Un cumpleaños en tiempos de pandemia

Celebrar el cumpleaños de alguien de la familia siempre es emocionante. Mucho más, cuando el que cumple es tu hijo. Muchas de nosotras nos preparamos con anticipación para celebrarlo. Algunas hacen una gran fiesta; otras invitan a los amiguitos a la casa; algunas llevan pastel al colegio y otras salen a comer con toda la familia. Sea como sea el festejo, la intensión es que no pase desapercibido. 

Nosotros todos los años invitamos a 3 amiguitos a la casa para un playdate; se quedan a merendar y después con un pastel cantamos Happy Birthday. Es algo lindo, sobretodo porque la fiesta la hacemos varias semanas después por cuestión de disponibilidad en los salones. 

Este año no fue la excepción. Con un mes de anticipación, les avisé a las mamás de los amiguitos que mi hija quería invitar a la casa; separé el lugar donde iba a ser la fiesta; envié las invitaciones; mandé pedir el pastel y me organicé para comprar los regalos que le íbamos a dar.

Poco (o nada) pensaba que este festejo no se iba a poder llevar a cabo en lo absoluto.

Habíamos escuchado de un virus en China que estaba atacando a toda la población. Muy surreal pero como era en un país tan lejos, nunca pensamos que iba a cruzar continentes. Luego que llega a Italia, España y todo se vuelve más cercano.

Los rumores empiezan a circular, la gente empieza a hacer copras de pánico; y en menos de lo que nos damos cuenta, el Primer Ministro de Inglaterra, da la orden de que se cierren las escuelas, trabajar desde casa y no salir si no es necesario; y es ahí donde a todas nos cae el 20 de lo que realmente estaba pasando. 

Las madres de la escuela preocupadas, cancelaron el playdate. Todos los restaurantes, cafeterías, zonas de juegos comenzaron a cerrar. Los supermercados no se daban abasto con productos y sus entregas estaban hasta el tope. Las pastelerías ya no entregaban pasteles, los centros comerciales y las jugueterías cerraban sus puertas también.

¿Qué hacer cuando un cumpleaños es en medio de una pandemia?

Creo que como madres nos duele mucho. No es lo que esperábamos obviamente. Los niños están decepcionados porque no van a poder festejarlo con sus familiares y amigos. La fiesta que tanta ilusión tenían tendrá que posponerse hasta nuevo aviso. No pueden recibir regalos del exterior y en algunas ciudades, hasta salir a caminar alrededor de la cuadra está prohibido. 

Jamás nos imaginamos vivir una pandemia. Pero estoy segura que como madres, siempre nos las ingeniaremos para hacer de un cumpleaños algo especial

Improvisaremos el pastel más delicioso que podamos hornear. Haremos una comida familiar que normalmente no hacemos, ya sea un picnic en el patio, unas hamburguesas al asador, un buffet de nieve con chispas de colores y demás. Nos saldrá nuestro lado creativo y envolveremos los regalos con lo que tengamos en casa, periódico, papel reciclado, hojas blancas decoradas con mensajitos y etc. 

Encontraremos algún globo viejo y con un letrero grande escribiremos Feliz Cumpleaños.

Colorearemos una tarjeta especial y cada miembro de la familia podrá escribir su mensaje.

Y así viviremos un cumpleaños diferente.

Nadie previene este tipo de eventos. Nadie estamos preparados. Ni nadie nos enseña a saber actuar y todas lo hacemos lo mejor que podemos.

Hoy más que nunca celebramos la VIDA de nuestros seres queridos. Hoy más que nunca celebramos su SALUD, que es lo más importante. En un futuro podremos contarles a nuestros hijos y a nuestros nietos, todo lo que hicimos para hacer de estos momentos, lo más normal que se puede con lo que se tenía a la mano.

Vamos a salir de esta van a ver. Sólo cuídense.

Y esperemos que un futuro no muy lejano, podamos celebrar este y muchos cumpleaños más.

M.

Cómo es una fiesta infantil en Inglaterra

No cabe duda que los mexicanos tenemos la fiesta en la sangre.
Nos encanta invitar hasta el primo lejano del sobrino de nuestro mejor amigo. Duran horas primero porque se quedan hasta que se pueda, pero también porque somos muy impuntuales y llegamos bien tarde. Se piensa en todo y en todos y a veces hasta echamos la casa por la ventana. Hay comida hasta decir ya basta y aparte de contar platillo para cada invitado, contratamos extras y tenemos mesa de postres y botanas.
Para nosotros los mexicanos, el primer cumpleaños, 2do,3ro,4to…..100 es de igual importancia y a veces las festividades duran hasta una semana (sino que todo el mes).

Yo como buena mexicana obvio traigo en la piel esa forma de festejar. Me gusta y lo disfruto y se me da.

Ciertamente cuando te mudas a otro país, descubres una cultura nueva y en algunas cosas totalmente diferente. La forma en que los padres organizan una fiesta infantil aquí en Inglaterra no es la excepción.

Al principio no te das cuenta de lo que sucede detrás de la fiesta. Tu te presentas como invitada con tu regalo y dispuesta a disfrutar. Pero tan pronto como empieza a tomar forma la fiesta, ya es hora de comer, soplar las velas del pastel y san se acabó.
No es sino que hasta que tu organizas una fiesta, que todo comienza a tener sentido. Y entiendes por qué las fiestas duran entre 1:30-2:00 horas.

Comienzo con el tempo de anticipación en el que se envían las invitaciones. Este puede ser de 1 mes hasta mes y medio antes de la fiesta. Se pone fecha límite para confirmar y si alguien no ha confirmado, se le contacta o se da por hecho que no va a asistir.

Como bien sabemos, las familias aquí en Europa son muy pequeñas, 1-2 hijos. Entonces la verdad es que no se tienen que preocupar por invitar a toda la familia y con eso llenar la fiesta. Además que en muchísimos casos, el valor de la familia no es tan especial como lo es en Latinoamérica.
Los niños comienzan a ir a la escuelita a partir de los 3 años. Antes solo están con la mamá y los que van a la guardería privada, raramente los papás que trabajan, conviven con los demás; así que no hay el compromiso de invitar a extraños.

El máximo de invitados en los sitios de juegos, son de 25 personas. Los salones de los colegios son de 30 alumnos, así que es imposible invitar a todo el salón (y menos a los amigos de fuera). Así que sólo invitas a los VIP o a los favoritos. Al principio eso me mortificaba porque no quería herir los sentimientos de algún compañero, pero los padres aquí lo saben y entienden que no es nada personal.

Si quieres invitar a más gente, tienes que rentar los famosos Halls, que básicamente son salones de eventos, los cuales te los dan con sillas y mesas, pero tu tienes que armar todo, traer tu propia comida, decoración, desechables y todo lo necesario para tener una fiesta.
Estos Halls los rentan por hora; son relativamente baratos. Normalmente pagas 1hr extra antes del evento para decorar y alistar todo y 1hr después para poder limpiar y entregarlo como lo encontraste. En algunos no se permite pegar sobre las paredes y si decides decorar, te las tienes que ingeniar.
Cabe mencionar que, entre más grandes de edad son los cumpleañeros, las fiestas van disminuyendo en tamaño y se vuelven mas VIP.

La comida de los niños es muy básicay te vas a sorprender. Todo lo ponen en charolas en el centro de las mesas y cada niño y/o papá se encarga de servir.
Entre la comida y bebidas puedes encontrar

  • Sándwiches de ya sea mantequilla con jamón, mantequilla con queso o mantequilla con mermelada de fresa.
  • Salchichas cockteleras.
  • Cuadritos de pizza margarita
  • Galletas
  • Papitas
  • Nuggets de queso
  • Uvas y Fresas
  • Palitos de zanahoria y pepino
  • Jugo de concentrado de naranja o grosella negra y agua.

Y los papás no están contemplados. Así que si no te comes las sobras de tus hijos, puede que te mueras de hambre durante la fiesta.

En cuestión de entretenimiento, si la fiesta no se lleva a cabo en una zona de juegos, lo más común es que se contraten magos, disco móvil, animadores temáticos o maestros de futbol o baile para que les organicen a los niños partidos o coreografías. Los contratas por 2 horas, pero ellos descansan mientras los niños están comiendo.

El pastel es otro tema importante. Son muy caros y meramente decorativos en la fiesta. Mucha gente prefiere hacerlos ellos mismos. Aquí después de cantar las “Mañanitas” y soplarle a las velas, se lo llevan a partirlo, pero no te lo dan sino hasta el final dentro de la bolsita de dulces, cuando te vas

Los dulces. Aquí no se acostumbra a dar tantos dulces. Están traumados con el azúcar. Obviamente no rompen piñatas y cuando alguna fiesta hace esta tradición tan mexicana, nadie sabe qué hacer. No se saben la canción, no tiene sentido del peligro con el palo, no saben que hacer cuando se rompe y caen todos los dulces al piso y obviamente no se los pueden comer todos en ese instante.
En la bolsita te dan 2-3 dulces y nunca vas a ver una mesa de dulces.
Sobre las bolsitas que se dan al final, aparte de la rebanada de pastel, es común que te den juguetitos como pequeños rompecabezas, hombres elásticos, avioncitos de papel, pulseritas, pelotas que rebotan, libros pequeños para colorear o artículos temáticos según la fiesta. Honestamente, juguetes que terminan en la basura al día siguiente.

Los regalos como todo, depende de quién te lo de. Aquí las clases sociales están mezcladas. Así que te puedes encontrar desde algo muy sencillo, el juguete más caro, dinero o vouchers. Sea cual sea el invitado, se envían tarjetas de agradecimiento personalizadas mencionando el regalo y cuánto te gustó.

Bueno, ahora entienden por qué organizar una fiesta infantil puede ser un dolor de cabeza. La cultura aquí no es de echar la casa por la ventana y para los padres, rara vez hay alguna fiesta que haya sido LA FIESTA.

Aún así creo que estos eventos, nuestros hijos llegan a tener mejor vida social que nosotros; así que mejor a disfrutarlos.

M.