Técnicas para ayudar a nuestros hijos con la escritura

Como cualquier mamá, una de mis principales preocupaciones, es que a mis hijos les vaya bien en la escuela.

Siendo madre primeriza en etapa escolar, es muy difícil no sentirse aprehensiva cuando no sabes a ciencia cierta si tu hijo va con el promedio de aprendizaje.
Es muy común caer en las pláticas de las demás mamás y quieras o no, inconscientemente comienzan las comparaciones.

No te voy a mentir, con mi hija la mayor nos toma un poco más de lo que pensaba en que haga sus deberes escolares.
Es muy distraída y como cualquier niño, prefiere jugar o ver la tele que estar sentada haciendo tarea. Yo en lo personal me siento muy frustrada porque a pesar de que le digo que entre más rápido terminemos, más rápido podrá hacer lo que ella quiera, parece no importarle y al final podemos pasar horas sentadas, tratando de que ella se concentre.

He descubierto que tenemos que trabajar aún más en la escritura y deletreo, así que junto con la escuela, hemos encontrado algunas técnicas para que ella pueda practicar y que al final no sean tan tediosas y aburridas.
Algunas de estas técnicas han demostrado ser de mucha ayuda para incrementar el nivel de lectura y escritura en niños en etapa pre-escolar.

  • No deben de excederse a más de 15 minutos, 3 veces a la semana.
  • Son sencillas y prácticas para poderlas realizar en la comodidad del hogar.

Base plana y glitter, arroz, etc.

Escribir con comida, ya sea pasta o cuando utilizas algún aderezo como la ketchup. Solo asegúrate que sea cuando ya hayan terminado de comer.

Hacer crucigramas.

Utilizar plastilina de colores.

Con limpia pipas también es ideal para hacer letras.

Hacer una palabra y repetirla hacia abajo con todos los colores del arcoíris o también se puede colorear por encima de la palabra en negro.

Juegos como “Ahorcado” o "Scrabble"

Escritura en el piso o en las paredes del patio con gises de colores o con agua. O si estás en la playa en la arena también.

¡Usa la tecnología a tu favor! Hay muchas aplicaciones para practicar la lectura y deletreo. Sólo recuerda que el uso de las tabletas deben de ser con tiempo limitado.

Recuerda.

Invierte en tiempo. Muchos niños necesitan más tiempo que otros. Tu lo vas a descubrir conforme la marcha.

Toma en cuenta sus intereses. Libros, temas, programas, caricaturas, etc. Eso lo hará más atractivo para ellos.

Predica con el ejemplo. Que tu hijo te vea escribiendo también. Ellos aprenden observando.

Hazlo parte de tu rutina. Ya sea haciendo una lista del super, haciendo un cuento o con lo que a ti se te ocurra que pueden practicar las palabras que el va aprendiendo.

Felicita su trabajo. A todos hasta los niños les gusta saber cuando hacen algo bien.

Espero que estos consejos te sean de utilidad y tu y tu hijo se diviertan practicando.

M.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi hija se muerde las uñas

Cuando era pequeña tenía una maña muy fea que literal me sacaba hasta sangre. Me mordía las uñas.
La psicóloga le decía a mi mamá, que era una sobrecarga de energía, que necesitaba salir por algún lugar.
Pasaron los años y con ellos mucha sangre y dedos inflamados, pero no fue sino hasta que me pusieron uñas postizas por primera vez, que dejé de mordérmelas; me crecieron por abajo y cuando me las quitaron, me las pinté muy bonitas y dejé de mordérmelas para que no se me cayera el esmalte.

Crecí y esa maña se convirtió en tocarme MUY seguido las manos.
Han habido personas cercanas, que me dan manazos para que me suelte las manos o mi esposo me toma de la mano y así solo tengo libre una y demás. Pero la realidad es que eso no sirve y por más que quiera quitarme ese malo hábito, creo que se quedará de por vida.

No se si es herencia o qué, pero últimamente he visto a mi hija seguir mis pasos.

Mi hija se muerde las uñas.

La razón por la que las personas se muerden las uñas pueden ir desde nerviosismo, ocio, estrés o hasta imitación a alguien más. Es un hábito nervioso, así como lo es tocarse el cabello, morder las plumas, chuparse el dedo, etc. La verdad es que es nefasto, pero es una forma de reaccionar a situaciones de presión.

Mi hija lo hace cuando está viendo la tele o cuando le estamos llamando la atención. Hasta el momento no es algo grave, pero si ha pasado más de una vez que se llega a jalar las uñas que se muerde y al hacerlo tan deprisa, se lastima.

¿Cuándo debo de preocuparme?

La verdad es que bien podría decirte que usaras guantes, esos esmaltes que saben asquerosos o tratar de distraerlo cuando lo hace, ya sea con algún juguete como el Fidget Spinner y otra cosa que mantengan sus manos ocupadas.
Pero creo que si tu hijo lo hace muy seguido, vale la pena profundizar y lograr encontrar una razón por la cuál lo hace.

La ansiedad en los niños puede llevarlos a tener una fijación oral. Ya sea el chupón, chuparse el dedo, meterse cosas a la boca o morderse las uñas. Y eso crece con ellos hasta la edad adulta.

Yo lo hago cuando tengo mucha carga de trabajo en la casa o cuando paso mucho tiempo con los niños.
Mi hija por el momento lo hace en las tardes, después de haber pasado mucho tiempo en la escuela y se sienta a descansar.
También lo hace cuando está aburrida o cuando tiene algún pedacito de carne (pellejo o padrastro) levantado.

Normalmente es un hábito que se va quitando con el tiempo, pero si ves que tu hijo cada día lo hace más seguido y se está lastimando, tal vez lo puedas ayudar.
Es muy importante hacerlo de una forma que no se avergüencen de lo que hacen.

  • Mantén las uñas cortas.
  • Comienza con metas reales y cortas. 24 horas, 48 y así.
  • Si son niñas y la escuela lo permite, tal vez pintar las uñas con un esmalte lindo y animarlas a que no se las muerda para mantener el color.
  • Algún premio pequeño a corto plazo puede servir, sobretodo si el mal hábito apenas va comenzando.
  • Ayúdalo a que este consiente del hábito, para que esté más alerta. Tal vez alguna señal que solo la familia conozca.
  • No lo avergüences y menos enfrente de la gente.
  • Platícalo con su maestra, tal vez ella tenga otras técnicas que puedan servir.

Recuerda que este hábito es muy difícil de parar. Requiere de muchos intentos , mucha paciencia y perseverancia. Pero asegúrale que tu estás a su lado y lo vas a seguir ayudando.

Tips para este regreso a clases

El regreso a clases puede ser un dilema en la familia. Entre que los niños no quieren regresar y que los padres están contando los días para que ya vayan, es una historia que tarde que temprano, se vive en todos los hogares.

Para que no te agarren las prisas, te traigo unos tips que te van a servir bastante, sobretodo si eres primeriza en esto del inicio a clases.

Toma nota

Organízate

Hay demasiadas cosas que hacer una vez que tu hijo es aceptado en una escuela. Papelería, formas, fechas importantes, entre muchas cosas más.
Lee absolutamente todo -no quieres que tu hijo sea el único en uniforme el día que van con ropa libre- Anota en el calendario, familiarízate con la página web de la escuela y recuerda de compartir toda esa información con las personas encargadas del cuidado de tu hijo (pareja, abuelos, niñera, etc).

 

Desarrolla independencia

Cuando los pequeños todavía van a la guardería, las personas del staff se encargan de llevarlos al baño, vestirlos, entre otras cosas.
Es importante que le enseñes en casa a vestirse solo, preparar sus cosas, ponerse los zapatos y todo lo importante que estará haciendo en la escuela y que debe de hacerlo sin ayuda.

 

Compra lo básico y esencial

Lo más probable es que la escuela te de una lista de todo lo que tu hijo necesita.
Pregunta a otros padres para conocer cuáles productos son los mejores o sus recomendaciones. Cuáles utilizan desde el principio y cuáles vale la pena comprar después.
Involucra a tu hijo en estas compras. Su mochila, lonchera y todo lo que no tenga que ver con el uniforme.

Los niños que comienzan en la escuela normalmente regresan a casa manchados, cubiertos con plastilina, rallados de tinta, entre muchas cosas, así que vale la pena tener uniformes extras por si acaso.
Pregunta si la escuela maneja uniformes de segunda mano y hazte de ellos para tus extras.

 

Etiqueta todo

Los niños que recién entran a la escuela, comúnmente olvidan el uniforme y útiles escolares... en la escuela.
Ayúdalos a identificar sus cosas, ya sea con etiquetas, algún listón colorido en las mochilas y/o loncheras, pero nunca su nombre a la vista.
Hay todo tipo de etiquetas, las que pegas, planchas, coses, pegas con cinta adhesiva, entre otras.

 

Ayúdalo a vencer el miedo

Hay muchas maneras en las que puedes ayudar a tu hijo a vencer el miedo a la escuela.
Anímalo a acompañarte a las visitas que tengas que hacer a la escuela.
Vayan a la biblioteca a tomar prestados libros y léanlos juntos.
Involúcralo en la compra de todos los utensilios escolares.
Jueguen a la escuelita y déjalo que use el uniforme en la casa.

 

Familiarízate y socializa con los miembros de la escuela.

Es una excelente forma de que el niño se vaya acostumbrado, a ver a la gente que trabaja y está involucrada con la escuela.
Las kermesses de verano, o cualquier evento que realicen como los de bienvenida, ventas al público, son algunos en los que lo puedes exponer.
Trata de conocer a los padres de sus próximos compañeros y de ser posible, organicen playdates o alguna salida para conocerse mejor.

 

Van a estar cansados y hambrientos.

Prepárate mentalmente, de que tu hijo va a estar más cansado que de costumbre. Con ello, tal vez tendrá cambios de humor más intensos y más seguidos. ES NORMAL.

También puede que lo veas hambriento para cuando lo recojas, así que procura llevar un pequeño snack.

Una rutina es lo ideal, así que procura llevar una al menos un mes antes de que comience la escuela. Irse a la cama temprano y despertar de igual manera.

 

Lunch

Los niños normalmente no tienen tanto tiempo para comer el lunch, además muchas veces prefieren irse a jugar que sentarse a comer.
Así que asegúrate de empacar cantidades adecuadas y variadas para que tenga un lunch balanceado. Hay algunas escuelas que tienen por política algunos alimentos prohibidos, no se te olvide seguirla.

También hay otras que tienen comedor, así que pueden ver los menús con anticipación y decidir cuáles opciones son mejores que otras.
Una opción es tener menús similares en casa, para que el niño se vaya acostumbrando a las opciones.

Recuerda, si tu hijo no come bien, la pura presión social en la escuela, le dará un empujón para que coma mejor.

 

Se positiva y mantén la calma

Tu hijo puede sentirse ansioso si a ti te ve preocupada.

Tu también vas a ir aprendiendo conforme la marcha. Si tienes alguna preocupación, platica con la maestra o con la coordinadora o director; recuerda que ellos están ahí para ayudar.
Una buena comunicación es la base de todo.

 

Escucha

“Nada” y “No me acuerdo” son respuestas muy comunes cuando les preguntamos a nuestros hijos cómo les fue en la escuela.
Si estabas acostumbrada que te den un informe completo en la guardería, esta situación puede ser un shock.
No te desanimes, espera y escucha. Vas a ver que cuando menos te lo esperas, tu hijo te contará cosas que le sucedieron en el día.
Trata de hacer preguntas específicas y a esperar.

 

No es una carrera

Es muy fácil caer en las comparaciones. Quién ya lee, quién ya escribe, etc.
Recuerda que todos los niños aprenden en diferentes tiempos y todos eventualmente, llegarán al objetivo.
Las habilidades que más importan cuando comienzan la escuela, son las sociales. La curiosidad, independencia, imaginación, creatividad y disfrutar al jugar con sus compañeros es mucho más importante que lo académico.

Espero estos tips sean de mucha utilidad.

M.

¿Qué empacar en la pañalera?

¡Felicidades! Acabas de convertirte en madre de un pequeño angelito.
Este pequeño ser, tan adorable, inocente y perfecto, también es una personita que necesita de muchas cosas; pero calma, que no cunda el pánico, porque aquí te voy a ayudar con las cosas más importantes y esenciales para tu pañalera.

Como muchas madres primerizas, con mi primera bebé cargaba hasta con el perico; pero conforme fue creciendo y nosotros recibiendo más miembros en la familia, tuvimos que tomar una decisión: o la bebé y todas sus cosas, o nuestra espalda y sanidad. Aunque no lo creas, te voy a decir que se pueden las dos, pero hay que aprender a ser prácticas y esto no llega de la noche a la mañana.
Qué es lo que necesitas:

  1. Lo primero y más importante de que debes de tener son pañales y toallitas húmedas. Los pañales que sean de entre 2-4, sobretodo si estás lactando, porque los bebecitos evacúan más seguido.
  2. Cremita para evitar rozaduras.
  3. También un Cambiador. Este tapete plastificado en donde pones al bebé cuando no hay instalaciones adecuadas para hacerlo.
  4. Bolsitas desechables. Te sacarán de apuros cuando tienes pañales o ropa sucia y no tienes dónde ponerlos.
  5. Un cambio de ropa de lo más ligero que puedas encontrar, para que no pese tanto.
  6. Si estás dando fórmula, el kit que necesites según el tiempo que estés fuera de casa. Biberones y la fórmula medida en botecitos.
  7. Trapitos repetidores y un babero, no querrás que el bebé se manche (o tu) de lechita, cuando se puede evitar fácilmente.
  8. Una cubierta para lactar en caso de que te guste tener más privacidad.
  9. Chupón (o trapito) si tu bebé está muy apegado a ellos.
  10. Gel antibacterial o toallitas antibacteriales. Nunca sabes si a donde vas está limpio o no, sobretodo las mesas, barandales o cualquier cosa que tu hijo quiera chupar.
  11. Snack y agua, en caso de que tengas un toddler.

ESPERA...¡No te olvides de ti!

He visto miles de millones de madres que aparte de llevar la pañalera, cargan con una pequeña bolsita para ellas. Yo en lo personal no lo hago, porque bastante tengo con cuidar una cosa, menos dos.
Lo que si debes de cargar para ti y es importante es lo siguiente:

  1. Almohaditas absorbentes de lactancia, no querrás dar un espectáculo y que la gente se te quede viendo.
  2. Pastillas para el dolor de cabeza. Muchas veces por el estress de salir y todo nuevo con el bebé, puede generar dolor de cabeza, así que para que esto no te detenga, carga al menos dos pastillas.
  3. Una t-shirt ligerita, hecha rollito por si en algún momento terminas con algún fluido de dudosa procedencia 😛
  4. Tu teléfono móvil.
  5. Cartera con teléfonos de emergencia.
  6. Lentes.
  7. Papel y pluma.
  8. Un lipstick, recuerda que ser mamá no significa que dejes de arreglarte (aunque sea un poquito, eso nos hace sentir mejor).
  9. Agua (opcional)

Extras.

Hay algunas cosas que siempre nos pueden sacar de apuros. La verdad es que no son necesarias, pero si no te importa cargarlas puedes agregar a tu lista:

  1. Protector solar.
  2. Un gorrito para el sol.
  3. Pañuelos.
  4. Juguetes, colores y una libreta para entretener al pequeño.

Recuerda que siempre es bueno tener un kit de cambio para emergencias, en el coche. De verdad que a mi si me ha sacado de apuros; sólo no te olvides de revisarlo periódicamente.

Espero estos tips te sirvan y a la próxima que salgas con tu pequeño, tu bolsa no pese tanto.

Y tu, ¿Qué tanto llevas en tu pañalera?
M.

Pañalera Colorland de Babycchinos

Conociendo a Dany O’Shea

 
Conocí a Dany en el invierno del 2012. Estaba muy nerviosa pero sabía que quería conocerlo.
Yo estaba pasando por un momento muy obscuro. Tenía un poco más de 5 meses de embarazo de mi segunda hija (osea…toda hormonal), el invierno en Inglaterra estaba muy pesado, no había ido a mi país en un año, entre otras cosas más. Con la demanda de una niña de casi dos años y el cansancio del embarazo, mi mente se empezó a saturar.
Tenía la vida perfecta, vivía en una ciudad increíble, con un estilo de vida envidiable, con un esposo maravilloso y una hija adorable pero...¿Por qué lloraba todas las noches y estaba tan irritable?!
 
Había escuchado sobre la depresión post parto; que esta podía llegar hasta un año después de dar a luz y demás; pero claro que no iba a ser eso, ¡Mi hija estaba por cumplir 2 años! Sin embargo, cuando me puse a investigar sobre el tema, leí que también puede haber depresión y extrema ansiedad en el embarazo. Con mi investigación coincidí con muchos de los síntomas que mencionaban y la verdad es que estaba cansada de sentirme así. Hice una cita con mi doctor general y de ahí en adelante lo demás es historia.
 
Dany es un psicoterapeuta del area antenatal del hospital donde tuve a mis hijos. Es una persona carismática y objetiva.
Esta área se encarga de dar servicio psicológico a niños, mujeres embarazadas, mamás que tienen una relación complicada con sus hijos (¡¡no es mi caso he!!) y mamás en general.
Fui referida con él y cada dos semanas o una vez al mes nos reuníamos para platicar y con eso sentía que cada vez que lo hacíamos, se me quitaba un peso enorme de mis hombros y la mortificación de abrumar a mi esposo con mis problemas, que de cierta manera, yo sentía que no eran nada a comparación de los suyos en el trabajo.
Aunque si me recetaron un medicamento en caso de ansiedad extrema, nunca lo llegué a tomar (¡de buenas uff!), pero si supe de casos en donde mamás llegan a necesitarlo y con un equipo detrás de ellas, lograr superarlo.
 
Él me entiende y honestamente ahora que me he mudado de ciudad lo voy a echar de menos. Tengo mucha suerte de haber accionado a tiempo y haberlo conocido.
 
La depresión y la ansiedad son problemas bioquímicos, y por ello es posible que no puedas evitarlos completamente si tienes tendencia a sufrirlas.
Si presentas algunos de estos síntomas sin tener alguna respuesta al por qué ponte alerta:


Irritabilidad

Falta de energía
Agotamiento
Patrones de sueño alterados
Aislamiento
Preocupación excesiva
Tristeza
Pánico
Baja autoestima
Pérdida del apetito (o apetito excesivo) 
Dolor muscular

Aunque no estés embarazada o ya hayas pasado la etapa de la posible depresión post parto y te sientes así te comparto algunos puntos que me fueron de mucha ayuda:
 
Llévate las cosas con calma: hay cosas que no se necesitan hacer de inmediato. Trata de organizarte para que no te satures. Habla con tu pareja y acuerden en cómo dividir las tareas del hogar.
Speak up: Habla de tus sentimientos, miedos, inquietudes y temas que te tengan intranquila. Tu pareja, amigos y familia saben que estás pasando por una etapa donde muchas cosas están fuera de tu control.
Descansa: Es importante hacer una pausa. El ser mamá require de mucha energía y a menos de que alguien nos la inyecte, esta se acaba. Trata de darte al menos 15 min donde te sientes y logres cerrar los ojos; a veces una “power nap” es mucho más efectiva que varias horas durmiendo.
Es totalmente normal sufrir de estos síntomas. Los cambios hormonales y la rutina orillan a que perdamos nocion de la situación por la que estamos pasando.
Investiga: lee e infórmate sobre lo que estas sintiendo sin embargo, no llegues a una conclusión apresurada. A menos de que tu misma seas una psicoterapeuta, muchas veces nos mal informamos y por lo que estamos pasando puede ser temporal.
Sal: yo se que suena imposible pero no lo es. Si tienes a tu familia cerca, pídeles que te ayuden a cuidar por un par de horas a tu hij@. Si no tienes familia y puedes costearlo, contrar a una niñera o deja a tu hij@ con tu pareja. Ese par de horas te hará bien y te ayudará a despejarte y a tomar aire fresco.
Busca ayuda: el hecho de que busques ayuda no significa que seas débil. Eres fuerte y honesta y al final del día tu debes de estar bien para que tu familia esté bien. Hay doctores especializados y grupos de apoyo que te ayudarán a sentirte mejor.
 
Recuerda
 
La salud emocional es tan importante como la salud física. Es muy sencillo y tu te conoces mejor que nadie, si sientes algo que tu sabes que no es normal o común en ti, es hora de tomar acción.
 


M.