¿Tienes un hijo intenso y de alta demanda?

Has escuchado la frase de “los segundos vienen corregidos y aumentados”?
Bueno en mi caso, mi segunda hija vino a corroborarnos este dicho y después de cuatro años, no hay día en que alguien me diga lo llena de energía y espíritu que es.

Mi niña es una persona que me llena de amor todos los días pero su energía e intensidad me tienen muy cansada.
Desde que se levanta no para de correr, de arriba abajo, perseguirla para vestirla es una odisea. Su perseverancia, determinación e insistencia en todos los sentidos es agotadora física y emocionalmente y hay veces que me siento frustrada y orillada a salir de la habitación para tomar un segundo aire.

Tener en la familia un hijo así es todo un reto, sobretodo si tienes más hijos que atender.

A este tipo de personalidad de se le llama Tozudo, pero la verdad es que se me hace una palabra muy ambigua y de contexto negativo. Algunos sinónimos pueden ser tercos, testarudos, obstinados entre otros, pero para mi punto de vista, estos se me hacen muy fuertes para un niño.

Para mi, es una personalidad llena de espíritu, viva y al máximo.

La mayoría son niños llenos de carisma que se ganan a toda la gente. Son simpáticos, divertidos y muchas veces eso les ayuda a salirse con la suya.

Son niños llenos de vida, perceptibles y eso los lleva a ser más sensibles. Sus emociones se intensifican al mil y cuando algo en realidad es sencillo, ellos lo llevan al extremo. (ej. Algún accidente pequeño, un berrinche por algo muy sencillo o cuando regresas a casa y su emoción por verte es demasiada).

Son personitas que se hacen notar y muchas veces, la gente por falta de comprensión, tolerancia y empatía, los puede llegar a confundir como una influencia negativa.
Habrá gente que quiera opinar sobre la personalidad de tu hijo y tu forma de criarlo. Que si es hiperactivo, que si le diste mucha azúcar, que no descansa lo suficiente, que si está sobre estimulado por ver la tele, que es un malcriado, un malosito, que no le pones límites, etc etc etc.

Su percepción los lleva a ser muy observadores y a tener sus sentidos muy desarrollados. Se pueden dar cuenta de muchas cosas, aún y cuando estas no se notan (ej. Cuando mamá está triste o papá está preocupado por algo)

No es fácil ser padre de un hijo así. Siento que es una lucha constante para todo, puesto que la mayoría de las veces las dos queremos diferentes cosas y no siempre hay la oportunidad de que se hagan las cosas a su manera y tiempo.
Muchas veces me voy a la cama pensando que tal vez pude haber hecho más, o haber jugado más...ya sabes, esa sensación de insuficiencia.
Pero como todo, hay formas en las que esta personalidad se puede manejar.

Hay muchas cosas que tomar en cuenta para poder direccionar esa energía y perseverancia para que el resultado sea algo positivo.
Todos los días es trabajar en ello (créeme TODOS LOS DÍAS).
Por eso, aquí te comparto algunas que yo llevo a cabo y que me sirven.

  • Habilidades de comunicación. Mensajes sencillos.
  • Instrucciones concretas.
  • Más flexibilidad en las rutinas. No romperlas, pero llevarlas más ligeras. Ser tan estrictos sólo hará que te estreses más.
  • Mucho contacto físico.
  • Toma lo que te sirva cuando te den consejo, sino sólo asienta con la cabeza.
  • Maneja con anticipación y suavidad los cambios, ya que ellos son susceptibles a ellos.
  • Paciencia.

RESPIRA. Esto lleva tiempo y si con algunos niños sirve una llamada de atención a la primera o algún soborno, con este tipo de niños vas a tardar más.

Recuerda, que todos los niños son diferentes y lo que le sirve a una familia, puede que a otra no.
Amo a mi hija como a nadie en el mundo y por tal motivo, he leído y me he documentado para poder compartirte mi experiencia.

Te dejo dos links de autores de libros que te pueden servir también.

Hijos Intensos, enfoque positivo de Mónica San Martín
Raising your Spirited Child de Mary Sheedy Kurcinka

M.

Tipos de crianza. ¿Cuál es la tuya?

El tipo de crianza que nosotros usamos con nuestros hijos, impacta en su comportamiento y su desarrollo; tanto que pueden tener un resultado positivo como negativo.

Un día platicando con mis amigas, les pedí consejos acerca de cómo manejar una situación con mis hijos.
Resulta que los 3 últimamente me contestan de una forma que no quiero permitirles. Para mi es una falta de respeto y además algo que definitivamente, no quiero que hagan con los demás. Ellas lo primero que me dijeron es que yo soy muy blanda, que necesito poner orden y de ahí, cayó una lluvia de estilos de crianza que le funciona a cada una.
Yo en lo personal, he leído tanto sobre este tema, que a veces mi cabeza está confundida. Sin embargo, hay ciertas cosas en las que mi postura es firme y por más que en ocasiones lo pierda, la violencia no es la solución. No ganas nada, generas miedo en ellos, los lastimas y al final tu también te sientes mal.

Te voy a presentar los tipos de crianza que existen y dime ¿con cuál te identificas tu?


Padre Autoritario.

Un padre autoritario establece las reglas de la casa y espera que sus hijos las sigan sin excepción.
Las cosas se hacen como los padres dicen y los hijos no tienen ninguna decisión ni aportación al respeto. De hecho una de las frases comunes de un padre autoritario cuando los hijos cuestionan el por qué?, es “porque yo lo digo”. No se les da una respuesta razonable y los hijos se quedan en las mismas.

Un padre autoritario, usa castigos en vez de consecuencias, lo cual puede afectar el autoestima del niño, incluso pueden tomar una actitud hostil y agresiva hacia los padres; están enojados con ellos por los castigos y no aprenden a tomar decisiones y solucionar problemas.

Los niños que crecen bajo este tipo de crianza, tienden a ser dependientes de sus padres, tímidos e inseguros.

Padre Democrático

Un padre democrático también tiene reglas y espera que sus hijos las sigan, sin embargo, a veces existen excepciones. Les explican a sus hijos la razón de las reglas y consideran sus sentimientos al establecerlas.

Con ellos no existen los castigos pero si las consecuencias, tanto positivas como negativas; todo con el fin de reforzar buenas conductas. Los verás usando algún método de cumplimiento de tareas o de conducta y con él alguna recompensa.
Los hijos se sienten seguros porque saben que sus padres los quieren y porque saben lo que se espera de ellos. La base más importante de este tipo de crianza es la comunicación.

Los padres respetan los intereses, las opiniones y la personalidad de sus hijos, aunque también los guían.
Los niños que crecen bajo este tipo de crianza, tienden a ser más felices y exitosos. Son buenos en la toma de decisiones y crecen siendo unos adultos responsables y seguros de expresar sus opinions.

Padre Permisivo.

El padre permisivo normalmente no cuenta con mucha disciplina en el hogar. Deja a sus hijos “libres” y solo entra en escena cuando hay un problema.
Tal vez pueda que haya algunas consecuencias por un mal comportamiento por parte de los hijos, pero normalmente es del pensamiento de “los niños siempre seran niños” o "déjalos, son niños".

Tiende a ser más amigo que padre, ya que, anima a que sus hijos platiquen con el; sin embargo tienen pocas exigencias de ellos.
Los hijos que crecen bajo esta crianza, tienden a batallar académicamente. Demostrarán problemas de conducta ya que, no tienen una figura de autoridad. Muchas veces tienen una autoestima baja y se les puede llegar a percibir tristes.

Padre Indiferente.

Un padre indiferente tiende a ser negligente. No conocen las necesidades básicas de sus hijos y esperan que estos se crien por si solos. Muchas veces la salud mental del padre o algún problema serio tiene mucho que ver.

No tiene idea de cómo educar a sus hijos o su desarrollo y generalmente les preocupa situaciones externas a la crianza.
Este tipo de padres, normalmente no saben lo que sus hijos están haciendo o por lo que están pasando.
No hay reglas en el hogar (o tal vez muy pocas) y por lo tanto tampoco expectativas.

Los hijos no cuentan con orientación y tienden a tener una baja autoestima, se sienten solos, tienen bajo desempeño en la escuela y problemas de conducta.


Como puedes ver, en este mundo hay de todos los sabores y colores. Tantas combinaciones, que cada padre recomendará lo que le sirve a su familia; recuerda que no siempre es lo mejor para otras.
La comunicación es esencial en una crianza respetuosa y positiva. Nuestros hijos merecen sentir y saber que son amados y respetados, aun cuando su comportamiento no es el que nosotros esperamos.

Establezcamos límites y normas, para que ellos sepan lo que deben de hacer y lo que se espera de ellos. Reconozcamos las cosas que hacen y lo orgullosos que estamos de ellos.

Y sobretodo, recuerda que nadie nace sabiendo ser padre. Tu sabes lo que es mejor para tu familia y lo estás haciendo bien.

M.

 

¿Por qué las madres cargan a sus bebés del lado izquierdo?

Te has dado cuenta que la mayoría de las veces cargas a tus hijos del lado izquierdo, apoyándolos justo en la cadera? Esto no es coincidencia.

La próxima vez que cargues a tu hijo mientras estás caminando, fíjate, ¿lo estás cargando del lado izquierdo? La ciencia ha demostrado que la mayoría de las mujeres lo hace. Aquí te vamos a decir por qué y te va a sorprender.

El preferir un lado cuando cargamos a nuestro bebé, no es algo de lo que nos demos cuenta enseguida. Pero esta tendencia en las madres humanas o de otra especie, es algo que los científicos se han preguntado por mucho tiempo.

Estudios recientes indican que el 70-85% de las mujeres tienden a cargar del lado izquierdo a bebés, niños pequeños o muñecas.
Esta inclinación no se limita a la maternidad solamente, niñas pequeñas preescolares, han demostrado que también lo hacen del lado izquierdo. Curiosamente esta inclinación no se encuentra en los hombres.
Mientras los papás si cargan del lado izquierdo a sus hijos, los hombres que aún no son padres, no demuestran niguna inclinación.

Por años, han existido teorías para explicar esta tendencia. Los científicos han profundizado en sus estudios para descubrir si es por la facilidad de hacer otras cosas mientras se carga al bebé, proximidad al corazón de la madre, sensibilidad en el seno izquierdo y factores socio-psicológicos.
Estudios recientes han demostrado que en realidad es algo más proveniente del cerebro.

ES PORQUE NUESTROS CEREBROS SE COMUNICAN.

Cuando una madre carga a su bebé del lado izquierdo, el hemisferio derecho del cerebro de la madre se acciona, dando como resultado que ella tenga una conexión con su bebé.
Así es como funciona.

  1. Cuando el lado izquierdo del cuerpo tiene contacto físico, hay una reacción en el lado derecho del cerebro.
  2. La relación que existe entre cada lado del cuerpo es opuesta al cerebro y a esto se llama Lateralidad.
  3. El lado derecho del cerebro, es el responsible del lenguaje, de interpreter las emociones, entre muchas otras cosas.
  4. Por lo tanto, cuando la madre carga a su bebé del lado izquierdo, el lado derecho de su cerebro se acciona y responde major a las necesidades del bebé.

Es así como lo describe la última investigación de Nature Ecology and Evolution“La posición del infant en el lado izquierdo de la madre, puede optimizar el tiempo de respuesta de ella, direccionando información importante a su hemisferio derecho del cerebro”

Lo que es más facinante, es que esta tendencia no es solamente de los humanos. Muchos mamíferos lo hacen también.
Esta investigación, observó el comportamiento de muchas especies de mamíferos, como caballos salvajes, venados, focas, canguros, ballenas, entre otros.
No solamente las madres mantenían a sus crías del lado izquierdo, sino que ellos decidían escoger ese lado también.

¿Impresionante verdad?

Texto original: Why most women carry babies on their left side
Traducción: Mi Rol de Madre

Referencias: Why do mothers cradle babies on their left?