Qué pasa con mamá cuando los hijos crecen

No tienen idea de cuánto trabajo me ha costado escribir esto.

Para las que aún no me conozcan, les hago un resumen de mi maternidad.
Me convertí en madre hace poco más de 7 años; planeamos a nuestra segunda hija y 5 meses después de que ella nació, de la nada nos enteramos que estaba embarazada otra vez.

De ahí en adelante, mi mundo giró alrededor de estas pequeñas personitas.

Ser madre en el extranjero, como ya lo he platicado antes, puede ser muy complicado, sobretodo si no tienes familia cerca. En muchos países, no se acostumbra enviar a los niños a una guardería de no ser porque los padres trabajan y estas son muy caras. Aquí el pre escolar comienza hasta los 3 años y solo unas cuantas horas a la semana. Por ende, los niños pasan mucho tiempo con sus madres.
Los llevamos a todas partes y aunque es lindo pasar tiempo con nuestros hijos, hay veces que para algunas, esto puede ser muy abrumador.

Este año después de que me convertí en madre por primera vez, tenderé todas las mañanas libres para hacer lo que yo quiera…
…y la verdad es que NO se qué hacer.

Estoy entrando a una etapa de mi vida que nunca había experimentado.
Los tiempos han cambiado, pero yo también he cambiado. Aunque soy Melissa, en realidad soy Melissa madre de 3, esposa de 1 y responsable de una casa y todo lo que esta conlleva.

Cuando los hijos se van, es muy duro para las mamás. Si, por un momento brincamos de felicidad gritando “Libre soy, libre soy”; pero la realidad es que muchas enfrentan la soledad y eso aunque por un momento se disfruta, después se vuelve vacía.
A esto se le llama Síndrome del nido vacío. Y aunque la mayor parte del tiempo las madres somos las que lo sufrimos, los padres lo pueden sentir también. Cabe recalcar, que este síndrome es más enfocado a cuando los hijos abandonan el hogar definitivamente, pero se puede aplicar a cuando crecen y se vuelven más independientes.

Por eso yo creo que también es un momento de re encontrarse.
¡RE ENCONTRARME...pero si nunca me he perdido! Bueno, aunque no lo crean, si. No somos las mismas. Ni de cuanto éramos solteras, ni cuando decidimos compartir la vida con alguien más (para las que lo hicieron) y MENOS después de convertirse en madre.

Todo cambia, el cuerpo, las responsabilidades, las prioridades TODO.
Pasamos de ser X, a ser la mamá de Y y poner sus necesidades antes que las nuestras.

¿Alguna vez fantaseaste con qué harías si tuvieras un poco más de tiempo cuando tus hijos ocupaban todo tu tiempo? Bueno ahora es el momento.

¿Pero qué pasa si no sabes qué hacer como yo?

Bueno, me cuesta decirlo, pero a veces creo que no he encontrado lo que me llene realmente.
Algo que me haga sentir realizada y que al mismo tiempo aporte a la comunidad. No tengo ni la remota idea de qué puede ser eso.

Lo que si te puedo recomendar, son algunos puntos para que puedas salir adelante y no mueras en el intento. Los podemos intentar juntas.

Primero reconoce tu pena. Es normal sentirse así, es una especie de pérdida.
Descansa y tómate tu tiempo. No te apresures a comprometerte a algo hasta que ya tengas un balance.
Retoma actividades que hacías antes y te gustaban (tal vez todavía las puedes disfrutar)
Busca alguna actividad nueva que se lleve a cabo cerca de donde vives.  Nunca sabes si pueda gustarte y encuentres un nuevo hobby.
Busca un voluntariado ya sea en la escuela de tus hijos, en algún sanatorio o en donde tu sientas que puedas ser de gran ayuda.
Haz ejercicio. Mantén tu mente ocupada.
Estudia algún curso que sea de tu interés. No tiene que ser universitario.
Sal con amigas que estén en la misma situación que tu.  Tal vez juntas, el tiempo sea más divertido.

Algo que he aprendido conforme pasa el tiempo, es que este sentimiento se terminará en cuanto nos adaptemos a nuestra nueva rutina. Así que a ponernos manos a la obra y a volver a re encontrarNOS.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace años que tuve que ponerle a mi vida profesional una mega pausa, ni siquiera se si lo que aprendí todavía sirve.

No te olvides de tus pasatiempos favoritos

Durante toda nuestra corta vida (¡Aha!) hemos tenido pasatiempos. Algunos cambian y otros permanecen, pero no conozco a nadie que no tenga algo que ame hacer (aunque sea dormir).
Yo creo que muchas de nosotras tuvimos que poner en pausa algunos de nuestros pasatiempos favoritos. Ya sea porque requerían de cierto esfuerzo físico, porque eran presenciales y no había quién cuidara a los hijos, porque son muy tarde en el día y una ya se siente como un saco de papas o simplemente porque no hay motivación. Sea la razón que sea, es muy triste no hacer lo que te gusta ¿No?

Por ejemplo, una de mis grandes pasiones siempre ha sido bailar. No se si sea buena, pero me gusta tener la música a todo volumen, bailar con ritmo y aprenderme una coreografía. Tengo tan buena memoria con el baile, que todavía me acuerdo de coreografías que bailé en la preparatoria.
Bueno, ese pasatiempo lo puse en pausa cuando me mudé a Alemania, por el idioma y en lo que encontraba una buena academia. Luego lo volví a poner en pausa cuando recién me embaracé por primera vez y apenas hasta ahora, lo retomé. ¿Por qué hasta ahora después de 7 años? Bueno digamos que no hay muchos sitios en donde pueda hacerlo de forma flexible y tampoco muchos para adultos (y menos mamás). El caso es que ahora todos los lunes a pesar de que esté muy cansada, a las 7pm voy al gimnasio y por 1hr bailo bailo bailo y salgo muy feliz.

Otro de mis pasatiempos favoritos y que lo he podido combinar con la maternidad y hacerlo también de manera profesional, es hacer cuadros con palabras haciendo un tipo crucigrama, usando pequeños mosaicos como los que se usan para el juego de mesa Scrabble.
Así es. Le ayuda a mi cerebro a pensar para poder hacer los crucigramas y además me relaja porque necesita de mucha precisión. Así que cuando los hago, es en la noche, cuando los niños están dormidos y puedo hacerlo en silencio, sin que nadie me mueva y a mi tiempo.
A esta actividad en particular no le he podido dar ninguna publicidad por cuestión de tiempo; pero los que me conocen y les gusta mi trabajo, me lo piden y yo termino muy contenta también.

Siempre he dicho que para nosotras las mamás, el tiempo es nuestro peor enemigo.
Siempre estamos corriendo y siento que pocas veces, nos sentamos a disfrutar los momentos que llenan nuestro día.

Darnos un tiempo para poder hacer lo que nos gusta es primordial. Es algo que nos gusta hacer y disfrutamos. Nos alegra el momento y de alguna manera le aporta algo diferente a nuestras vidas. Al fin y al cabo nuestra vida también es importante.

Por eso yo te sugiero que encuentres (o retomes) tres pasatiempos.

Uno que te ayude a hacer dinero.
Uno que te mantenga en forma.
Y uno que te ayude a ser creativa.

Sean los que sean, que te ayuden a salir de su estado de confort y te motiven a seguir adelante.

Para que estés muy organizada con tu tiempo, yo te recomiendo los nuevos relojes de Daniel Wellington. Ahora sacaron su nueva colección de verano Roselyny Bayswatercon correas intercambiables y la verdad es que están divinos.
Ya sea para ti o para un regalo especial, no te quedes sin echarles un vistazo en www.danielwellington.com/mx y si te gustan te comparto mi descuento del 15% con mi código MIROLDEMADRE

Cuadritos de malvavisco con arroz inflado y chocolate

Mis hijos son amantes de estos deliciosos cuadritos de malvavisco, arroz inflado y chocolate.
La verdad es que los venden en todas partes, pero en esta ocasión los preparamos para un evento especial. El colegio de mis hijos invitó a todos los alumnos a que a través de diferentes iniciativas, lo ayuden a recaudar dinero. Enviaron a casa dinero prestado y durante las vacaciones, nosotros tenemos que hacerlo “crecer” a través de estas iniciativas.
Una amiga me dio la idea de cocinar algo y enviarlo a la oficina de mi esposo, así que estos cuadritos seguro no pasan desapercibidos con el antojo de media mañana (o de la tarde).

Te comparto la receta y no se te olvide compartirnos tus fotos si te animas a prepararlos también.

12 porciones

Necesitas:

1 Molde cuadrado de 20x20 engrasado

1 Espátula

1 Sartén profundo

Papel encerado

Ingredientes

50grs de mantequilla

200grs de malvaviscos

150grs de arroz inflado

1cda de esencia de vainilla

300 grs de chocolate de repostería obscuro

Preparación

En un sartén derrite la mantequilla.

Agrega el malvavisco y con movimientos envolventes, mezcla con la mantequilla líquida.

Revuelve poco a poco a fuego lento hasta que el malvavisco se haya derretido completamente.

Agrega la vainilla.

Agrega el cereal.

Retira el sartén de la estufa y mezcla todos los ingredientes de forma envolvente para no romper el cereal.

Vierte la mezcla sobre el molde cuadrado y con ayuda del papel encerado, aplasta para que todo quede nivelado.

Refrigera por 10 minutos.

Aparte, derrite el chocolate a baño maría o poco a poco en el microondas, revolviendo para que no quede ningún grumo.

Sobre la superficie de la mezcla del cereal y malvavisco, vierte el chocolate y con una espátula, esparce de manera que quede uniforme.

Refrigera por 10 minutos.

Corta en cuadritos (9) o rectángulos (12)

Guarda en un recipiente con tapa.

 

 

 

 

Soy Mujer

Cuando me propusieron escribir sobre el Día Internacional de la Mujer 2016, obviamente lo primero que pasó a mi mente fue escribir sobre las maravillas que como mujeres podemos hacer, como el dar vida. Sin embargo, me detuve y recapacité que han sido 5 años consecutivos, sin descanso en donde de lo único que hablo es de la maternidad y todo lo que conlleva.

No me malinterpretes, ser madre es una experiencia incomparable, donde el amor desinteresado que hay  entre madre-hijo no lo voy a encontrar en ninguna otra parte y aunque para mi ha sido un rol desafiante, es el más hermoso que he desempeñado hasta ahora y no hay duda de que amo a mis hijos y no hay nada que por ellos no haría.

Pero…yo antes de ser mamá era una persona también, con historias, sueños diferentes, metas propias pero sobretodo MUJER.

Para las que trabajábamos antes de tomar el rol de la maternidad, es común que lo primero que pensemos es en el ámbito profesional que dejamos atrás una vez que nos convertimos en madres.

Mi caso no es la excepción.

Siempre me he considerado una persona ambiciosa. Me gradué con excelencia de la Universidad y cuando comencé a trabajar, tenía metas muy claras en el ámbito profesional.

En mi última experiencia laboral, me topé con una persona que fue digna de mi admiración, la CEO del grupo Pepsico Indra Nooyi.
Aunque para ser realistas, no es una posición en donde ni en mis mejores sueños pensara en llegar algún día, ciertamente el hecho de ser una persona segura de si misma, llena de confianza y coraje para sacar la gente y los objetivos adelante, creo yo que es digno de seguir en cualquier persona.

Pero antes de ser una profesionista también era una individuo. Alguien que le gustaba hacer muchas cosas, que le daba miedo el cambio pero que lo celebraba cuando llegaba. Alguien que le gustaba aprender y que no veía una diferencia entre un hombre y una mujer.

Hemos llegado al siglo XXI y aún siguen las discusiones de cuál género es mejor, si es Femenino o el Masculino.

¿Sabías que una de las razones por este día aparte de promover los derechos de la mujer es lograr la igualdad de género?

Puede ser polémico, pero a mi punto de vista, me queda claro que no somos iguales y ni soñar en serlo, sería muy aburrido ¿No crees? Tampoco creo que uno sea mejor que el otro. Somos diferentes y ser diferentes es bueno. Nos complementamos en muchas cosas y dentro de cada género hay una extensa gama de sabores, colores y formas que nunca acabaríamos la lista de fortalezas, virtudes, debilidades y defectos de cada una.
Me da gusto que haya un día para nosotras, digo…A quién no le gusta tener cualquier excusa para celebrar ¿no? pero no me gusta que sea una excusa para gritar a los cuatro vientos lo especiales y únicas que somos, por que de entrada lo somos y no necesitamos decirle ni recordarle a nadie eso.

Si, este día es un buen momento para reflexionar acerca de los avances logrados, pedir más cambios y celebrar la valentía y determinación de mujeres de pie que han jugado un papel clave en la historia de sus países y comunidades.

Nosotras podemos ser lo que soñamos. Por que somos personas determinadas, fuertes y libres.
Si, nos ha tomado un largo camino y muchas han sacrificado mucho para que las nuevas generaciones podamos llegar a ser lo que ahora somos.
Estoy determinada a enseñarles a mis hijas el amor propio, la autoestima, el respeto y recordarles el valor que tienen ante todos.
Que existen mujeres que han hecho grandes cambios en la historia y a pesar de sus debilidades, han salido adelante, no solas, sino con el apoyo de mucha gente. Son mujeres poderosas y merecen nuestra admiración y seguimiento.

  • Reina Victoria -  Reina de Gran Bretaña e Irlanda de 1837-1876
  • Amy Poehler - Actriz Americana
  • Malala Yousafzai - Activista Pakistani y Ganadora del premio Nobel
  • Frida Kahlo - Pintora Mexicana
  • Audrey Hepburn - Actriz Americana
  • Madre Teresa de Calcuta - Monja religiosa y misionaria
  • Reina Elizabeth - Reina del Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda de 1952 -
  • Angela Merkel - Ministro de Alemania
  • Jane Austen - Escritora Inglesa
  • Marie Curie - Física y Química
  • María Montessori - Física, Educadora y Pedagoga


¡FELIZ DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER!

 


Soy una mujer, escúchame rugir
En números tan grandes que no se pueden ignorar
Y ahora se mucho como para regresar y pretender
Por que lo he escuchado antes
Y he estado ahí en el suelo
Pero nadie me podrá hacer menos nunca más

Oh si, soy sabia
Pero es sabiduría nacida del dolor
Si, he pagado el precio
Pero ve todo lo que he logrado
Si tengo que,
Voy a hacer lo que sea
Soy fuerte
Soy invencible
Soy una mujer

Soy una mujer mírame crecer
Mírame ponerme de pie
Así como abro mis brazos por toda la tierra
Pero todavía soy pequeña
Con mucho camino por recorrer
Hasta que logren mis hermanos entender

Oh si, soy sabia
Pero es sabiduría nacida del dolor
Si, he pagado el precio
Pero ve todo lo que he logrado
Si tengo que,
Voy a hacer lo que sea
Soy fuerte
Soy invencible
Soy una mujer