices; cómo jugaron, qué hicieron y cómo se divirtieron.

Entre hermanos se apoyan y cuando están pasando por momentos difíciles, se unen más. No importa cuánto hayan peleado y/o si tienen muchas diferencias, los hermanos logran hacer todo a un lado y ser fuertes el uno para el otro.

Nuestros hermanos nos forman. Nos ayudan a adquirir habilidades ya sea por convivencia o a la fuerza jaja; me refiero a compartir algún juguete o una nieve, negociar cuánto le toca a cada uno o a seguir órdenes (por eso del hermano mayor).

Nuestros hermanos son nuestros primeros compañeros y aunque hayan algunos muy cercanos y otros no tanto, la realidad es que nos guste o no, será una union que Dios nos mando de por vida, aprovechémosla! No tienen que ser tus amigos desde el principio, nadie marca eso; llegará un momento donde la edad ya no importará, sólo la unión que se tenga. 

Feliz Día del Amor y la Amistad!