Nutrición especializada para preescolares

Como bien sabes en casa tenemos 3 niños menores de 6 años.
Como mamá una de mis principales responsabilidades, es que ellos estén alimentados de una forma sana y balanceada. Por eso diariamente llevo la tarea de informarme sobre los ingredientes que tiene todo lo que compro y a enseñarlos a comer bien.

No creas, ¡No ha sido fácil! Dos de mis hijos han sido muy especiales para comer. Con mi primera hija me preocupaba mucho, porque además de que no quería comer variado, comía muy poco y ahora con mi tercer hijo tiene la moda de que nada le gusta.
Así que como puedes leer, cada niño tiene una forma diferente y por eso es todo un reto para mi como mamá.

Leyendo encontré este artículo de nutrición que me pareció muy útil y quisiera compartírselos.


El Club de Nutrición de Nido nos platica que la infancia es la etapa de la vida ideal para aprender a comer de forma saludable con la guía de padres, cuidadores y profesionales de la salud.

Las necesidades energéticas de los niños pueden variar mucho y se recomienda respetar la sensación de saciedad o de hambre expresada por los propios niños. Una ración puede no ser suficiente para unos y en cambio ser demasiado para otros. Mientras que unos comen poco y tienen hambre cada dos horas; otros pueden ingerir cantidades mayores y esperar tranquilamente hasta la siguiente comida.

No todos los padres saben que es fundamental realizar una transición a dieta familiar que incluya la correcta nutrición en ésta etapa, ya que una inadecuada alimentación del niño en la etapa preescolar por la exposición a patrones alimentarios con excesos o deficiencias, tendrá influencia en su salud presente y futura. La energía y nutrimentos de la alimentación diaria deben ser suficientes y evitar deficiencias, pero sin excesos que ocasionen ganancias de peso y obesidad. Estos son los riesgos cuando el niño preescolar se incorpora a la dieta familiar sin la transición correcta en tipo y cantidad de alimentos.

El Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Nutrición y Gastroenterología Pediátrica (ESPANG) recomienda la utilización de leche especialmente diseñada para niños hasta los tres años, pero la mayoría de familias no la emplean y los niños pequeños en etapa preescolar en México no están cumpliendo con importantes recomendaciones de alimentación dirigidas a apoyar un crecimiento saludable, desarrollo y prevención de la obesidad. Actualmente existen en el mercado productos infantiles que ofrecen nutrición especializada, indicadas para niños a partir del año, ya que son el paso intermedio entre la leche de continuación y la leche líquida familiar, debido a que ésta última no es adecuada aún por ser insuficiente en hierro, zinc, vitamina A, C y E, e inadecuada en proteína y grasas.

La alimentación en el niño de uno a tres años ya es variada y la preparación y presentación de los alimentos y bebidas están cambiando, sin embargo se mantiene y debe vigilar el objetivo de evitar la deficiencia de nutrimentos.

Con base en los requerimientos a esta edad, se puede determinar qué alimentos y en qué cantidad se deben dar al niño: 1,000 kilocalorías como promedio de energía al día, de las cuales el 50 o 55% deben ser aportadas por carbohidratos, el 30-35% por grasas y 1 gramo de proteína por kg de peso con especial atención en las fuentes de calcio y al hierro.

Carbohidratos: energía para el desarrollo.

La preferencia por los alimentos dulces y energéticos está presente desde el nacimiento ya que es parte de la evolución del ser humano. Esta preferencia puede ser modificada o formada, pero no suprimida, y es fundamental encontrar el punto intermedio entre la correcta nutrición y el placer de comer. La glucosa es la fuente de energía indispensable para la vida ya que se requiere como combustible para los procesos metabólicos de todas las células del cuerpo.

Los azúcares son las fuentes de glucosa para todo ser humano, y en la alimentación infantil se encuentran generalmente en la leche materna y fórmulas a base de leche (lactosa), las frutas y los cereales, que en conjunto deben completar el 50-55% de la energía diaria para el niño.

Proteínas, calcio y hierro suficientes.

La leche continúa siendo en esta etapa uno de los pilares en la alimentación infantil por ser fuente de proteína y calcio, sin embargo su contenido de hierro no es suficiente. Por ello, las fórmulas de crecimiento adicionadas permiten proporcionar al niño nutrición especializada cubriendo necesidades nutricionales propias de su etapa, mientras que continúa su camino en la inclusión de otros alimentos que cubran sus requerimientos.

Salud digestiva y defensas con probióticos y prebióticos

No solo los nutrimentos de la dieta son indispensables para los niños en constante crecimiento y desarrollo. Una reciente revisión del Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) establece que la adición de probióticos en las fórmulas de crecimiento puede tener efectos benéficos para la salud digestiva, disminución en el empleo de antibióticos e intensidad de cólicos.

Los prebióticos por su parte, son fibras que actúan como alimento para el crecimiento y función de las bacterias benéficas en favor de la salud del niño.

Muchos papás y mamás de hoy, saben que la nutrición en esta etapa debe recibirse tanto en casa como en la guardería, y además de las vitaminas y minerales que favorecen el sistema inmunológico, los probióticos y prebióticos fortalecen las defensas que necesitan al convivir con otros niños y otras personas.

En conclusión, una fórmula de crecimiento es la fuente completa de nutrimentos específicos y en las cantidades correctas para las necesidades de la etapa.

El estado de nutrición en los primeros años de vida es la base para un desarrollo completo y los conocimientos que aporta la ciencia son útiles para apoyar la promoción continua de pautas de alimentación basadas en evidencia para niños mexicanos jóvenes.

Te recuerdo que el Club de Nutrición es una herramienta de información muy útil. Aquí puedes encontrar un acceso directo a toda información que te acabo de compartir.

M.

Qué hacer en caso de encontrar una Garrapata

Quien tiene mascotas, está muy familiarizado con la precaución que se debe de tener cuando conviven con los niños.

Nosotros tenemos un perro desde hace casi 10 años y jamás en la vida, le hemos quitado una garrapata.
Por más de 6 años de convivencia niños-perro, la verdad es que nunca nos hemos preocupado porque estos horribles bichitos lleguen a nuestros hijos. Sin embargo, estábamos consientes de que tarde o temprano podían aparecer.

¿Sabes qué es una garrapata?

Son unos pequeños bichitos que se adhieren a la piel muy fácilmente.
Normalmente se trasladan a zonas calientes del cuerpo, se “enganchan” a la piel y comienzan a alimentarse de sangre.
Son muy comunes entre los animales y entre más sangre toman, más crecen.

Donde vivimos es una zona llena de árboles y además en nuestro patio tenemos muchos. Las garrapatas se esconden en zonas de mucha vegetación y la verdad es que todos estamos expuestos a ellos.

El otro día por la mañana, estaba apunto de peinar a mi hija cuando ¡oh sorpresa! había un pequeño bulto negro justo detrás de la oreja por donde se abrocha el arete.


¡Me traumé!
¿Pero por qué? Si la higiene que tenemos con nuestros hijos es alta y además nunca le habíamos encontrado una a la perrita. Pues al parecer es que estos bichitos no respetan nada ni a nadie.

Bueno, entre corriendo casi hiperventilándome y mis hijos sin entender por qué me ponía así, me puse manos a la obra. El veterinario aún no estaba abierto y en hacer cita con el médico no era una posibilidad.

Te voy a decir cómo sacar una garrapata.

Para empezar necesitas de un instrumento especial, pero como no soy veterinario obvio no lo tenía, así que con unas pinzas para la ceja.

No rocíes al bicho con nada, porque no va a tener ningún efecto y puede ser contraproducente. Se puede “ahogar” e instintivamente meter más a la piel.

Con la pinza pegada a la piel, sujeta muy bien el cuerpo del bicho y jálalo hacia arriba. No le des vuelta.

Si este método no funciona, amarra un hilo alrededor de la garrapata, lo más cercano a la piel y a la cabeza del bicho y tira lentamente hasta que se separe de la piel.

Tíralo en algún lugar donde no pueda salir (escusado, lavabo o en un tazón con alcohol)

Revisa que no haya quedado ningún bulto dentro de la piel, porque eso puede significar que la cabeza del bicho siga adentro.

Desinfecta la zona.

Visita al doctor para que lo revise y confirme que se haya removido todo.

Mantén en observación. Si ves que alrededor de donde se extrajo el bicho, se forma un aro rojo, puede ser que todavía haya restos del cuerpo y eso puede causar infección.

La picadura de una garrapata puede ocasionar muchas infecciones, así como transmisión de enfermedades.
Si ves que a tu hijo le da cualquiera de estos síntomas ve al médico inmediatamente:

Fiebre,
Dolor de cabeza y/o muscular,
Alteraciones en la piel (sobretodo donde fue la mordedura),
Ganglios inflamados,
Rigidez en el cuello,
Debilidad,
Sarpullido,
Falta de coordinación motriz

Como ves, esto no es cuestión de limpieza o falta de ella. Pero si es algo que debemos de tener precaución y saber reaccionar cuanto antes, para que no haya efectos secundarios.

Espero nunca estés en la misma situación, pero si llega a sucederte, espero esta información sea de ayuda.

 

 

¿Las madres necesitan un break de sus hijos?

Hace un par de días mi marido y yo tuvimos una discusión un poco incómoda.
Yo había tenido un día muy cansado, los niños no estaban cooperando, la casa parecía zona de guerra y a mi me estaba atacando un resfriado.
Después de terminar la cena y antes de disponernos a comer le digo a mi marido que necesito un break, lo cual le sorprendió porque no hace más de un mes, regresamos de nuestras “vacaciones” de México. Cuándo me pregunta por qué y le explico que es un break de nuestros hijos, la cosa se tornó muy tensa.

 Si, necesito un break de mis hijos y no me avergüenzo de decirlo.

Siempre me he considerado una persona muy celosa de mi espacio. Cuando me casé, permanecí “sola” por casi 4 años antes de que llegara nuestra primera hija y de ahí en adelante nunca más volví a estarlo.
No me malinterpretes AMO a mis hijos como nadie los podría amar, me encanta pasar tiempo con ellos, hacer cosas diferentes y día a día conocerlos más. Y por que los amo, yo quiero ser lo mejor de mi y eso implica espacio para mi, para pensar, sentir y encontrar mi balance.

Nunca he tenido a mi familia cerca, entonces no se lo que es convivir con ellos sin que todo el momento sea intenso. Nos han ayudado con los niños un par de veces, pero yo siempre me quedo con el remordimiento de darles trabajo extra. Además aunque me cueste admitirlo, no siento el apoyo que me gustaría (o más bien necesito) considerando que solamente los ven dos semanas al año.
Mis amigas aquí se han ofrecido para cuidarlos, pero siempre tengo la preocupación de cargarles la mano cuando ellas también tienen más de un hijo que cuidar.

Hay días que son más fáciles que otros y no hay día que alguien me diga “Tienes las manos llenas verdad?” Mi hiperactividad me ha llevado a alcanzar unos niveles de cansancio físico y mental, que jamás había experimentado. Y a veces hasta me he encontrado pensando que me gustaría que me diera una enfermedad, de esas que te tiran en la cama y no te puedes levantar por 3-4 días, con tal de no pararme de ella  y prohibir la entrada porque es contagioso.

Aún la persona más tranquila y sana mentalmente de este planeta, necesita un descanso de algo intenso y constante que esté haciendo. ¿Por qué? Porque luego se vuelve un círculo vicioso y no hay salida, a lo que lleva a un estado de mal humor constante, irritabilidad, bajo desempeño y quién sabe cuántas cosas más.
Cada madre tendrá sus razones, lo que si aplica para todas es que una fuente de estrés constante tarde o temprano te puede tirar y hasta hacerte sentir que “quieres tirar la toalla”

Como madres, estamos acostumbradas a poner las necesidades de los demás antes que las nuestras, ¿pero cuándo tantito se convierte en demasiado? Se supone que como madres, queremos estar con nuestros hijos todo el tiempo ¿no? Mi esposo es un excelente padre y se desempeña igual o a veces hasta mejor que yo en la casa (así es, él es mejor amo de casa que yo), pero por más tiempo que él esté con los niños, aún así hay que cocinarles, prepararles la ropa, los snacks y estar al pendiente de ellos "por si acaso". Él cree que cuando salgo con mis amigas, ando desatada y no me pasan por la mente pero NO!, están ahí metidos en la cabeza (y a veces hasta en la conversación) y lo peor es que cuando regreso, siempre me dicen que “ Fue el mejor día para todos, se portaron fenomenal, no paso ni un accidente y ni pío dijeron” PLOP!
No quiero parecer desagradecida y tampoco quiero que él o los niños crean que no soy feliz y esta nueva vida no es suficiente. Porque por más cansada que esté, no veo mi vida sin ellos y de otra manera; simplemente a veces necesito algo más (y créeme que me ha costado mucho admitirlo).

¿Fantaseamos? Si, algunas lo hacemos porque no nos queda de otra. ¿Nos sentimos culpables por quererlo/necesitarlo? También. Pero lo que me queda claro es que el día que lo haga aunque sea por 1-2 días, recargaré mis energías de ser madre; tendré una relación más cercana con ellos y estaré más cerca de la madre y esposa que quiero ser.

M.

¿Cómo combatir las infecciones vaginales en las niñas?

Hace un par de días noté que una de mis hijas iba constantemente al baño; me decía que tenía muchas molestias cuando se limpiaba y que en general le dolía.
Ella aún usa pañal entrenador para dormir y siendo honesta, abusa de usarlo porque bien puede pedirnos ir al baño antes de dormir, pero por la comodidad se hace pipi en él.
Tantas horas expuesta a la humedad y al calor, que no me sorprende que se irrite, sin embargo, lamentablemente las niñas también están expuestas a que se les desarrollen hongos y/o infecciones vaginales.
Para su suerte, sólo se trató de una irritación y no llegó a mayores.

Aunque normalmente estos casos se presentan en niñas mayores o antes de entrar a la pubertad, nuestra zona genital es tan sensible, que con cualquier desajuste nos puede pasar.

¿Qué es una infección vaginal?

La más común es la Candidosis Vaginal y proviene de un hongo llamado Candida Albicans. Es algo que le puede pasar a cualquier niña/mujer y no es por transmisión sexual, aunque una vez teniéndola puede permanecer en la pareja si no se trata adecuadamente.

Dentro de sus molestias se encuentran

  • Dolor.
  • Picazón.
  • Irritabilidad en la piel.
  • Deshechos de color blanco que si se acumulan se quedan pegados en la piel.
  • Dolor al orinar.

¿Por qué sucede?

El hongo Cándida vive en nosotros pero en pequeñas cantidades; nuestro sistema inmunológico se encarga de atacarlo para que no se desarrolle.

Como te mencioné, nuestra parte reproductora es MUY sensible y con cualquier alteración en nuestro sistema, este hongo puede aprovecharse y crecer.
Te sorprenderán de los motivos por los cuales este hongo TAN molesto nos puede atacar:

  • Cuando nuestro sistema inmunológico se debilita por alguna enfermedad.
  • Cuando tomamos antibióticos por una infección bacterial. Estos atacan las bacterias pero algunas de ellas son “buenas” y son las que previenen que la Cándida se desarrolle.
  • Cuando el nivel de azúcar es alto.
  • Cuando usamos ropa muy ajustada y de tela que no permite a la piel respirar como nylon, lycra, entre otras.
  • Cuando estamos en pleno proceso de pubertad y desarrollo (hormonas)
  • Días antes de nuestro periodo.
  • Cuando estamos embarazadas.

¿Cómo puedo ayudarle a mi hija a prevenirlo?

Cuando nuestras hijas son pequeñas y aún nosotros somos responsables de su higiene, podemos ayudarles/enseñarles a

  • Que cuando hagan pipi lo hagan conlas piernas separadas para que no se quede ningún residuo en ellas.
  • Enseñarles a limpiarse de adelante hacia atrás después de ir al baño.
  • De ser possible, enjuaga con agua sus genitals y sécalo con una toalla limpia.
  • Usar ropa interior de algodón.
  • Procurar que la ropa no sea tan apretada.
  • Evita jabones perfumados y usa de preferencia neutrales.
  • Si tiene irritación, aplica un poco de crema para rozaduras.

¿Cuál es el tratamiento?

Si crees que tu hija tiene una infección vaginal, porque tiene mucha picazón o deshechos vaginales debes de llamar a su pediatra o ginecólogo primero.
Nunca pero NUNCA le des antibióticos o cualquier medicina sin consultar primero a su pediatra. Recuerda que los antibióticos debilitan las bacterias “buenas”.

El doctor te pedirá una muestra de orina y una muestra del deschecho para estudiarlas y en base a sus resultados, recetará el medicamento adecuado.

Espero que esta información sea de utilidad. Nadie nos dijo que ser mujeres es fácil verdad?! pero bueno, podemos cuidarnos para que no sea tan complicada 🙂

 

M.

 

 

 

 

Conociendo a Dany O’Shea

 
Conocí a Dany en el invierno del 2012. Estaba muy nerviosa pero sabía que quería conocerlo.
Yo estaba pasando por un momento muy obscuro. Tenía un poco más de 5 meses de embarazo de mi segunda hija (osea…toda hormonal), el invierno en Inglaterra estaba muy pesado, no había ido a mi país en un año, entre otras cosas más. Con la demanda de una niña de casi dos años y el cansancio del embarazo, mi mente se empezó a saturar.
Tenía la vida perfecta, vivía en una ciudad increíble, con un estilo de vida envidiable, con un esposo maravilloso y una hija adorable pero...¿Por qué lloraba todas las noches y estaba tan irritable?!
 
Había escuchado sobre la depresión post parto; que esta podía llegar hasta un año después de dar a luz y demás; pero claro que no iba a ser eso, ¡Mi hija estaba por cumplir 2 años! Sin embargo, cuando me puse a investigar sobre el tema, leí que también puede haber depresión y extrema ansiedad en el embarazo. Con mi investigación coincidí con muchos de los síntomas que mencionaban y la verdad es que estaba cansada de sentirme así. Hice una cita con mi doctor general y de ahí en adelante lo demás es historia.
 
Dany es un psicoterapeuta del area antenatal del hospital donde tuve a mis hijos. Es una persona carismática y objetiva.
Esta área se encarga de dar servicio psicológico a niños, mujeres embarazadas, mamás que tienen una relación complicada con sus hijos (¡¡no es mi caso he!!) y mamás en general.
Fui referida con él y cada dos semanas o una vez al mes nos reuníamos para platicar y con eso sentía que cada vez que lo hacíamos, se me quitaba un peso enorme de mis hombros y la mortificación de abrumar a mi esposo con mis problemas, que de cierta manera, yo sentía que no eran nada a comparación de los suyos en el trabajo.
Aunque si me recetaron un medicamento en caso de ansiedad extrema, nunca lo llegué a tomar (¡de buenas uff!), pero si supe de casos en donde mamás llegan a necesitarlo y con un equipo detrás de ellas, lograr superarlo.
 
Él me entiende y honestamente ahora que me he mudado de ciudad lo voy a echar de menos. Tengo mucha suerte de haber accionado a tiempo y haberlo conocido.
 
La depresión y la ansiedad son problemas bioquímicos, y por ello es posible que no puedas evitarlos completamente si tienes tendencia a sufrirlas.
Si presentas algunos de estos síntomas sin tener alguna respuesta al por qué ponte alerta:


Irritabilidad

Falta de energía
Agotamiento
Patrones de sueño alterados
Aislamiento
Preocupación excesiva
Tristeza
Pánico
Baja autoestima
Pérdida del apetito (o apetito excesivo) 
Dolor muscular

Aunque no estés embarazada o ya hayas pasado la etapa de la posible depresión post parto y te sientes así te comparto algunos puntos que me fueron de mucha ayuda:
 
Llévate las cosas con calma: hay cosas que no se necesitan hacer de inmediato. Trata de organizarte para que no te satures. Habla con tu pareja y acuerden en cómo dividir las tareas del hogar.
Speak up: Habla de tus sentimientos, miedos, inquietudes y temas que te tengan intranquila. Tu pareja, amigos y familia saben que estás pasando por una etapa donde muchas cosas están fuera de tu control.
Descansa: Es importante hacer una pausa. El ser mamá require de mucha energía y a menos de que alguien nos la inyecte, esta se acaba. Trata de darte al menos 15 min donde te sientes y logres cerrar los ojos; a veces una “power nap” es mucho más efectiva que varias horas durmiendo.
Es totalmente normal sufrir de estos síntomas. Los cambios hormonales y la rutina orillan a que perdamos nocion de la situación por la que estamos pasando.
Investiga: lee e infórmate sobre lo que estas sintiendo sin embargo, no llegues a una conclusión apresurada. A menos de que tu misma seas una psicoterapeuta, muchas veces nos mal informamos y por lo que estamos pasando puede ser temporal.
Sal: yo se que suena imposible pero no lo es. Si tienes a tu familia cerca, pídeles que te ayuden a cuidar por un par de horas a tu hij@. Si no tienes familia y puedes costearlo, contrar a una niñera o deja a tu hij@ con tu pareja. Ese par de horas te hará bien y te ayudará a despejarte y a tomar aire fresco.
Busca ayuda: el hecho de que busques ayuda no significa que seas débil. Eres fuerte y honesta y al final del día tu debes de estar bien para que tu familia esté bien. Hay doctores especializados y grupos de apoyo que te ayudarán a sentirte mejor.
 
Recuerda
 
La salud emocional es tan importante como la salud física. Es muy sencillo y tu te conoces mejor que nadie, si sientes algo que tu sabes que no es normal o común en ti, es hora de tomar acción.
 


M.