Tengo celos del papá de mis hijos

Si me sigues desde hace tiempo, sabrás que soy una mamá en el extranjero sin familia cerca con quien contar cuando se necesita (o al menos no al último minuto). Por lo tanto mi esposo y yo sólo nos tenemos el uno al otro y nos aventamos toda la carga familiar entre los dos.

Debo confesar que he sido muy afortunada, porque mi esposo siempre ha ejercido su paternidad de una manera excepcional. No me malinterpretes, no es perfecto, si tiene sus cosas como todos; pero la verdad es que mejor papá, mis hijos no podrían tener.

Como sabes, hace un par de meses, tuve la oportunidad de viajar por 10 días yo sola. De entrada fue algo estresante. En mi cabeza sentía que debía de dejar absolutamente todo listo y como quien dice en “bandeja de plata”. Una sabe la friega que se lleva en el hogar y no se la quería dejar a mi esposo cuando encima, tiene que ir a trabajar. Pero la realidad, es que papá sabe exactamente lo que se tiene que hacer y si no, se las arregla.

Verás, yo no conozco lo que es que mis hijos pasen por encima de su papá para preguntarme o pedirme algo. NO. De hecho cuando estamos los dos, primero se dirigen a él para preguntarle o pedirle cualquier cosa. La verdad es que me cala Y MUCHO.
Hemos crecido con la idea de que la madre es la principal en la familia. Porque el padre trabaja, llega tarde, a veces no se involucra mucho con los hijos, etc. Y si, hay muchos casos así…tal vez más de los que me gustaría aceptar. Pero hay el otro lado de la moneda, en donde el papá lleva un rol muy importante en la familia, que no solamente es el de aportar económicamente.

Cuando un padre ejerce su responsabilidad para con sus hijos, no solo está formando parte de un equipo, sino que también está haciendo un vínculo de confianza con sus hijos.
Hoy en día los Roles en la sociedad ya están muy mezclados. El que los hombres lleven una paternidad más activa, no es símbolo de debilidad. ¡Y eso me encanta!

Hace tiempo platicaba con una amiga que está separada del papá de su hijo y lo tanto que le afectaba que su hijo no quisiera irse de estar con su papá, o lo llamara seguido y demás. La entendía perfectamente, porque a pesar de que papá y yo vivimos juntos, cuando él llega, se olvidan de mi. Literal no existo y aunque trato de verlo de una forma fría, no deja de lastimar mi corazoncito.
Y todos esos sentimientos son normales. Una se la parte durante todo el día, para que llegue papá al que no ven y todo su mundo se centre en él.

Pero saben qué, a pesar de que me ha costado tantas veces pensar en el tema y hablarlo con mi terapeuta, he hecho las paces con ese demonio. Porque pienso en todas esas familias en donde el padre sólo cohabita en el hogar. Que no tiene ninguna relación con sus hijos y no los conoce. Piensa en él y solo en él. Y la verdad, es que me siento afortunada de que papá sea un excelente papá (aunque a veces tenga celos de él)

Así que un aplauso para esos padres que están con nosotras. Hacen equipo, salen al encuentro de sus hijos en llanto, los limpian, los bañan, los pasean. Los apapachan y les llaman la atención con amor. Gracias por ser unos buenos padres para ellos.

Las 23 tendencias más raras sobre crianza en los últimos 100 años.

Dale a tu hijo café o déjalo que gatee en el balcón de tu edificio.
Así es, esto es lo que decían los expertos e el pasado.
Por Megan Senseney.
Traducido por Mi Rol de Madre

No importa si eres mamá primeriza o toda una pro, pero parece ser que todo el mundo tiene una opinión en cómo criar a los niños.

Si tu crees que has escuchado consejos de lo más extraños, espera a que leas lo que algunos padres hacían en el pasado.

Las modas van y vienen y como ellas, las estrategias de los padres también.
Cuando leas estas extrañas tendencias que los padres tenían en el pasado, te alegrarás de que hayan sido solo una moda.

No abrazos
La mayoría de los padres, aprovechan cualquier oportunidad para apapachar y abrazar a sus hijos, pero antes esto casi no se hacía.
De hecho en la época de 1910, se creía que entre menos contacto físico con el bebé, mejor, ya que con esto estarías malcriándolo.
Esta tendencia se extendió hasta los 20’s.

Evita nombres “blandos”
No es secreto que a través de los años, algunos nombres han sido más populares que otros. Expertos han aconsejado a los padres, evitar algunos nombres que son muy “suaves”.
Antes se creía que el nombre definía la forma de ser de las personas, más que su personalidad.

Enseñar a ir al baño al bebé
¿Que no tienes tiempo para llevar a tu bebé 20 veces al día al baño?
Aparentemente esto es lo que se esperaba que los padres hicieran en los años 30’s.
Se les aconsejaba, comenzar con el entrenamiento para ir al baño justo después de que nacieran los bebés. Sorpresivamente (o no) era algo que se recomendaba por el gobierno Americano.

Jaulas en las ventanas
Hoy en día, los padres ni siquiera dejan a sus hijos solos en la mesa ni por un segundo, menos cerca de alguna ventana.
Aparentemente, antes los padres estaban tan obsesionados con que sus hijos tomaran el aire fresco diariamente, que inventaron una tipo jaula que se colgaba de una ventana hacia el exterior del edificio.
Y aún más sorprendente, es que nadie salió herido ni accidentado con este invento.

Grita todo lo que quieras
Hoy en día, existen muchos productos para a proteger a los niños de todos los peligros en la casa.
Antes en los años 50’s, proteger las cosas para hacerlos más seguras, era señal de un padre flojo. De hecho, antes se recomendaba gritarles de más, para que los niños aprendieran a cuidarse mejor.

¿Ejercitar el llanto?
¿Tu hijo está sollozando? No trates de averiguar el por qué, solo no le hagas caso.
En los años 50’s se creía que un buen llanto, era ejercicio esencial para los bebés.

No viajar
En 1935, se recomendaba que las mujeres embarazadas evitaran cualquier tipo de viajes, aunque fuera en coche.

La cunita viajera
Si de por si viajar es estresante, los padres saben que es 10 veces más cuando viene un bebé.
Esta era una cunita que se instalaba en la parte de arriba del asiento, específicamente en donde va el equipaje de mano.
No tenías a tu bebé todo el tiempo en regazo, pero si al alcance si necesitaba “atenciones maternales”.

Aumento de peso universal
Sabemos que el cuerpo de la mujer cambia mucho durante el embarazo. Pero antes, esto no se sabía.
En los 80’s, los doctores recomendaban a las mujeres embarazadas aumentar de entre 20-30 libras en su embarazo, sin importar su tipo de cuerpo o peso antes del embarazo.

Ten pensamientos bonitos.
A algunas personas les gusta pensar, que a todos nos toma sólo un pensamiento bonito para quitarnos el mal humor y aparentemente esto era verdad en 1910.
De hecho, se les decía a las mujeres que trataran de no pensar en cosas malas ya que, esto haría que tuvieran un bebé feo.

Muchos buenos pensamientos.
También se creía que si tenías un bebé muy bonito, no dejaras de tener pensamientos bonitos.
En 1916, se le recomendaba a las madres lactantes, que no amamantaran a sus hijos si estaban enojadas, ya que esto podría provocarles cólicos.

Baño de grasa
Todos sabemos que los bebés tienen una piel muy delicada y seguramente los padres tienen en casa aproximadamente 20 productos para protegerla
A principio de 1900, se creía que lo mejor para la piel sensible de los bebés era untarles productos de cocina, como la manteca.

Sólo diestros
Todos conocemos al menos una persona que es zurda y hoy en día hay muchos productos para ellos.
Hasta principios de los años 20’s, los maestros usaban aparatos especiales para los alumnos zurdos, para así entrenarlos a que fueran diestros.

Mantén la rutina.
Los bebés tienden a tener su propia rutina y todos son diferentes.
Los expertos recomendaban que todos los bebés siguieran la misma rutina cuando de alimentación se trataba, aún y cuando implicara despertarlos para comer. (¿Algo todavía del pasado?)

¡¿Que comían qué?!
La alimentación siempre ha sido un tema de debate y en los años 40’s no era la excepción.
No todas las recomendaciones de alimentación para mujeres embarazadas eran tan malas; pero si había algunas para los bebés que eran ridículas, como darles sopa de hígado.

Y se pone peor…
Entre las terribles recomendaciones de cosas que los bebés podían comer, se encontraba la tripa, que básicamente es la cubierta del estómago de las vacas o borregos. Aunque no sabemos cómo sabe, podemos asegurarte de que se ve tan asqueroso como se escucha.

No más chuparse el dedo pulgar
¿Bajo cuál costo? A través del tiempo, los padres han tratado de todo; desde limón hasta aparatos dentales.
Una de las peores ideas, fue inventada en 1942 y era una especie de esmalte combinado con acetona y pimienta.

Actividades postparto
La depresión postparto es cosa seria y cada día hay más mujeres que la experimentan y hablan de ella.
En 1958, no necesariamente se les decía a las mujeres que no hablaran del tema sino que, no fueran al doctor o al psiquiatra. De hecho una revista recomendaba que, en vez de buscar ayuda especializada, rompieran el mobiliario de su casa.

¿Starbucks, Alguien?
Es bien sabido que no se les debe de dar cafeína a los niños, pero eso no siempre fué el caso.
En 1962, un doctor llamado Walter Sackett, recomendó a los padres que a partir de los 6 meses de edad, les dieran café negro a sus hijos. También les alentaba a que le dieran a sus hijos de 6 semanas, huevo y tocino.

Aplausos por chuparse el dedo pulgar
¿Te acuerdas cuando mencionamos que los padres les ponían un esmalte a sus hijos para prevenir que se chuparan el dedo?
Bueno, durante los años 60’s, ese consejo se fue por la borda y los padres comenzaron a dejar que sus hijos se chuparan el dedo hasta cuando quisieran.

¿Que acurrucarse hace qué?
El consejo de que los padres no deberían de tener tanto contacto físico con sus hijos, duró sorprendente mucho tiempo; de hecho cada año que pasaba se hacía más ridículo tan poco contacto físico con sus hijos.
A principios de los 60’s los expertos decían que al demostrar amor a un bebé luego los iba a ser socialistas.

La temida madre del football
Si aún no conoces a alguna, te aseguramos que al menos la has visto. Hablamos de las madres que van a los partidos de football de sus hijos, las que los tienen en cualquier club o actividad que implique estar al aire libre y a todas ellas van y se lo toman muy en serio.
Lo que ahora le llamamos “padre helicóptero”, empezó desde los años 90’s y esperamos que se termine pronto.

Sáltate la hora del baño.
Hemos pasado de bañarlos en grasa pura, hasta no bañarlos en lo absoluto.
En algún momento de los 70’s, los padres bañaban a sus hijos solamente dos veces por semana. No queremos imaginarnos qué tipo de cosas tendrían debajo de esos gorditos y de las papadas.

¿Te gustó?
Te invito a que leas el texto original The 23 Weirdest Parenting Trends Seen In the Past 100 Years

 

 

 

 

Al padre de mis hijos

Cuando te conocí y conocí el amor que tenías por los niños en tu familia, supe que ese amor se iba a multiplicar e iba a ser infinito cuando fueran los tuyos.

Te vi interactuar con ellos y mi amor por ti creció cada vez más.

Me ilusionaba pensar en lo que sería si algún día, Dios nos permitiera tomarle la mano a una pequeña personita que fuera mitad tuya y mitad mía.

No tardamos mucho para que esa ilusión se volviera realidad.
Recibimos con tanto amor a nuestra primera hija. Ese sueño por fin llegaba a nuestras vidas.

Con el tiempo recibimos a nuestros últimos dos hijos y con ellos nuestra familia crecía.

Cómo olvidar tu cara cuando nacían. Tus ojos cargados de emoción y tu sonrisa que no cabía en tu cara.

Cómo olvidar cuando llegamos a la casa por primera vez con uno, dos, tres hijos y pasar la primera noche con ellos.

Cada día te convertías en un hombre más fuerte y un mejor padre.

La manera en la que los tratas y tu amor incondicional por ellos hacen que cada día te ame más.
La forma en como juegas con ellos y te pones a su nivel cuando quieres que te hagan caso.
Tu balance porque coman bien pero poderse escapar una tarde para comer chucherías.
Tu dedicación y voluntad para atenderlos por las noches.
Tus abrazos cuando llegas de trabajar y tu disposición por estar con ellos el más tiempo posible.
Y muchas cosas más.

Hoy no sólo admiro tu fortaleza y tu manera de ver la vida. Sino también la forma en que has elegido ser padre.

Tal vez no concordemos en muchas cosas como pareja, pero me queda claro lo que queremos como padres.

Me da mucha alegría poder celebrar el Día del Padre contigo y que nuestros hijos te tengan a ti como papá.

¡Felicidades!