¿Qué empacar en la pañalera?

¡Felicidades! Acabas de convertirte en madre de un pequeño angelito.
Este pequeño ser, tan adorable, inocente y perfecto, también es una personita que necesita de muchas cosas; pero calma, que no cunda el pánico, porque aquí te voy a ayudar con las cosas más importantes y esenciales para tu pañalera.

Como muchas madres primerizas, con mi primera bebé cargaba hasta con el perico; pero conforme fue creciendo y nosotros recibiendo más miembros en la familia, tuvimos que tomar una decisión: o la bebé y todas sus cosas, o nuestra espalda y sanidad. Aunque no lo creas, te voy a decir que se pueden las dos, pero hay que aprender a ser prácticas y esto no llega de la noche a la mañana.
Qué es lo que necesitas:

  1. Lo primero y más importante de que debes de tener son pañales y toallitas húmedas. Los pañales que sean de entre 2-4, sobretodo si estás lactando, porque los bebecitos evacúan más seguido.
  2. Cremita para evitar rozaduras.
  3. También un Cambiador. Este tapete plastificado en donde pones al bebé cuando no hay instalaciones adecuadas para hacerlo.
  4. Bolsitas desechables. Te sacarán de apuros cuando tienes pañales o ropa sucia y no tienes dónde ponerlos.
  5. Un cambio de ropa de lo más ligero que puedas encontrar, para que no pese tanto.
  6. Si estás dando fórmula, el kit que necesites según el tiempo que estés fuera de casa. Biberones y la fórmula medida en botecitos.
  7. Trapitos repetidores y un babero, no querrás que el bebé se manche (o tu) de lechita, cuando se puede evitar fácilmente.
  8. Una cubierta para lactar en caso de que te guste tener más privacidad.
  9. Chupón (o trapito) si tu bebé está muy apegado a ellos.
  10. Gel antibacterial o toallitas antibacteriales. Nunca sabes si a donde vas está limpio o no, sobretodo las mesas, barandales o cualquier cosa que tu hijo quiera chupar.
  11. Snack y agua, en caso de que tengas un toddler.

ESPERA...¡No te olvides de ti!

He visto miles de millones de madres que aparte de llevar la pañalera, cargan con una pequeña bolsita para ellas. Yo en lo personal no lo hago, porque bastante tengo con cuidar una cosa, menos dos.
Lo que si debes de cargar para ti y es importante es lo siguiente:

  1. Almohaditas absorbentes de lactancia, no querrás dar un espectáculo y que la gente se te quede viendo.
  2. Pastillas para el dolor de cabeza. Muchas veces por el estress de salir y todo nuevo con el bebé, puede generar dolor de cabeza, así que para que esto no te detenga, carga al menos dos pastillas.
  3. Una t-shirt ligerita, hecha rollito por si en algún momento terminas con algún fluido de dudosa procedencia 😛
  4. Tu teléfono móvil.
  5. Cartera con teléfonos de emergencia.
  6. Lentes.
  7. Papel y pluma.
  8. Un lipstick, recuerda que ser mamá no significa que dejes de arreglarte (aunque sea un poquito, eso nos hace sentir mejor).
  9. Agua (opcional)

Extras.

Hay algunas cosas que siempre nos pueden sacar de apuros. La verdad es que no son necesarias, pero si no te importa cargarlas puedes agregar a tu lista:

  1. Protector solar.
  2. Un gorrito para el sol.
  3. Pañuelos.
  4. Juguetes, colores y una libreta para entretener al pequeño.

Recuerda que siempre es bueno tener un kit de cambio para emergencias, en el coche. De verdad que a mi si me ha sacado de apuros; sólo no te olvides de revisarlo periódicamente.

Espero estos tips te sirvan y a la próxima que salgas con tu pequeño, tu bolsa no pese tanto.

Y tu, ¿Qué tanto llevas en tu pañalera?
M.

Pañalera Colorland de Babycchinos

Conociendo a Dany O’Shea

 
Conocí a Dany en el invierno del 2012. Estaba muy nerviosa pero sabía que quería conocerlo.
Yo estaba pasando por un momento muy obscuro. Tenía un poco más de 5 meses de embarazo de mi segunda hija (osea…toda hormonal), el invierno en Inglaterra estaba muy pesado, no había ido a mi país en un año, entre otras cosas más. Con la demanda de una niña de casi dos años y el cansancio del embarazo, mi mente se empezó a saturar.
Tenía la vida perfecta, vivía en una ciudad increíble, con un estilo de vida envidiable, con un esposo maravilloso y una hija adorable pero...¿Por qué lloraba todas las noches y estaba tan irritable?!
 
Había escuchado sobre la depresión post parto; que esta podía llegar hasta un año después de dar a luz y demás; pero claro que no iba a ser eso, ¡Mi hija estaba por cumplir 2 años! Sin embargo, cuando me puse a investigar sobre el tema, leí que también puede haber depresión y extrema ansiedad en el embarazo. Con mi investigación coincidí con muchos de los síntomas que mencionaban y la verdad es que estaba cansada de sentirme así. Hice una cita con mi doctor general y de ahí en adelante lo demás es historia.
 
Dany es un psicoterapeuta del area antenatal del hospital donde tuve a mis hijos. Es una persona carismática y objetiva.
Esta área se encarga de dar servicio psicológico a niños, mujeres embarazadas, mamás que tienen una relación complicada con sus hijos (¡¡no es mi caso he!!) y mamás en general.
Fui referida con él y cada dos semanas o una vez al mes nos reuníamos para platicar y con eso sentía que cada vez que lo hacíamos, se me quitaba un peso enorme de mis hombros y la mortificación de abrumar a mi esposo con mis problemas, que de cierta manera, yo sentía que no eran nada a comparación de los suyos en el trabajo.
Aunque si me recetaron un medicamento en caso de ansiedad extrema, nunca lo llegué a tomar (¡de buenas uff!), pero si supe de casos en donde mamás llegan a necesitarlo y con un equipo detrás de ellas, lograr superarlo.
 
Él me entiende y honestamente ahora que me he mudado de ciudad lo voy a echar de menos. Tengo mucha suerte de haber accionado a tiempo y haberlo conocido.
 
La depresión y la ansiedad son problemas bioquímicos, y por ello es posible que no puedas evitarlos completamente si tienes tendencia a sufrirlas.
Si presentas algunos de estos síntomas sin tener alguna respuesta al por qué ponte alerta:


Irritabilidad

Falta de energía
Agotamiento
Patrones de sueño alterados
Aislamiento
Preocupación excesiva
Tristeza
Pánico
Baja autoestima
Pérdida del apetito (o apetito excesivo) 
Dolor muscular

Aunque no estés embarazada o ya hayas pasado la etapa de la posible depresión post parto y te sientes así te comparto algunos puntos que me fueron de mucha ayuda:
 
Llévate las cosas con calma: hay cosas que no se necesitan hacer de inmediato. Trata de organizarte para que no te satures. Habla con tu pareja y acuerden en cómo dividir las tareas del hogar.
Speak up: Habla de tus sentimientos, miedos, inquietudes y temas que te tengan intranquila. Tu pareja, amigos y familia saben que estás pasando por una etapa donde muchas cosas están fuera de tu control.
Descansa: Es importante hacer una pausa. El ser mamá require de mucha energía y a menos de que alguien nos la inyecte, esta se acaba. Trata de darte al menos 15 min donde te sientes y logres cerrar los ojos; a veces una “power nap” es mucho más efectiva que varias horas durmiendo.
Es totalmente normal sufrir de estos síntomas. Los cambios hormonales y la rutina orillan a que perdamos nocion de la situación por la que estamos pasando.
Investiga: lee e infórmate sobre lo que estas sintiendo sin embargo, no llegues a una conclusión apresurada. A menos de que tu misma seas una psicoterapeuta, muchas veces nos mal informamos y por lo que estamos pasando puede ser temporal.
Sal: yo se que suena imposible pero no lo es. Si tienes a tu familia cerca, pídeles que te ayuden a cuidar por un par de horas a tu hij@. Si no tienes familia y puedes costearlo, contrar a una niñera o deja a tu hij@ con tu pareja. Ese par de horas te hará bien y te ayudará a despejarte y a tomar aire fresco.
Busca ayuda: el hecho de que busques ayuda no significa que seas débil. Eres fuerte y honesta y al final del día tu debes de estar bien para que tu familia esté bien. Hay doctores especializados y grupos de apoyo que te ayudarán a sentirte mejor.
 
Recuerda
 
La salud emocional es tan importante como la salud física. Es muy sencillo y tu te conoces mejor que nadie, si sientes algo que tu sabes que no es normal o común en ti, es hora de tomar acción.
 


M.